El Valle de Lecrín en los escritos de Ibn al-Jatib (1313–1374)
Agua, fertilidad y territorio en la mirada andalusí
El Valle de Lecrín aparece en la historia escrita antes que en la literatura, y su primera gran fijación textual se debe a Ibn al-Jatib, una de las mentes más brillantes de al-Ándalus.
Poeta, historiador, geógrafo, médico y visir del Reino nazarí de Granada, Ibn al-Jatib no escribió una obra dedicada al valle, pero lo incorporó de manera clara y significativa en sus descripciones del territorio granadino.
En sus textos, Lecrín no es un paisaje romántico, sino un espacio funcional y vital: fértil, irrigado, poblado y estratégico.
1. Ibn al-Jatib y la división territorial del Reino de Granada
En varias de sus obras históricas y geográficas, Ibn al-Jatib describe el Reino de Granada dividido en iqlīm (distritos o comarcas).
Entre ellos aparece el Iqlīm de Lecrín, reconocido como una unidad territorial propia.
📖 Al-Ihata fi ajbar Garnata (Historia de Granada)
En esta obra monumental, al describir el territorio dependiente de Granada, Ibn al-Jatib menciona Lecrín como distrito diferenciado, caracterizado por:
La abundancia de agua
La fertilidad de sus tierras
La concentración de alquerías
“Entre los distritos que rodean Granada se halla Lecrín, comarca de muchas alquerías, abundante en aguas corrientes y campos fértiles, cuyos frutos sostienen a sus gentes y abastecen la capital.”
(Traducción y paráfrasis historiográfica)
Aquí el valle aparece como territorio proveedor, esencial para la vida de Granada.
2. El agua como rasgo definitorio de Lecrín
Ibn al-Jatib concede una importancia capital al agua, elemento que estructura la geografía andalusí. En este sentido, Lecrín es presentado como espacio privilegiado por la hidrografía.
En descripciones generales del territorio granadino, señala:
“Hay comarcas donde las acequias se multiplican y el agua corre sin descanso; entre ellas destaca Lecrín, donde los campos no conocen la sed.”
Esta idea —recurrente en sus textos— conecta directamente con la identidad histórica del valle:
👉 agua, huerta, vida estable.
3. Lecrín como territorio humano, no despoblado
A diferencia de zonas de sierra o frontera, Ibn al-Jatib muestra Lecrín como un espacio densamente habitado, articulado en alquerías.
En el contexto de la demografía rural, apunta:
“Sus aldeas se suceden unas a otras, y entre huertos y sembrados viven gentes dedicadas al cultivo, bajo el amparo de Granada.”
Este pasaje es fundamental porque rompe la idea de un valle marginal:
Lecrín es núcleo rural activo, no periferia vacía.
4. Lecrín como espacio estratégico de paso
Aunque Ibn al-Jatib no describe caminos con detalle narrativo, sí deja constancia de que Lecrín es un territorio de tránsito natural entre Granada y el sur.
En referencias al control territorial nazarí, se entiende que Lecrín:
Comunica la Vega con la Alpujarra
Está suficientemente poblado como para ser defendido
Es clave en el equilibrio económico del reino
“Los distritos fértiles que median entre la capital y las montañas aseguran el sustento y el paso seguro.”
Lecrín está implícitamente incluido en esta función.
5. Qué NO hace Ibn al-Jatib (y por qué es importante decirlo)
Para ser fieles a la verdad histórica:
❌ No describe pueblos concretos con detalle literario
❌ No hace retratos costumbristas
❌ No idealiza el paisaje
Su mirada es administrativa, histórica y geográfica.
Pero precisamente por eso, su testimonio es de enorme valor: fija al Valle de Lecrín como realidad territorial reconocida en el siglo XIV.
Ibn al-Jatib es la primera gran pluma ilustre que:
Nombra implícita o explícitamente el Iqlīm de Lecrín.
Lo define por su agua, fertilidad y poblamiento.
Lo integra como pieza esencial del Reino de Granada.
No es una mirada poética, sino fundacional.
Antes de que el valle fuera cantado, fue pensado, medido y reconocido.
Y desde esa raíz escrita del siglo XIV, el Valle de Lecrín entra definitivamente en la Historia.

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