miércoles, 6 de abril de 2011

Mis encuentros con Ian Gibson

De izq. a derecha: Miguel Palma y Ian Gibson
            El amigo Ian Gibson fijó su residencia en Restábal (Granada) allá por el año 1984, pero mis primeros contactos con él creo recordar que fueron en el año 1992. Coincidimos en la casa de Antonio Morillas Freire de Melegís que por aquella época era el Alcalde del pueblo, también vino mi tío Marcelino y estuvimos allí hablando un rato de la figura de Federico García Lorca, y de otros temas. Gibson se había comprado una casa tipo Chalet en lo alto del pueblo de Restábal en la Calle Calvario que tenía una excelentes vistas y a él le gusta mucho observar el paisaje y por la noche se ponía a observar todas las luces de la carretera que iban de Restábal a Melegís. Otro día me comentó Antonio Morillas que Gibson le había hecho a él como Alcalde dos proposiciones. Una de ellas era que como las luces de la carretera eran amarillas, que porqué  el Ayuntamiento no  cambiaba todas las luces amarillas por luces blancas, para que cuando el mirara el paisaje nocturno lo viera mucho más bonito desde su casa y que él estaba dispuesto a pagar lo que costara cambiar las luces amarillas por luces blancas, él estaba dispuesto a pagar la diferencia de gasto que suponía instalar las nuevas bombillas. Y la otra propuesta que le hizo a Antonio Morillas fue, que porqué no cambiaban el nombre de su calle, que no le gustaba que su calle se llamara calle Calvario, que cuando tenía que dar su dirección y decir que vivía en la Calle Calvario le parecía que era algo triste, y que no le resultaba amable la palabra Calvario. Lo siento por el amigo Gibson pero hasta el día de hoy no se ha cumplido ninguna de sus peticiones a pesar de haber pasado desde entonces unos cuantos Alcaldes diferentes por el pueblo. Otra vez coincidí con Ian Gibson en la Casa de Colón de Huelva en una Exposición que se hizo sobre García Lorca, y ya últimamente también coincidimos en el acto celebrado en memoria a los caídos en la Guerra Civil en Melegís. Gibson es un gran amante del Valle de Lecrín al que considera un auténtico paraíso terrenal, por su magnífico clima, por su ubicación privilegiada, por su exuberante vegetación, por su agua, por sus panorámicas, por sus sierras y por su paz.
            Últimamente no se por donde anda Ian Gibson, parece que vendió el Chalet que tenía en Restábal. Le molestaban los ruidos de las motos que conducían una pandilla de jóvenes del pueblo, cuando subían a todo gas por la calle Calvario arriba.  Parece que no se podía concentrar para escribir con tanto ruido.  Parece que al final Ian Gibson a acabado un poco desencantado de El Valle.

Y por la televisión también
          Seguramente nos volveremos a encontrar en algún evento. Las recurrencias de encuentros muchas veces son cíclicas. Te encuentras con amigos o conocidos en sitios que no esperabas encontrarte, y tras tiempo de no saber nada de ese conocido o amigo. 

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