18 junio 2026

Ana María Paula Ruiz Pérez nacida en Melegís

Ana María Paula Ruiz Pérez 

 🌿 Ana María Paula Ruiz Pérez

La bisabuela de Nina Sánchez: una mujer nacida en Melegís, con raíces en medio Valle y memoria final en Pulianas.


Hay árboles genealógicos que no son solo árboles.

Son mapas.

Mapas de pueblos, de casas, de bautismos, de matrimonios, de entierros, de caminos recorridos por familias enteras durante siglos. Uno mira un nombre en el centro —una mujer, una fecha, un lugar— y de pronto empiezan a abrirse ramas hacia Melegís, Restábal, Pinos del Valle, Murchas, Mondújar, Talará, Chite, Acequias, Albuñuelas, Granada y Pulianas.

Eso ocurre con Ana María Paula Ruiz Pérez, bisabuela de Nina Sánchez.

En el árbol que Nina ha compartido, Ana María Paula aparece con una pequeña fotografía, como si su rostro quisiera asomarse entre tantos nombres antiguos. Y ese detalle lo cambia todo. Porque una genealogía con foto deja de ser solo una sucesión de datos: se convierte en presencia.

Ana María Paula ya no es únicamente una partida antigua.

Es una mujer.

Una mujer nacida en Melegís el 18 de junio de 1861.

Una mujer que murió en Pulianas el 14 de agosto de 1946.

Una mujer que llevó en su sangre apellidos de muchos pueblos del Valle de Lecrín.

Una mujer que une las ramas Ruiz, Pérez, Pinto, Jiménez, Márquez, González, Giménez, Rodríguez, Molina, Tapia, Santalla, Ortega, Delgado, Reyes, Caba, Orbe, Salazar y muchas más.

Y, sobre todo, una mujer que permite a Nina mirar hacia atrás y decir:

“De aquí vengo.” 🌿


👶 Nacer en Melegís en 1861.


Ana María Paula Ruiz Pérez nació en Melegís, un pueblo pequeño del Valle de Lecrín, en una fecha concreta: 18 de junio de 1861.

Nacer en Melegís en el siglo XIX era nacer en un mundo de campos, acequias, olivares, almendros, casas blancas, religión cotidiana y familias muy entrelazadas. La vida se medía por las cosechas, por las campanas, por los bautismos, por las bodas y por los lutos.

Su nombre completo ya dice mucho:

Ana María Paula Ruiz Pérez.

El primer apellido, Ruiz, la une a una rama antigua que viene de Restábal y Talará.

El segundo, Pérez, la enlaza con Melegís y con familias que también cruzan hacia Murchas.

Era hija de:

Pablo Ruiz Pinto, nacido en Melegís el 2 de octubre de 1835 y fallecido en Melegís el 24 de marzo de 1905.

y de

María Dolores Agustina Pérez Jiménez, nacida en Melegís el 3 de junio de 1841 y fallecida en Murchas el 13 de noviembre de 1868.

Ese dato es muy importante y muy triste: la madre de Ana María Paula murió joven. Si Ana nació en 1861 y su madre murió en 1868, Ana tenía apenas siete años cuando quedó sin madre.

Detrás de una línea de árbol hay una herida.

Una niña de Melegís, con siete años, perdiendo a su madre.

Un padre que queda viudo.

Una casa que cambia para siempre. 🕯️


👨‍👩‍👧 Sus padres: Pablo Ruiz Pinto y María Dolores Agustina Pérez Jiménez 


La rama inmediata de Ana María Paula une dos casas de Melegís:

los Ruiz Pinto

y

los Pérez Jiménez.

Su padre, Pablo Ruiz Pinto, nació en Melegís en 1835 y murió también en Melegís en 1905. Por él, Ana entraba en una línea que sube hacia Restábal, Pinos del Valle, Talará y Chite.

Su madre, María Dolores Agustina Pérez Jiménez, nació también en Melegís en 1841, pero murió en Murchas en 1868. Por ella, Ana recibía la sangre de los Pérez González de Melegís y de los Giménez Rodríguez de Murchas y Mondújar.

El árbol deja así una imagen muy clara: Ana María Paula no pertenecía a una sola raíz. Su vida nacía en Melegís, pero su ascendencia venía de todo un territorio.

Como tantas mujeres del Valle, llevaba dentro una geografía familiar. 🗺️


🌿 Los abuelos paternos: Ruiz Márquez y Pinto Delgado.


Por parte de su padre, Ana María Paula era nieta de:

José Antonio Tomás Ruiz Márquez, nacido en Restábal el 9 de julio de 1805.

y de

Ana María Ramona Pinto Delgado, nacida en Pinos del Valle el 25 de julio de 1813 y fallecida en Melegís el 24 de noviembre de 1860.

Aquí aparece una unión preciosa: Restábal y Pinos del Valle entrando en Melegís.

José Antonio Tomás Ruiz Márquez venía de una de las líneas más interesantes de Restábal. Era hijo de Antonio José Ruiz López y de Águeda Ildefonsa María Márquez Márquez, una mujer que ya conocemos por otras investigaciones familiares de Nina.

Ana María Ramona Pinto Delgado, en cambio, traía la rama de Pinos del Valle, con los Pinto, Delgado, Reyes, Cava, Calbente, Martín y Orbe.

De esta manera, Ana María Paula Ruiz Pérez tenía una abuela de Pinos del Valle que murió en Melegís. Otro ejemplo de cómo los pueblos del Valle se unían por bodas, casas y desplazamientos familiares.


🌿 Los abuelos maternos: Pérez González y Giménez Rodríguez.


Por parte de su madre, Ana María Paula era nieta de:

José Ramón Pérez González, nacido en Melegís el 24 de septiembre de 1805 y fallecido en Murchas el 12 de abril de 1867.

y de

Rosalía María Epifanía Giménez Rodríguez, nacida en Murchas el 7 de abril de 1809 y fallecida también en Murchas el 12 de febrero de 1889.

Esta rama nos lleva de Melegís a Murchas.

José Ramón Pérez González pertenecía a la línea de Juan José Cesario Pérez Romero y María Agustina Ramona de la Concepción González González, ambos vinculados a Melegís.

Rosalía María Epifanía Giménez Rodríguez procedía de Vicente Isidro Giménez Gijón, nacido en Mondújar, y de María Josefa Joaquina Rodríguez Tapia, nacida en Murchas.

Otra vez aparece el mismo patrón: Melegís no estaba aislado. Sus familias se enlazaban con Murchas, Mondújar y otros pueblos cercanos. Los matrimonios eran puentes.


🕯️ La rama de Restábal: Ruiz y Márquez.


Una de las partes más emotivas del árbol es la rama que sube desde José Antonio Tomás Ruiz Márquez, abuelo paterno de Ana María Paula.

Sus padres fueron:

Antonio José Ruiz López, nacido el 25 de diciembre de 1744 en el ámbito de Mondújar/Talará, y fallecido el 13 de septiembre de 1832 en Restábal, con unos 88 años.

y

Águeda Ildefonsa María Márquez Márquez, nacida el 20 de junio de 1768 en Restábal y fallecida también en Restábal el 20 de junio de 1812, justo el mismo día y mes de su nacimiento, a los 44 años.

Águeda es una figura de enorme fuerza genealógica. En ella se juntan varias ramas antiguas de Restábal: los Márquez Santalla, los Márquez Ortega, los Márquez Cobo, los Santalla Salazar y otras casas del pueblo.

Y a través de ella, Ana María Paula quedaba unida a una de las raíces más hondas de Restábal.

No era una relación lejana y abstracta. Era sangre directa.

La bisabuela de Nina llevaba dentro una memoria restableña muy profunda.


🌳 Águeda Ildefonsa María: una antepasada clave.


Águeda Ildefonsa María Márquez Márquez merece detenerse un momento.

Fue hija de:

José Julián Márquez Santalla, nacido en Restábal el 26 de febrero de 1732 y fallecido el 14 de abril de 1780 en Restábal.

y de

Juliana Gregoria Márquez de Ortega, nacida en Restábal el 9 de mayo de 1738 y fallecida el 24 de abril de 1804 en Restábal.

Por tanto, Ana María Paula descendía de dos grandes ramas Márquez de Restábal: la de los Márquez Santalla y la de los Márquez Ortega.

Y esas ramas suben todavía más:

Por un lado, hacia Manuel Márquez Ruiz o Ramos y María de Santalla Salazar.

Por otro, hacia Francisco Márquez Cobo y María Ortega Ruiz.

Aquí el apellido Márquez aparece duplicado, cruzado, reforzado. Es la genealogía típica de un pueblo pequeño: las familias se enlazan tanto que los mismos apellidos vuelven una y otra vez, por líneas distintas.

Águeda fue madre, esposa, viuda y raíz. Su vida acabó en 1812, pero su sangre siguió bajando hasta Ana María Paula, hasta José María Guzmán Ruiz, hasta Nina.


🌿 La rama Pinto Delgado: Pinos del Valle en la sangre.


La abuela paterna de Ana María Paula fue:

Ana María Ramona Pinto Delgado, nacida en Pinos del Valle el 25 de julio de 1813 y fallecida en Melegís el 24 de noviembre de 1860.

Sus padres fueron:

Antonio José Ramón Pinto de Reyes, nacido en Pinos del Valle el 13 de abril de 1776 y fallecido allí el 17 de junio de 1830.

y

Ana María Delgado Martín, nacida en Pinos del Valle el 24 de diciembre de 1775 y fallecida también en Pinos del Valle el 22 de julio de 1847.

Por esta línea aparecen apellidos muy propios de Pinos y su entorno:

Pinto, Reyes, Cava, Delgado, Calbente, Martín, Orbe, Bonel, Espinar, Pareja, López, Moya.

El árbol de Ana María Paula no solo mira hacia Melegís y Restábal. También mira con fuerza hacia Pinos del Valle.

Esa rama pudo traer a la familia historias de otro paisaje: el del pueblo alto y bajo, el de la ermita, el del agua, el de las casas antiguas de Pinos, el de los vínculos con Albuñuelas y otros lugares.

Cada apellido es una puerta. Y la puerta Pinto Delgado abre hacia Pinos. 🚪


🌾 La rama Pérez González: Melegís por dentro.


Por parte materna, Ana María Paula descendía de:

José Ramón Pérez González, nacido en Melegís en 1805.

Sus padres fueron:

Juan José Cesario Pérez Romero, nacido en Melegís el 26 de febrero de 1776.

y

María Agustina Ramona de la Concepción González González, nacida en Melegís el 9 de julio de 1782.

Esta rama es una raíz melegileña muy clara.

Los Pérez y los González aparecen aquí unidos a otros apellidos del pueblo:

Romero, Fernández, Alechaga, González-Villa, Molino, Pérez Gutiérrez, Quiles, Contreras, Molino Ruiz.

Melegís fue el lugar de nacimiento de Ana, pero también era una parte profunda de su ascendencia. No llegó allí por casualidad. Venía de familias que ya llevaban generaciones apareciendo en sus libros.

Ana María Paula era de Melegís no solo por haber nacido allí, sino porque sus raíces maternas estaban clavadas en el pueblo.


🌿 La rama Giménez Rodríguez: Murchas, Mondújar y la memoria Molina


La abuela materna de Ana María Paula fue:

Rosalía María Epifanía Giménez Rodríguez, nacida en Murchas el 7 de abril de 1809 y fallecida allí el 12 de febrero de 1889.

Sus padres fueron:

Vicente Isidro Giménez Gijón, nacido en Mondújar el 8 de enero de 1781 y fallecido en Murchas el 11 de julio de 1853.

y

María Josefa Joaquina Rodríguez Tapia, nacida en Murchas el 11 de febrero de 1782 y fallecida el 20 de junio de 1853.

Por esta rama aparecen nombres muy importantes:

Luis Ramón Giménez Rodríguez,

María Josefa Rafaela Gijón de Tapia,

Blas Antonio Rodríguez Molina,

Isabel Ana Nicolasa Tapia-Morillas Contreras.

Y aquí entra otra conexión muy valiosa para Nina: la sangre Molina.

En el árbol aparecen María Rodríguez Molina, José Rodríguez Gallegos, Isabel Molina Muñoz, Cecilio Molina de Padial y María Fabiana Muñoz de Morales.

Es decir, Ana María Paula Ruiz Pérez también enlaza, por una línea lejana, con los Molina de Dúrcal y Mondújar que Nina ya había investigado a través de Cecilio de Molina Padial.

Así se entiende la belleza de estos árboles: un apellido que parecía pertenecer a otra rama vuelve a aparecer dentro de la ascendencia de Ana.

Nada está separado del todo.


💍 Ana María Paula y José María Venceslao Guzmán Orbe


Ana María Paula Ruiz Pérez aparece unida en la línea familiar a:

José María Venceslao Guzmán Orbe, nacido en Murchas el 28 de septiembre de 1859.

Esta aclaración es importante, porque no debe confundirse con Manuel José Hemeterio Guzmán Orbe, que aparece en otros árboles y documentos como otro miembro de la familia.

El bisabuelo de Nina es José María Venceslao Guzmán Orbe.

La unión de Ana María Paula con José María Venceslao une dos grandes corrientes familiares:

por un lado, la sangre Ruiz Pérez de Melegís, Restábal, Pinos y Murchas;

por otro, la sangre Guzmán Orbe de Murchas.

De esta unión nacerá la descendencia que acabará llevando la memoria familiar hacia Pulianas.


👶 Una descendencia marcada por la vida y la pérdida


El árbol familiar muestra varios hijos de la línea Guzmán Ruiz.

Entre ellos aparecen nombres que hablan de alegría, pero también de dolor:

José María Pegnigio del Santo Ángel Custodio de España Guzmán Ruiz, nacido el 1 de octubre de 1883 en Melegís y fallecido el 6 de enero de 1884 en Murchas.

Pablo Benito del Carmen Guzmán Ruiz, nacido el 12 de enero de 1885 en Murchas y fallecido el 15 de enero de 1885, con solo tres días.

José María Cecilio Guzmán Ruiz, nacido el 22 de noviembre de 1885 en Melegís y fallecido el 14 de mayo de 1886 en Murchas.

María Dolores Florentina de la Santísima Trinidad Guzmán Ruiz, nacida el 14 de marzo de 1887 en Melegís.

Nicolás José Guzmán Ruiz, nacido el 2 de febrero de 1890 en Melegís y fallecido el 27 de febrero de 1890.

Concepción Emilia de la Santísima Trinidad Guzmán Ruiz, nacida el 5 de agosto de 1891 en Murchas.

Y, de forma muy especial:

José María Guzmán Ruiz, nacido el 30 de agosto de 1893 en Murchas y fallecido el 30 de abril de 1975 en Pulianas.

Este José María Guzmán Ruiz fue el abuelo querido de Nina.

La familia conoció duramente la mortalidad infantil. Varios hijos murieron con pocos meses o incluso con días de vida. Es imposible leer esos datos sin imaginar el dolor de Ana María Paula como madre.

Cada niño perdido era una campana doblando.

Una ropita guardada.

Un nombre repetido.

Una esperanza rota. 🕯️

Y, sin embargo, la vida siguió.


🌿 De Melegís a Pulianas: el largo camino de una vida


Ana María Paula nació en Melegís, pero murió en Pulianas.

Entre esos dos lugares hay mucho más que distancia.

Hay matrimonio, hijos, pérdidas, mudanzas familiares, memoria de Murchas, vínculos con Granada, y finalmente el traslado de una parte de la familia hacia Pulianas, donde acabaría arraigando la descendencia de Nina.

Nina recuerda que su abuelo José María Guzmán Ruiz, nacido en Murchas, haciendo la mili en Granada conoció a su esposa. Se casaron en Jun, tuvieron allí a sus dos primeros hijos y después se trasladaron a Pulianas.

Eso explica por qué Ana María Paula, nacida en Melegís, terminó falleciendo en Pulianas en 1946.

Su vida atravesó varios mundos:

el Melegís rural de 1861,

el Murchas de los Guzmán,

la memoria dolorosa de los hijos muertos,

la continuidad de José María Guzmán Ruiz,

y el final en Pulianas, ya en pleno siglo XX.

Ana María Paula vivió 85 años, una vida larga para su tiempo. Nació en una España todavía isabelina y murió después de la Guerra Civil, en un país completamente distinto. Su vida cruzó el siglo XIX y casi la primera mitad del XX.

Qué de cosas tuvo que ver.

Qué de nombres tuvo que enterrar.

Qué de recuerdos llevó consigo.


👩 Una mujer en el centro del árbol


Los árboles genealógicos muchas veces parecen construidos alrededor de varones: apellidos, padres, líneas principales, transmisión de casas.

Pero aquí Nina ha colocado en el centro a una mujer:

Ana María Paula Ruiz Pérez.

Y eso es hermoso.

Porque las mujeres no fueron solo “esposas de” o “madres de”. Fueron el corazón de las familias. Las que parían, criaban, sostenían, lloraban, rezaban, transmitían historias, guardaban recuerdos y mantenían viva la casa cuando la muerte llamaba demasiado pronto.

Ana María Paula fue hija, nieta, bisnieta, esposa, madre, abuela y bisabuela.

Fue una mujer de carne y hueso, con una fotografía que nos la devuelve desde el pasado.

Una mujer con raíces en Restábal por los Márquez y los Ruiz.

En Pinos por los Pinto y Delgado.

En Melegís por los Pérez y González.

En Murchas y Mondújar por los Giménez, Rodríguez, Tapia y Molina.

En Pulianas por su final y por la memoria de sus descendientes.

Su vida fue un puente.


🌳 Los pueblos que viven dentro de Ana María Paula


Si uno mira solo el lugar de nacimiento, diría:

“Ana María Paula era de Melegís.”

Y sería verdad.

Pero si uno mira su árbol completo, descubre que dentro de ella vivían muchos pueblos:

Melegís, por su nacimiento y por las ramas Ruiz, Pérez y González.

Restábal, por los Ruiz Márquez, los Márquez Santalla y los Márquez Ortega.

Pinos del Valle, por los Pinto, Reyes, Delgado y Martín.

Murchas, por los Giménez Rodríguez y por la familia Guzmán.

Mondújar, por los Gijón, Rodríguez Molina y Molina Muñoz.

Talará y Chite, por los Ruiz del Molino, Soto Baena y López de Ortega.

Acequias, por las ramas Molina y Contreras.

Pulianas, por su muerte y por la continuidad de la familia de Nina.

Ana María Paula era una mujer, sí. Pero también era un pequeño Valle de Lecrín andando.


✨ Epílogo: la bisabuela que vuelve con nombre y rostro


Nina ha enviado el árbol de su bisabuela con foto.

Y eso tiene algo muy emocionante.

Porque los documentos dan fechas.

Los árboles dan líneas.

Los archivos dan nombres.

Pero una foto devuelve humanidad.

Ana María Paula Ruiz Pérez nació en Melegís el 18 de junio de 1861.

Murió en Pulianas el 14 de agosto de 1946.

Fue hija de Pablo Ruiz Pinto y María Dolores Agustina Pérez Jiménez.

Fue nieta de Restábal, de Pinos, de Melegís y de Murchas.

Fue descendiente de Águeda Ildefonsa María Márquez Márquez.

Fue heredera de los Molina de Mondújar y Dúrcal por ramas antiguas.

Fue madre en una familia que conoció demasiados entierros de niños.

Fue raíz de José María Guzmán Ruiz, el abuelo de Nina.

Fue una mujer que llevó en su sangre medio Valle.

Hoy su nombre vuelve a pronunciarse.

Y al pronunciarlo, vuelve también su vida.

Vuelven Melegís y sus calles.

Vuelven Restábal y sus libros antiguos.

Vuelven Pinos del Valle y sus ramas Pinto.

Vuelven Murchas y los Guzmán.

Vuelve Pulianas, donde terminó su camino.

Vuelve una mujer que no fue famosa, pero fue imprescindible.

Porque sin Ana María Paula Ruiz Pérez, Nina no estaría buscando sus raíces.

Y sin esas mujeres silenciosas, nuestras familias no tendrían memoria. 🌿

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