viernes, 1 de abril de 2011

Saleres, Pueblo hispanorromano de gran tradición musulmana


Vista panorámica de Saleres

  Este bendito pueblo, situado en pleno corazón de El Valle de Lecrín, data de la época hispanorromana, no obstante lo que más conserva es una gran tradición musulmana y así lo demuestran los restos de Atalayas, como la Torre del Marchal, el sistema agrario que existe de acequias y bancales y su trazado jalonado en calles estrechas, patios, callejones sin salida y típicos callejones como el de la Jaca Blanca.
 En un mundo cada vez más artificial y convulso, los salereños tienen una gran suerte de vivir inmersos en este frondoso valle del río Santo, envueltos como están de particulares colores, de verdes de variada gama, de impolutos, bermellones y cadmios…. Tienen suerte de vivir rodeados de huertas y campos con Granados, chumberas, membrillos, olivos, almendros, limoneros y naranjos, que cubren las paratas preciosamente labradas. Pudiendo observar la belleza de un almendro en flor, pudiendo absorber las particulares fragancias del azahar, los olores oferentes del galán de noche, mezclados con el perfume embriagador de los jazmines morunos.

  Fecundados por las aguas de este feraz terreno, aguas que antaño movieron las piedras de Molinos, de harina y de aceite, de los cuales aún se conservan algunos como el molino de Blanca y los de Bastián y Enríquez, que completan este paraje de gran luz y tranquilidad.


Saleres años 60, foto del Párroco Andrés Molina
        Y de gran luz son también sus fiestas patronales. Santiago Apóstol es patrón de Saleres al menos desde el siglo XVIII. Primer apóstol mártir, viajó desde Jerusalén hasta Cádiz. Se trasladó posteriormente a Zaragoza, donde se convirtieron muchos habitantes de la zona. Estuvo predicando en Granada, donde fue hecho prisionero junto con todos sus discípulos y convertidos. Santiago llamó en su ayuda a la Virgen María, que entonces vivía aún en Jerusalén, rogándole le ayudase. La Virgen le concedió el favor de liberarlo y le pidió se trasladara a Galicia a predicar la fe, y que luego volviese a Zaragoza.
        Hay un dicho popular y legendario que dice: ¡¡Santiago y cierra España!! Yo me atrevería a decir también ¡¡ Santiago y cierra Saleres!! Cierra Saleres a las catástrofes naturales, a los terremotos, a las epidemias y a las plagas.
        ¡¡Cierra Saleres!! a trágicos sucesos como los ocurridos en el pasado.
        En el año 1780 uno de los grandes aluviones del río se llevó 38 casas del Barranco de la Fuente.
        En la Navidad de 1884 una noche sin luz en la que llovía torrencialmente, de pronto un gran terremoto se hizo sentir en gran parte de esta zona. Hubo heridos y víctimas.
        La epidemia de Cólera de 1885 alcanzó caracteres catastróficos, en Saleres 46 habitantes fueron invadidos y murieron siete.
       A Finales del s. XIX la filoxera atacó los viñedos y produjo la ruina total de este tipo de cultivo, Saleres obtenía por aquél entonces vino, la filoxera también fue un duro golpe para este pueblo.



Sus tradiciones y costumbres
        Singulares y originales son igualmente, sus tradiciones y costumbres, sus juegos, sus reuniones sociales, su forma de hablar, sus refranes y canciones populares, su gastronomía y sus viviendas tradicionales.
        Muchos juegos de antes, como el villuelo, las chapicas, la lima, el mocho, el pañuelo, los mecedores, La peonza, El burro, El "subastao", La brisca, el paulo, El julepe, el dominó, el chinchón, la escoba, la ronda…

Vuestra manera de ser y vuestra manera de hablar
        Y que decir de la gracia y el salero del habla de este pueblo, que es inconfundible. A lo largo de los siglos se ha ido creando un "estilo" y modismos que os hace propios en la forma de hablar.
       
   HE OÍDO PALABRAS CON SIGNIFICADO PROPIO EN Saleres, COMO:
   Entangarillao, parata, rempuja, prevelicao, tabardillo, tapirojo, espingardo, etc., y expresiones orales típicas como "meter bulla", "me da fatiga", "llevarlo todo a rebalaje"...etc., todas ellas constituyen una identidad propia, y que no solo no tienen que abandonar, sino que deben utilizar como algo suyo.
        Sus propios refranes
Tienen y han conservado sus propios refranes, como:
La que luce entre las ollas, no luce entre las señoras.
Sardina que el gato lleva, vendida va.
El que quiere probar la olla del vecino, la suya no tiene cobertura.
Mientras se embaraja nunca se pierde, etc. etc.
        Sus productos artesanos y gastronomía propia
        Aún conservan productos artesanos de antes, como el Jabón de Sosa, artículos de esparto como la pleita, serones y soga, y la producción artesanal del vino, el rico mosto de la zona.
        Y es de gran relevancia su propia Gastronomía, como el Puchero de de Hinojos, puchero de habas verdes, cazuela de panecillos, pestiños, etc.

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