viernes, 1 de abril de 2011

Fiestas de la Virgen del Rosario

Buñuelos para tomarlos con chocolate
   
   Como todos los años a primeros de octubre, se celebró la Fiesta de la Virgen del Rosario en Melegís. A las siete de la mañana hubo un gran repique de campanas, que resonaron en toda la vega, y a continuación tuvo lugar el Rosario de la Aurora, con la imagen de la Virgen, por las principales calles del pueblo, la calle Larga, la  calle de La Fuente, La Era, la  Plaza del Sagrado Corazón de Jesús, la calle Granada, La Plaza del cura Rebollo Aranda, etc.,       
   Después del Rosario hubo una gran chocolatada con churros en la Puerta de la Iglesia. Y a continuación las mujeres dirigidas por Encarna Vallejo entonaron canciones y bailes tradicionales, y se hicieron también corros a la vez que se cantaba. Se cantaron multitud de canciones como “La Flor del Romero”, una canción que se viene cantando desde antaño, y que dice así:
            Ya no florece,  ya ha  florecido,
            a la flor del romero
            ya se ha aburrido. (1º. estribillo)
           
            Toma niña esta naranja,
            que la cogí de mi huerto
            no la partas con cuchillo
            que está mi corazón dentro.
           
            A la flor del romero,
            romero verde
            si el romero se seca
            ya no florece. (2º estribillo)

            (Se repite el primer estribillo)

            Como  quieres  que vaya
            de noche a verte
            si le temo a tu madre
            más que a la muerte.

            (Se repite el  2º y  el 1º estribillo, en ese orden)

            A lo largo del día hubo divertidos Pasacalles a cargo de la Banda de Música de Padul, “Los Trotamúsicos”, grupo a cargo de David, compuesto por quince componentes, con una experiencia ya de diez años tocando en los diversos pueblos del Valle de Lecrín y de La Alpujarra.

            A mediodía hubo una gran paella popular, de marisco y carne, realiza en una lumbre con madera, para 600 personas, en la típica Puerta de la Iglesia de Melegís, labrada con sus preciosos empedrados.

            Por la tarde tuvo lugar la procesión a la Virgen del Rosario. Al llegar a la Plaza del Antiguo Ayuntamiento de Melegís se cantó la tradicional Salve de Melegís. Los hombres se ponen a un lado con el Párroco y  la imagen de la Virgen y las mujeres enfrente. Las mujeres cantan una estrofa y los hombres repiten esta misma estrofa, así las primeras diez estrofas. Después las mujeres cantan nueve estrofas más, después de cada una de estas nueve estrofas restantes, los hombres contestan: Fue concebida pura y sin mancha, Ave María llena de gracia.
            El canto de las mujeres parte de la emoción y devoción de sus corazones, el canto de los hombres de su fuerza y de su orgullo. Tonalidades altas y graves se suceden en un continuo ruego a la Virgen. Algunos autores han visto en esto, una tradición fruto de la antigua especialización del trabajo por sexos en una economía que antes era más tradicional, y a la que llaman “división sexual del trabajo llevada a la música”.
            La escultura de la Virgen del Rosario es atribuida al escultor Alonso de Mena. Realizada a madera, pan de oro y pigmentos. De técnica muy refinada, está tallada, dorada, policromada y estofada. Data de la primera mitad del siglo XVII, de estilo barroco. Restaurada por Sánchez Mesa y recientemente ha sido restaurada por Paulino Palma.
       
            La procesión finalizó con un gran Castillo de Fuegos Artificiales, a cargo de los Hermanos Ortega Soria de Orgiva, grandes pirotécnicos que vienen trabajando en el sector desde 1992. Se dispararon multitud de carcasas de colores y truenos, tracas y se pusieron en funcionamiento ruedas de múltiples colores.

            La velada musical estuvo a cargo de la Orquesta “Verbena”, cinco componentes que llevan en esta formación desde diciembre del año pasado, Pablo y Saray los vocalistas, Lauri al teclado, Manu en la batería y Esteban el bajista. La anterior formación liderada por ellos mismos se llamaba “Yumara” y la más antigua formación de este grupo fue “Alexis”, a la que perteneció Pablo. Los más antiguos de este conjunto llevan treinta años dedicados a la música de verbena y en formaciones de música pop desde hace veinte años.

            A las cuatro de la mañana se tiraron los últimos cohetes, con los que finalizaron estas fiestas, que cada año tienen más auge, y que son pagadas por los vecinos del pueblo, y organizadas con todo cariño por la gente joven, principalmente mujeres.



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