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| Beneficiado Baltasar Sevilla Sáenz-Diente |
𝐁𝐀𝐋𝐓𝐀𝐒𝐀𝐑
𝐒𝐄𝐕𝐈𝐋𝐋𝐀 𝐒Á𝐄𝐍𝐙-𝐃𝐈𝐄𝐍𝐓𝐄
𝐃𝐞 𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥
𝐚 𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬: 𝐞𝐥
𝐛𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐚𝐝𝐨
𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐬𝐭𝐞ó 𝐮𝐧𝐚
𝐜𝐚𝐩𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐲 𝐟𝐮𝐧𝐝ó
𝐥𝐚 𝐂𝐚𝐩𝐞𝐥𝐥𝐚𝐧í𝐚
𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐢𝐬𝐚 𝐝𝐞
𝐨𝐧𝐜𝐞 𝐞𝐧 𝟏𝟕𝟗𝟏
𝐏𝐨𝐫 𝐌𝐢𝐠𝐮𝐞𝐥
Á𝐧𝐠𝐞𝐥 𝐌𝐨𝐥𝐢𝐧𝐚
𝐏𝐚𝐥𝐦𝐚
Durante mucho tiempo, 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 aparecía en la historia de Melegís casi exclusivamente asociado a
una fecha: 𝟏𝟕𝟗𝟏.
Ese año, siendo 𝐛𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐚𝐝𝐨 de la iglesia parroquial de 𝐒𝐚𝐧 𝐉𝐮𝐚𝐧
𝐄𝐯𝐚𝐧𝐠𝐞𝐥𝐢𝐬𝐭𝐚
𝐝𝐞 𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬, costeó la construcción de la 𝐂𝐚𝐩𝐢𝐥𝐥𝐚
𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐬𝐜𝐨
𝐝𝐞 𝐏𝐚𝐮𝐥𝐚 y fundó una 𝐂𝐚𝐩𝐞𝐥𝐥𝐚𝐧í𝐚
𝐝𝐞 𝐦𝐢𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐨𝐧𝐜𝐞, destinada a garantizar el culto de los días festivos, la enseñanza
de la doctrina cristiana y el rezo del 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨
𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨.
Ahora, gracias a los 𝐫𝐞𝐠𝐢𝐬𝐭𝐫𝐨𝐬
𝐩𝐚𝐫𝐫𝐨𝐪𝐮𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬, podemos conocer también sus orígenes familiares y algunos datos
concretos de su infancia. 🌿
𝐍𝐚𝐜𝐢𝐝𝐨
𝐞𝐧 𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥
𝐞𝐧 𝟏𝟕𝟑𝟕
Su 𝐧𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞
𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐞𝐭𝐨 aparece como:
𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫
𝐉𝐨𝐬é 𝐓𝐨𝐫𝐢𝐛𝐢𝐨
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞
Nació en 𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥 el 𝟐𝟕 𝐝𝐞 𝐚𝐛𝐫𝐢𝐥
𝐝𝐞 𝟏𝟕𝟑𝟕 y fue bautizado en su parroquia el 28 de mayo del mismo año.
Era hijo de 𝐉𝐮𝐚𝐧 𝐂𝐫𝐢𝐬ó𝐬𝐭𝐨𝐦𝐨
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚, natural de 𝐃𝐚𝐫𝐫í𝐜𝐚𝐥, y 𝐉𝐮𝐥𝐢𝐚𝐧𝐚
𝐒á𝐞𝐳 𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞
𝐕𝐚𝐥𝐥𝐞𝐣𝐨, de 𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥.
Sus padres habían contraído matrimonio en Restábal el 𝟏𝟎
𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐲𝐨 𝐝𝐞 𝟏𝟕𝟑𝟔.
Cinco años después de su nacimiento, el 𝟏𝟒 𝐝𝐞
𝐨𝐜𝐭𝐮𝐛𝐫𝐞 𝐝𝐞
𝟏𝟕𝟒𝟐, Baltasar
aparece nuevamente en los registros parroquiales de Restábal recibiendo el
sacramento de la 𝐂𝐨𝐧𝐟𝐢𝐫𝐦𝐚𝐜𝐢ó𝐧, identificado como hijo de Juan Crisóstomo Sevilla y Juliana
Diente.
Tenemos, por tanto, 𝐭𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐚𝐭𝐨𝐬
𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐨𝐬 de sus primeros años:
• 📜 27 de abril de 1737: nacimiento en Restábal.
• 💧 28 de mayo de 1737: bautismo.
• ✝️ 14 de octubre de 1742: confirmación.
El hombre que posteriormente desarrollaría su actividad religiosa en
𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬 tenía, por tanto, sus raíces familiares en 𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥 y 𝐃𝐚𝐫𝐫í𝐜𝐚𝐥.
𝐒𝐮𝐬 𝐚𝐬𝐜𝐞𝐧𝐝𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬
𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐢𝐝𝐨𝐬
Por 𝐥í𝐧𝐞𝐚 𝐩𝐚𝐭𝐞𝐫𝐧𝐚 conocemos a:
𝐉𝐮𝐚𝐧 𝐂𝐫𝐢𝐬ó𝐬𝐭𝐨𝐦𝐨
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚 — Natural de Darrícal y padre de Baltasar.
Por 𝐥í𝐧𝐞𝐚 𝐦𝐚𝐭𝐞𝐫𝐧𝐚, la documentación permite avanzar una generación más.
𝐉𝐮𝐥𝐢𝐚𝐧𝐚
𝐒á𝐞𝐳 𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞
𝐕𝐚𝐥𝐥𝐞𝐣𝐨 — Madre de Baltasar, perteneciente a una conocida familia de
Restábal.
Juliana había sido bautizada el 𝟔 𝐝𝐞 𝐟𝐞𝐛𝐫𝐞𝐫𝐨
𝐝𝐞 𝟏𝟕𝟏𝟓 y era hija de 𝐉𝐨𝐬é 𝐒á𝐞𝐳
𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 y 𝐋𝐮𝐢𝐬𝐚
𝐕𝐚𝐥𝐥𝐞𝐣𝐨.
Estos son, por tanto, los 𝐚𝐛𝐮𝐞𝐥𝐨𝐬
𝐦𝐚𝐭𝐞𝐫𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐨𝐜𝐮𝐦𝐞𝐧𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 de Baltasar.
La 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚
𝐒á𝐞𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 aparece asentada en 𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥 desde décadas anteriores y durante el 𝐬𝐢𝐠𝐥𝐨
𝐗𝐕𝐈𝐈𝐈 formó
diferentes ramas mediante matrimonios con los Vallejo, Sevilla, López, Aranda y
Espada.
En el caso concreto de Baltasar, la unión familiar queda
perfectamente resumida en 𝐭𝐫𝐞𝐬 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬:
𝐉𝐨𝐬é 𝐒á𝐞𝐳
𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 + 𝐋𝐮𝐢𝐬𝐚
𝐕𝐚𝐥𝐥𝐞𝐣𝐨
⬇️
𝐉𝐮𝐥𝐢𝐚𝐧𝐚
𝐒á𝐞𝐳 𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞
𝐕𝐚𝐥𝐥𝐞𝐣𝐨 + 𝐉𝐮𝐚𝐧
𝐂𝐫𝐢𝐬ó𝐬𝐭𝐨𝐦𝐨
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚
⬇️
𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫
𝐉𝐨𝐬é 𝐓𝐨𝐫𝐢𝐛𝐢𝐨
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞
El apellido aparece en los documentos con diferentes formas —𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞, 𝐒á𝐞𝐳 𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 o 𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞—, algo frecuente en la documentación antigua.
𝐋𝐨𝐬 𝐡𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐨𝐬
𝐝𝐞 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫
Los 𝐫𝐞𝐠𝐢𝐬𝐭𝐫𝐨𝐬
𝐩𝐚𝐫𝐫𝐨𝐪𝐮𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬 permiten identificar también varios hijos del matrimonio formado
por 𝐉𝐮𝐚𝐧 𝐂𝐫𝐢𝐬ó𝐬𝐭𝐨𝐦𝐨
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚 y 𝐉𝐮𝐥𝐢𝐚𝐧𝐚
𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞.
Además de 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫 aparecen:
• Luisa Josefa Sevilla Diente — nacida el 21 de julio de 1738 y
bautizada el 15 de agosto de 1738.
• Nicolasa Antonia Sevilla Diente — bautizada el 27 de diciembre de
1739.
• Antonia Andrea Sevilla Diente — bautizada el 4 de noviembre de 1741.
• María Manuela Sevilla Diente — bautizada el 28 de junio de 1743.
Estamos, por tanto, ante una 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚
𝐧𝐮𝐦𝐞𝐫𝐨𝐬𝐚, asentada en 𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥 durante la primera mitad del 𝐬𝐢𝐠𝐥𝐨
𝐗𝐕𝐈𝐈𝐈.
𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫 fue el mayor de los hijos que hemos podido identificar con nombre y
fecha.
𝐃𝐞 𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥
𝐚 𝐥𝐚 𝐢𝐠𝐥𝐞𝐬𝐢𝐚
𝐝𝐞 𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬
No disponemos todavía de documentación que permita conocer con
exactitud dónde estudió 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 ni la fecha de su 𝐨𝐫𝐝𝐞𝐧𝐚𝐜𝐢ó𝐧
𝐬𝐚𝐜𝐞𝐫𝐝𝐨𝐭𝐚𝐥.
Lo que sí sabemos es que a finales del 𝐬𝐢𝐠𝐥𝐨
𝐗𝐕𝐈𝐈𝐈
aparece plenamente vinculado a la iglesia parroquial de 𝐒𝐚𝐧
𝐉𝐮𝐚𝐧 𝐄𝐯𝐚𝐧𝐠𝐞𝐥𝐢𝐬𝐭𝐚
𝐝𝐞 𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬 con la condición de 𝐛𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐚𝐝𝐨.
El 𝐛𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐚𝐝𝐨 era un clérigo que poseía un 𝐛𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐨
𝐞𝐜𝐥𝐞𝐬𝐢á𝐬𝐭𝐢𝐜𝐨 vinculado a una iglesia y a determinadas obligaciones de culto.
𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫 debió ocupar una posición económica suficientemente sólida como
para poder realizar una importante aportación personal al 𝐩𝐚𝐭𝐫𝐢𝐦𝐨𝐧𝐢𝐨
𝐩𝐚𝐫𝐫𝐨𝐪𝐮𝐢𝐚𝐥.
Y esa aportación llegó en 𝟏𝟕𝟗𝟏.
𝐋𝐚 𝐂𝐚𝐩𝐢𝐥𝐥𝐚
𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐬𝐜𝐨
𝐝𝐞 𝐏𝐚𝐮𝐥𝐚
En 𝟏𝟕𝟗𝟏, 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 costeó, con la correspondiente 𝐥𝐢𝐜𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚
𝐞𝐜𝐥𝐞𝐬𝐢á𝐬𝐭𝐢𝐜𝐚, la construcción de la 𝐂𝐚𝐩𝐢𝐥𝐥𝐚
𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐬𝐜𝐨
𝐝𝐞 𝐏𝐚𝐮𝐥𝐚, ubicada en el 𝐥𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞𝐥
𝐄𝐯𝐚𝐧𝐠𝐞𝐥𝐢𝐨 de la nave principal de la iglesia de Melegís.
Baltasar tenía entonces aproximadamente 𝟓𝟒 𝐚ñ𝐨𝐬.
𝐍𝐨
𝐬𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐭ó 𝐝𝐞 𝐮𝐧𝐚
𝐚𝐜𝐭𝐮𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐦𝐞𝐧𝐨𝐫.
La construcción de una 𝐜𝐚𝐩𝐢𝐥𝐥𝐚 dentro de una iglesia parroquial suponía una 𝐢𝐧𝐯𝐞𝐫𝐬𝐢ó𝐧
𝐞𝐜𝐨𝐧ó𝐦𝐢𝐜𝐚 importante y revela la capacidad económica y el 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐫𝐨𝐦𝐢𝐬𝐨
𝐫𝐞𝐥𝐢𝐠𝐢𝐨𝐬𝐨 de su promotor.
Además, bajo esta capilla se encuentra un 𝐩𝐚𝐧𝐭𝐞ó𝐧
𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐜𝐮𝐥𝐚𝐫 vinculado a la 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚
𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞, utilizado posteriormente por miembros de esta familia.
𝐋𝐚 𝐂𝐚𝐩𝐞𝐥𝐥𝐚𝐧í𝐚
𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐢𝐬𝐚 𝐝𝐞
𝐨𝐧𝐜𝐞
Ese mismo año, 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫 fundó e instituyó una 𝐂𝐚𝐩𝐞𝐥𝐥𝐚𝐧í𝐚
𝐝𝐞 𝐦𝐢𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐨𝐧𝐜𝐞.
Su función principal era garantizar la celebración de una 𝐦𝐢𝐬𝐚
𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐨𝐧𝐜𝐞 𝐝𝐞
𝐥𝐚 𝐦𝐚ñ𝐚𝐧𝐚 los 𝐝í𝐚𝐬 𝐟𝐞𝐬𝐭𝐢𝐯𝐨𝐬.
Pero la fundación tenía además 𝐝𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐞𝐭𝐢𝐝𝐨𝐬 expresamente establecidos:
• 📖 enseñar la doctrina cristiana;
• 📿 rezar el Santo Rosario.
La capellanía reunía así tres funciones esenciales: 𝐦𝐢𝐬𝐚, 𝐞𝐧𝐬𝐞ñ𝐚𝐧𝐳𝐚
𝐫𝐞𝐥𝐢𝐠𝐢𝐨𝐬𝐚 y 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨.
No era solamente una celebración ocasional, sino una 𝐟𝐮𝐧𝐝𝐚𝐜𝐢ó𝐧 destinada a mantener de forma continuada estas prácticas dentro de
la 𝐩𝐚𝐫𝐫𝐨𝐪𝐮𝐢𝐚.
Baltasar actuó, por tanto, como verdadero 𝐩𝐫𝐨𝐦𝐨𝐭𝐨𝐫
𝐲 𝐟𝐢𝐧𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚𝐝𝐨𝐫
𝐫𝐞𝐥𝐢𝐠𝐢𝐨𝐬𝐨 de 𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬.
𝐋𝐚 𝐕𝐢𝐫𝐠𝐞𝐧
𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨
La fundación de 𝟏𝟕𝟗𝟏 estuvo estrechamente vinculada al 𝐜𝐮𝐥𝐭𝐨
𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨.
En la 𝐂𝐚𝐩𝐢𝐥𝐥𝐚
𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐬𝐜𝐨
𝐝𝐞 𝐏𝐚𝐮𝐥𝐚 se encuentra el retablo de la 𝐕𝐢𝐫𝐠𝐞𝐧
𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨, 𝐨𝐛𝐫𝐚 𝐧𝐞𝐨𝐜𝐥á𝐬𝐢𝐜𝐚
𝐝𝐞𝐥 𝐬𝐢𝐠𝐥𝐨 𝐗𝐕𝐈𝐈𝐈 realizada en madera, pan de oro y pigmentos.
La imagen de la 𝐕𝐢𝐫𝐠𝐞𝐧
𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 ocupa un lugar destacado dentro del 𝐩𝐚𝐭𝐫𝐢𝐦𝐨𝐧𝐢𝐨
𝐚𝐫𝐭í𝐬𝐭𝐢𝐜𝐨 de la iglesia de 𝐒𝐚𝐧 𝐉𝐮𝐚𝐧
𝐄𝐯𝐚𝐧𝐠𝐞𝐥𝐢𝐬𝐭𝐚.
La 𝐝𝐞𝐯𝐨𝐜𝐢ó𝐧
𝐚𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨, sin embargo, no dependió únicamente de la fundación de 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫.
En Melegís las instituciones del 𝐒𝐚𝐧𝐭í𝐬𝐢𝐦𝐨
𝐒𝐚𝐜𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨 y del 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 aparecen relacionadas dentro de la organización religiosa
parroquial, como sucedía también en otros pueblos pequeños del 𝐕𝐚𝐥𝐥𝐞
𝐝𝐞 𝐋𝐞𝐜𝐫í𝐧.
La importancia de 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫 consiste en que, mediante la 𝐂𝐚𝐩𝐞𝐥𝐥𝐚𝐧í𝐚
𝐝𝐞 𝟏𝟕𝟗𝟏, dio una dotación concreta y permanente al 𝐫𝐞𝐳𝐨
𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 y a la enseñanza de la 𝐝𝐨𝐜𝐭𝐫𝐢𝐧𝐚
𝐜𝐫𝐢𝐬𝐭𝐢𝐚𝐧𝐚.
Virgen del Rosario
en el interior de la iglesia parroquial de San Juan Evangelista de Melegís.
𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬,
𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥 𝐲 𝐒𝐚𝐥𝐞𝐫𝐞𝐬:
𝐭𝐫𝐞𝐬 𝐦𝐨𝐝𝐞𝐥𝐨𝐬
𝐫𝐞𝐥𝐢𝐠𝐢𝐨𝐬𝐨𝐬
La fundación de 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫 puede comprenderse mejor si se compara brevemente con los pueblos
vecinos.
𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥
En Restábal estaba documentada desde 𝟏𝟔𝟗𝟖 la 𝐇𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐝𝐚𝐝
𝐝𝐞𝐥 𝐒𝐚𝐧𝐭í𝐬𝐢𝐦𝐨
𝐒𝐚𝐜𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨,
𝐍𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐒𝐞ñ𝐨𝐫𝐚
𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨
𝐲 Á𝐧𝐢𝐦𝐚𝐬 𝐁𝐞𝐧𝐝𝐢𝐭𝐚𝐬.
La 𝐕𝐢𝐫𝐠𝐞𝐧
𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 alcanzó además la condición de 𝐩𝐚𝐭𝐫𝐨𝐧𝐚, junto con 𝐒𝐚𝐧 𝐂𝐫𝐢𝐬𝐭ó𝐛𝐚𝐥.
La 𝐝𝐞𝐯𝐨𝐜𝐢ó𝐧
𝐫𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐚𝐧𝐚 estaba, por tanto, organizada allí mediante una 𝐡𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐝𝐚𝐝 desde casi un siglo antes de la fundación de Melegís.
𝐒𝐚𝐥𝐞𝐫𝐞𝐬
En Saleres, durante el 𝐬𝐢𝐠𝐥𝐨
𝐗𝐕𝐈𝐈𝐈, las
cofradías del 𝐒𝐚𝐧𝐭í𝐬𝐢𝐦𝐨
𝐒𝐚𝐜𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨, 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 y Á𝐧𝐢𝐦𝐚𝐬 aparecen fusionadas en una misma organización.
La menor población hacía más difícil mantener separadamente varias 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐢𝐭𝐮𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬
𝐫𝐞𝐥𝐢𝐠𝐢𝐨𝐬𝐚𝐬.
𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬
En Melegís encontramos una fórmula diferente: un sacerdote concreto,
𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞, decidió financiar personalmente una 𝐜𝐚𝐩𝐢𝐥𝐥𝐚 y una 𝐜𝐚𝐩𝐞𝐥𝐥𝐚𝐧í𝐚 destinada al 𝐜𝐮𝐥𝐭𝐨, la 𝐜𝐚𝐭𝐞𝐪𝐮𝐞𝐬𝐢𝐬 y el 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨.
Su actuación representa, por tanto, un ejemplo destacado de 𝐟𝐮𝐧𝐝𝐚𝐜𝐢ó𝐧
𝐜𝐥𝐞𝐫𝐢𝐜𝐚𝐥 𝐢𝐧𝐝𝐢𝐯𝐢𝐝𝐮𝐚𝐥 a finales del 𝐀𝐧𝐭𝐢𝐠𝐮𝐨
𝐑é𝐠𝐢𝐦𝐞𝐧.
𝐄𝐥 𝐩𝐚𝐧𝐭𝐞ó𝐧
𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞
La relación de la familia con la 𝐂𝐚𝐩𝐢𝐥𝐥𝐚
𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐬𝐜𝐨
𝐝𝐞 𝐏𝐚𝐮𝐥𝐚 continuó durante generaciones.
Bajo ella existe un 𝐩𝐚𝐧𝐭𝐞ó𝐧
𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐜𝐮𝐥𝐚𝐫 de los 𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞.
Entre las personas posteriormente 𝐞𝐧𝐭𝐞𝐫𝐫𝐚𝐝𝐚𝐬 allí constan:
• Manuel Sáenz-Diente y Romero, fallecido el 28 de julio de 1846, a
los 50 años.
• Su esposa, Francisca de Espada y Blanca, fallecida el 24 de
septiembre de 1854, a los 58 años.
• Manuel Espada y Blanca, hermano de Francisca.
Estos enterramientos son posteriores a 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫, pero demuestran que la vinculación entre la 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚
𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 y aquella capilla continuó durante el 𝐬𝐢𝐠𝐥𝐨
𝐗𝐈𝐗.
𝐔𝐧𝐚 𝐨𝐛𝐫𝐚
𝐪𝐮𝐞 𝐡𝐚 𝐥𝐥𝐞𝐠𝐚𝐝𝐨
𝐡𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨𝐬
𝐝í𝐚𝐬
La devoción a la 𝐕𝐢𝐫𝐠𝐞𝐧
𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 no desapareció con la 𝐂𝐚𝐩𝐞𝐥𝐥𝐚𝐧í𝐚
𝐝𝐞 𝟏𝟕𝟗𝟏.
𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬 continúa celebrando su festividad el primero o segundo de octubre.
Este año de 𝟐𝟎𝟐𝟔, concretamente, se celebrará el 𝟏𝟎 𝐝𝐞
𝐨𝐜𝐭𝐮𝐛𝐫𝐞.
También permanece presente en la celebración de la 𝐂𝐚𝐧𝐝𝐞𝐥𝐚𝐫𝐢𝐚, el 𝟐 𝐝𝐞 𝐟𝐞𝐛𝐫𝐞𝐫𝐨, cuando tradicionalmente procesiona la 𝐕𝐢𝐫𝐠𝐞𝐧
𝐝𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 junto a 𝐒𝐚𝐧 𝐉𝐨𝐬é.
La iglesia conserva además testimonios materiales de antiguas
hermandades: 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐧𝐝𝐚𝐫𝐭𝐞𝐬; 𝐯𝐚𝐫𝐚𝐬
𝐝𝐞 𝐡𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐨𝐬
𝐦𝐚𝐲𝐨𝐫𝐞𝐬; 𝐛𝐚𝐧𝐜𝐨𝐬
𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐬𝐜𝐮𝐝𝐨𝐬; 𝐫𝐞𝐭𝐚𝐛𝐥𝐨𝐬 e imágenes relacionadas con las antiguas 𝐝𝐞𝐯𝐨𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬
𝐩𝐚𝐫𝐫𝐨𝐪𝐮𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬.
Más de dos siglos después, una parte importante del escenario
religioso que conoció 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫 continúa formando parte del 𝐩𝐚𝐭𝐫𝐢𝐦𝐨𝐧𝐢𝐨
𝐝𝐞 𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬.
Estandarte de la
Virgen del Rosario a la salida de la procesión de octubre, ante la iglesia de
San Juan Evangelista de Melegís.
𝐄𝐥 𝐥𝐞𝐠𝐚𝐝𝐨
𝐝𝐞 𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞
La documentación permite hoy completar considerablemente la figura
de aquel 𝐛𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐚𝐝𝐨
𝐝𝐞 𝟏𝟕𝟗𝟏.
𝐒𝐚𝐛𝐞𝐦𝐨𝐬
𝐪𝐮𝐞:
• nació en Restábal el 27 de abril de 1737;
• fue bautizado el 28 de mayo;
• fue confirmado el 14 de octubre de 1742;
• era hijo de Juan Crisóstomo Sevilla, natural de Darrícal, y de
Juliana Sáez Diente Vallejo, de Restábal;
• sus abuelos maternos fueron José Sáez Diente y Luisa Vallejo;
• tuvo varias hermanas documentadas;
• llegó a ser beneficiado de San Juan Evangelista de Melegís;
• y en 1791, a los 54 años, financió una capilla y creó una capellanía
destinada a la misa festiva, la enseñanza de la doctrina cristiana y el rezo
del Santo Rosario.
No conocemos todavía su 𝐟𝐞𝐜𝐡𝐚
𝐝𝐞 𝐨𝐫𝐝𝐞𝐧𝐚𝐜𝐢ó𝐧 ni la de su 𝐟𝐚𝐥𝐥𝐞𝐜𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨.
Pero lo que ya sabemos permite devolverle algo que durante mucho
tiempo había quedado oculto tras una simple referencia documental: 𝐬𝐮
𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐢𝐝𝐚𝐝
𝐲 𝐬𝐮 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚.
𝐁𝐚𝐥𝐭𝐚𝐬𝐚𝐫
𝐒𝐞𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐒á𝐞𝐧𝐳-𝐃𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 nació en 𝐑𝐞𝐬𝐭á𝐛𝐚𝐥, desarrolló su ministerio en 𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬 y dejó en este pueblo una obra que sobrevivió a su propia vida.
La 𝐂𝐚𝐩𝐢𝐥𝐥𝐚
𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐬𝐜𝐨
𝐝𝐞 𝐏𝐚𝐮𝐥𝐚 y la 𝐂𝐚𝐩𝐞𝐥𝐥𝐚𝐧í𝐚
𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐢𝐬𝐚 𝐝𝐞
𝐨𝐧𝐜𝐞 𝐝𝐞 𝟏𝟕𝟗𝟏 siguen recordándonos el nombre de un sacerdote que quiso que,
después de él, continuaran celebrándose la 𝐦𝐢𝐬𝐚, la 𝐞𝐧𝐬𝐞ñ𝐚𝐧𝐳𝐚
𝐜𝐫𝐢𝐬𝐭𝐢𝐚𝐧𝐚 y el 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨.
Y esa decisión convirtió su nombre en una pequeña pero importante
página de la 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚
𝐫𝐞𝐥𝐢𝐠𝐢𝐨𝐬𝐚
𝐝𝐞 𝐌𝐞𝐥𝐞𝐠í𝐬. 🌿⛪📿
𝐁𝐢𝐛𝐥𝐢𝐨𝐠𝐫𝐚𝐟í𝐚
𝐲 𝐟𝐮𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬
• Registros parroquiales históricos de Restábal.
• Archivo parroquial de San Juan Evangelista de Melegís.
• Romero Castillo, Manuel: documentación y estudio de las cofradías históricas del Valle de Lecrín.
𝐑𝐄𝐂𝐑𝐄𝐀𝐂𝐈Ó𝐍
𝐇𝐈𝐒𝐓Ó𝐑𝐈𝐂𝐀 𝐃𝐎𝐂𝐔𝐌𝐄𝐍𝐓𝐀𝐋
Recreación histórica
documental del beneficiado Baltasar Sevilla Sáenz-Diente en el interior de la
iglesia de Melegís. Imagen recreada a partir de una fotografía actual del
templo; no existe constancia de un retrato histórico conservado del personaje.




