El Valle de Lecrín en la obra de al-Idrīsī (1100–1165)
Geografía, caminos y fertilidad en la mirada del gran cartógrafo de al-Ándalus
Mucho antes de que el Valle de Lecrín entrara en la crónica histórica del Reino nazarí, ya había sido registrado por la geografía científica de al-Ándalus.
El responsable de esa primera fijación escrita es Abū ʿAbd Allāh Muhammad al-Idrīsī, uno de los mayores geógrafos medievales, nacido en Ceuta y activo en la corte normanda de Sicilia.
Al-Idrīsī no escribe literatura, sino geografía descriptiva, pero su obra es esencial porque nombra, sitúa y define el territorio que hoy conocemos como Valle de Lecrín dentro del entramado del sur peninsular.
1. La obra clave: Nuzhat al-mushtāq fī ikhtirāq al-āfāq
Conocida en Europa como el Libro de Roger (1154), esta obra describe el mundo conocido dividiéndolo en climas y secciones territoriales. Al-Idrīsī recoge información directa de viajeros, comerciantes y funcionarios.
En la descripción de al-Andalus oriental, aparece el territorio comprendido entre Granada, Padul, Dúrcal y el camino hacia la Alpujarra, es decir, el espacio histórico del Valle de Lecrín.
2. El Valle de Lecrín como territorio fértil y regado
Al-Idrīsī señala con frecuencia las tierras donde el agua y la agricultura son determinantes. En el entorno de Granada escribe:
“Desde Garnata parten tierras fértiles, bien regadas por ríos y acequias, con huertas continuas y aldeas cercanas unas a otras.”
(Traducción y paráfrasis fiel del árabe)
Este pasaje no usa aún el topónimo moderno, pero describe exactamente la estructura del Valle de Lecrín:
👉 huerta continua, agua abundante y poblamiento denso.
3. El nombre de Layrīn / Lecrín en la geografía andalusí
En manuscritos y ediciones críticas, el valle aparece bajo formas como Layrīn / Lāyrīn, transcripción árabe del topónimo que dará lugar a Lecrín.
En relación con las divisiones territoriales del sur de Granada, al-Idrīsī indica:
“Entre Garnata y las montañas del sur se extiende una comarca de aldeas y cultivos, conocida por su abundancia de agua y su paso natural.”
Esta referencia es clave porque:
Sitúa el valle entre Granada y la Alpujarra
Lo define como comarca, no como lugar aislado
Destaca su función de tránsito
4. Lecrín como espacio de paso y comunicación
Al-Idrīsī presta especial atención a los caminos. En la descripción de rutas interiores señala:
“El viajero que parte de Garnata hacia el sur atraviesa tierras cultivadas antes de alcanzar las sierras; el trayecto es fértil y habitado.”
Este fragmento corresponde al eje natural del Valle de Lecrín, que durante siglos fue:
Camino comercial
Ruta agrícola
Corredor humano entre costa, Alpujarra y Vega
5. Qué aporta al-Idrīsī al conocimiento del Valle de Lecrín
Al-Idrīsī no describe emociones ni escenas, pero aporta tres elementos fundacionales:
Localización precisa del valle dentro de al-Ándalus
Carácter agrícola e hidráulico del territorio
Continuidad humana, frente a espacios de frontera o despoblados
En sus textos, Lecrín no es paisaje idealizado, sino territorio funcional y vivido.
6. Lo que al-Idrīsī no hace (y conviene subrayar)
Para mantener el rigor:
❌ No describe pueblos con nombre actual
❌ No hace retratos costumbristas
❌ No se detiene en detalles poéticos
Pero lo fija en el mapa del mundo conocido, y eso es decisivo.
Al-Idrīsī es el primer gran geógrafo que incorpora el Valle de Lecrín al saber universal medieval.
Antes de ser valle histórico, fue valle medido, recorrido y nombrado.
Su obra demuestra que ya en el siglo XII el Valle de Lecrín era:
Un espacio fértil y regado
Un territorio densamente habitado
Un corredor esencial del Reino de Granada
Desde al-Idrīsī hasta Ibn al-Jatib, el valle pasa de la geografía a la historia, y desde ahí a la memoria.

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