19 mayo 2026

El Último Viaje de Boabdil


 EL ÚLTIMO VIAJE DE BOABDIL 


(Ruta de Boabdil por el Valle de Lecrín)


[INTRO]

(Susurros del viento · Caballos · Ney árabe · Campanas lejanas)


Granada duerme tras la niebla…

La Alhambra llora en silencio…

Y un rey sin reino…

cabalgó hacia el sur…


[ESTROFA I]

Salí despacio de la Alhambra roja,

con el alba herida sobre el Generalife,

dejando atrás jardines y torres,

y el eco antiguo de mi dinastía.

La luna temblaba sobre el Darro,

los cipreses rezaban mi nombre,

mientras mi madre, firme en la montaña,

clavó en mi pecho palabras de bronce.

Y lloré…

como lloran los ríos en invierno,

como lloran las piedras del tiempo,

mirando Granada por última vez.


[PRE-ESTRIBILLO]

Pero el camino abrió sus alas,

y el valle encendió su perfume…

Acequias de plata, huertos dormidos,

naranjos cantando bajo la luz.


[ESTRIBILLO ]

Valle de Lecrín…

jardín escondido de Al-Ándalus…

tierra de agua y memoria,

de azahar y cielo azul.

Por tus caminos cabalga el silencio,

entre montañas y eternidad,

y aún guarda el viento en sus barrancos

las lágrimas del rey nazarí.

Valle de Lecrín…

Valle de la Alegría…

donde mi alma quedó perdida

para toda la eternidad…


[ESTROFA II]

Pasé por Padul y sus lagunas,

donde duermen mamuts bajo el barro,

y el agua antigua refleja todavía

sombras de siglos olvidados.

Dúrcal me ofreció sus puentes,

sus acequias moriscas y molinos,

mientras el río cantaba romances

entre álamos y caminos.

Nigüelas olía a hierbabuena,

a pan caliente y olivares,

y la falla abierta de la tierra

parecía mostrar mis pesares.


[PRE-ESTRIBILLO II]

Y comprendí que el valle guardaba

la belleza que pierde la guerra…

porque hay reinos que mueren un día,

pero jamás muere la tierra.


[ESTRIBILLO] 

Valle de Lecrín…

jardín escondido de Al-Ándalus…

tierra de agua y memoria,

de azahar y cielo azul.

Por tus senderos vive la historia,

entre castillos y claridad,

y aún guardan torres y lavaderos

la voz del viejo reino nazarí.

Valle de Lecrín…

Valle de la Alegría…

donde mis sueños encontraron

su última melancolía…


[PUENTE INSTRUMENTAL]

(Oud · Ney · Violines · Percusión andalusí)


Mondújar soñaba con viejos palacios

donde aún duerme la reina Morayma.

Murchas vigila desde Lojuela,

Acequias escucha cantar el río,

Talará despierta entre campanas

y Chite conserva su alma morisca.


Béznar descansa junto al pantano

bajo mosquetes y tardes de luz,

Tablate duerme entre viejas ruinas

y puentes que desafían el tiempo.

Pinos del Valle mira a la sierra,

Ízbor se agarra a la montaña azul,

Restábal guarda castillos y acequias

entre olivares y barrancos vivos.

Melegís perfuma de azahar el aire,

Saleres susurra historias al viento,

Albuñuelas es piedra y altura

de fuentes antiguas y callejones.


Cónchar escucha cantar las cascadas,

Cozvíjar recuerda la huella ancestral…

y todo el Valle de Lecrín brillaba

como un jardín perdido de Al-Ándalus...


[ESTROFA III]

Vi lavaderos llenos de vida,

mujeres hablando junto a las fuentes,

olmos viejos cuidando plazas,

campanas sonando entre la gente.

Los castillos aún vigilaban

las montañas de Sierra Nevada,

y las ermitas blancas brillaban

como estrellas sobre las lomas altas.

En Béznar lloraban los mosqueteros,

en Mondújar dormía Morayma,

y las huertas de Melegís

parecían jardines del alma.


[ESTROFA IV]

Entonces miré hacia Granada…

ya lejana tras la montaña…

y comprendí que ningún reino

vale más que la tierra amada.

Porque el poder desaparece,

las coronas se vuelven polvo,

pero el agua que canta en las acequias

vive para siempre en los pueblos.


[GRAN ESTRIBILLO ]

Valle de Lecrín…

último refugio de mi memoria…

donde el azahar besa la nieve

y los ríos cuentan la historia.

Por tus caminos sigue cabalgando

la sombra triste de Boabdil,

entre castillos, huertas y acequias

que aún recuerdan vivir así.

Valle de Lecrín…

Valle de la Alegría…

aunque perdí Granada una noche…

en tus montañas encontré poesía…


[FINAL ÉPICO ]

Porque los reinos caen un día…

y las coronas se las lleva el viento…

pero jamás mueren las acequias,

ni el agua, ni los recuerdos.

Y aún cabalga entre la niebla

la sombra triste de Boabdil…

buscando Granada en los ojos

del Valle de Lecrín…

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