27 septiembre 2026

La presa de Rules



💧 LA PRESA DE RULES: EL GRAN DEPÓSITO DE AGUA ENTRE EL VALLE DE LECRÍN Y LA COSTA TROPICAL

Inaugurada en 2004 para garantizar el abastecimiento, proteger frente a las avenidas y asegurar los regadíos, la presa permaneció durante dos décadas sin buena parte de las conducciones necesarias para aprovechar plenamente sus aguas


Quienes viajan desde el Valle de Lecrín hacia la Costa Tropical por la autovía A-44 contemplan, poco después de dejar atrás Ízbor, una de las mayores obras hidráulicas construidas en la provincia de Granada: la presa de Rules.


Encajada entre montañas y levantada sobre el río Guadalfeo, la enorme infraestructura se encuentra en los términos de Vélez de Benaudalla y Órgiva. Su proximidad al Valle no es solamente geográfica. Rules forma parte de un sistema hidráulico estrechamente relacionado con el embalse de Béznar, el río Ízbor y las aguas que descienden desde Sierra Nevada y atraviesan nuestra comarca antes de continuar hacia el Mediterráneo.


Por eso, aunque la presa suele relacionarse principalmente con la Costa Tropical, también debe considerarse parte del gran corredor natural formado por Granada, el Valle de Lecrín, la Alpujarra y el litoral.


🏗️ Una gigantesca obra de ingeniería


La presa de Rules es una estructura de gravedad arqueada. El proyecto original contemplaba una altura próxima a los 130 metros sobre sus cimientos, alrededor de 620 metros de longitud de coronación y una capacidad de proyecto de unos 117 hectómetros cúbicos.


Los datos de explotación actuales establecen una capacidad de 105,36 hectómetros cúbicos al nivel máximo normal y una superficie inundada de aproximadamente 309 hectáreas. Estas diferencias responden a los distintos niveles técnicos utilizados para medir la capacidad total, útil y operativa del embalse. 


Su construcción tenía varios objetivos fundamentales:


Garantizar el abastecimiento de las poblaciones de la Costa Tropical.


Asegurar agua para los regadíos tradicionales y los cultivos subtropicales.


Regular, junto con el embalse de Béznar, las aportaciones de la cuenca del Guadalfeo.


Proteger frente a las avenidas el delta del río, las poblaciones costeras y el puerto de Motril.


Reducir la dependencia de los acuíferos subterráneos.



El ingeniero Antonio Nevot Pérez explicó en 2004 que el sistema formado por Béznar y Rules permitiría regular aproximadamente el 85 % de las aportaciones de la cuenca. Debía garantizar el abastecimiento de una población que en verano superaba las 250.000 personas y asegurar el futuro de los cultivos subtropicales y de invernadero del litoral. 


Rules también respondía a la necesidad de controlar las crecidas del Guadalfeo. La memoria de las inundaciones sufridas en la Costa granadina, especialmente la tragedia de octubre de 1973, continuaba muy presente. Aquel episodio demostró las consecuencias que podía tener una avenida extraordinaria en las ramblas y cauces que descendían hacia el Mediterráneo.


🌊 La relación con el Valle de Lecrín


Para comprender Rules hay que mirar primero hacia el embalse de Béznar. El agua almacenada en Béznar procede principalmente del río Ízbor, alimentado por distintos cauces vinculados al Valle de Lecrín. Después continúa hacia el Guadalfeo y llega al entorno de Rules.


Béznar y Rules no son, por tanto, dos embalses aislados, sino piezas de un mismo sistema. El primero recoge y regula parte de las aguas procedentes del Valle; el segundo vuelve a controlarlas antes de que alcancen la vega de Motril y el mar.


Esta conexión convierte al Valle de Lecrín en un territorio fundamental dentro del ciclo del agua de la provincia. Las lluvias, la nieve de Sierra Nevada, los ríos, barrancos y acequias de la comarca forman parte de un recorrido que termina sosteniendo poblaciones, huertas y explotaciones agrícolas situadas muchos kilómetros más abajo.


La proximidad también se percibe en las comunicaciones. La construcción de la presa coincidió con las complejas obras de la autovía entre Granada y Motril. Carreteras, viaductos, túneles y conducciones tuvieron que adaptarse a un relieve abrupto que durante siglos había dificultado la comunicación entre el interior y la Costa.


✂️ Una presa terminada, pero sin las tuberías necesarias


La presa fue inaugurada en 2004. La crónica de Andrés Cárdenas señala que su construcción costó alrededor de 84 millones de euros y que debía llevar agua a quince poblaciones y aproximadamente 19.000 hectáreas de regadío.


Sin embargo, el gran proyecto nació incompleto. Se había construido el depósito, pero no la totalidad de las conducciones necesarias para transportar el agua hasta los municipios, comunidades de regantes y explotaciones agrícolas.


Con el paso de los años, Rules comenzó a ser conocida popularmente como «la piscina más grande, más cara y más inútil de Europa». La expresión reflejaba la indignación de los agricultores, pero no era completamente exacta.


Rules nunca fue una presa inútil. Desde su puesta en servicio ha regulado el río Guadalfeo, almacenado agua y contribuido a proteger la zona baja frente a las avenidas. Lo que ocurrió es que no pudo cumplir plenamente sus objetivos de abastecimiento y regadío porque faltaba la red que debía distribuir sus aguas.


Era como construir un enorme depósito sin colocar todos los conductos que debían llevar su contenido hasta quienes lo necesitaban.


Mientras el agua permanecía almacenada o tenía que liberarse de forma controlada hacia el Guadalfeo, los agricultores de la Costa dependían de pozos y acuíferos cada vez más castigados. La expansión del aguacate, el mango, la chirimoya y otros cultivos aumentaba precisamente cuando los periodos de sequía eran más prolongados.


🚰 Veinte años de proyectos, protestas y retrasos


Durante dos décadas, las conducciones de Rules fueron objeto de promesas electorales, estudios técnicos, modificaciones de proyectos y enfrentamientos sobre quién debía asumir el coste.


Gobierno central, Junta de Andalucía, ayuntamientos, Mancomunidad de la Costa Tropical y comunidades de regantes coincidían en que la obra era necesaria, pero no siempre alcanzaban acuerdos sobre su financiación.


La complejidad técnica también era considerable. No bastaba con instalar una tubería. Había que superar desniveles, atravesar carreteras y ramblas, construir estaciones de bombeo, levantar balsas intermedias y distribuir el agua entre distintas cotas agrícolas.


El Ministerio para la Transición Ecológica dividió las canalizaciones en varios proyectos o «desglosados». Uno de los más importantes fue el número 9, correspondiente al tramo común para abastecimiento y regadío a la cota 200. 


✅ El avance de 2026: un paso importante, pero no el final


En septiembre de 2026, el Gobierno anunció la finalización de las obras del desglosado número 9. La actuación ha supuesto una inversión de 66,5 millones de euros y ha permitido construir dos conducciones paralelas de 16,4 kilómetros: una destinada al abastecimiento y otra al regadío.


Las tuberías parten de las proximidades de la presa, siguen el curso del Guadalfeo, atraviesan diferentes puntos de la autovía A-7 y continúan por la rambla de Molvízar hasta Palmares.


Las obras fueron recibidas el 26 de junio de 2026 y, a comienzos de septiembre, se encontraban en fase de pruebas operativas y pendientes de los trámites para ceder su explotación a la Mancomunidad de la Costa Tropical y a la Junta de Andalucía.


Esta primera gran canalización permitirá mejorar el abastecimiento y garantizar el riego de 722 hectáreas pertenecientes a las comunidades de regantes Nuestra Señora Virgen del Rosario y Santa Ana. 


Se trata de un avance histórico, pero todavía insuficiente si se compara con las cerca de 20.000 hectáreas que pretendía atender el proyecto completo. Los regantes recuerdan que quedan otros tramos por ejecutar, especialmente el denominado desglosado número 3, destinado a llevar agua a miles de hectáreas del margen derecho del Guadalfeo.


La principal dificultad continúa siendo el acuerdo sobre la financiación. En septiembre de 2026, la Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo advertía que la finalización del desglosado 9 era una buena noticia, pero que la satisfacción no podía ser completa mientras permanecieran paralizadas otras conducciones fundamentales. 


📊 Un embalse con agua y con futuro


El año hidrológico 2025-2026 dejó una imagen muy distinta a la de las temporadas de sequía. Según la Red Hidrosur, el embalse alcanzó a comienzos de junio de 2026 los 105,92 hectómetros cúbicos, ligeramente por encima de su nivel máximo normal de referencia.


El 21 de septiembre de 2026 almacenaba 93,46 hectómetros cúbicos y se encontraba al 88,7 % de su capacidad operativa. 


Estos datos demostraban que el agua existía y que la presa podía cumplir su función de almacenamiento. El desafío seguía siendo transportarla de forma eficiente, sostenible y económicamente asumible hasta las poblaciones y los campos.


⚡ Una nueva relación con Padul y El Pinar


Rules podría adquirir en el futuro una función energética. En 2025 recibió declaración de impacto ambiental el proyecto de la central hidroeléctrica reversible de Los Guájares, con una potencia prevista de 356,872 megavatios.


La iniciativa plantea bombear agua desde Rules hasta una nueva balsa superior y dejarla descender posteriormente para producir electricidad cuando aumente la demanda. Algunas de sus infraestructuras se sitúan en los términos de Vélez de Benaudalla, Los Guájares, El Pinar y Padul.


Por tanto, el futuro de Rules vuelve a relacionarse directamente con municipios del Valle de Lecrín. No obstante, se trata todavía de un proyecto sometido a importantes condiciones ambientales y de seguridad, especialmente por la estabilidad de las laderas y la proximidad de las obras a la presa. 


🌿 Mucho más que una presa de la Costa


La presa de Rules es mucho más que una gran pared de hormigón contemplada desde la autovía. Representa la relación entre el agua de las montañas, el Valle de Lecrín, la Alpujarra y la Costa Tropical.


También resume uno de los grandes problemas de las obras públicas: no basta con construir una infraestructura impresionante si no se ejecutan al mismo tiempo todos los elementos necesarios para que cumpla plenamente su misión.


Durante veinte años, Rules simbolizó una oportunidad incompleta. En 2026 comenzó a cerrarse una parte de aquella deuda histórica con la terminación de la canalización principal del desglosado 9. Pero el proyecto aún no ha llegado a su final.


El agua almacenada detrás de la presa espera completar su viaje. Un viaje que comienza en Sierra Nevada, atraviesa los ríos y barrancos relacionados con el Valle de Lecrín y debería terminar dando vida a las poblaciones y campos de la Costa Tropical.


📚 Bibliografía:

Cárdenas, Andrés: Granada desde 1940. Recopilación de artículos publicados en el periódico Granada Hoy. Capítulo correspondiente a 2004.

Nevot Pérez, Antonio: «La presa de Rules». Revista de Obras Públicas, número 3441, 2004, páginas 131-152.

Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico: Proyecto de construcción de las conducciones derivadas del sistema de presas Béznar-Rules. Desglosado número 9: tramo común de abastecimiento y regadío a cota 200.

Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental: Resolución de 12 de agosto de 2025 sobre la central hidroeléctrica reversible Los Guájares. Boletín Oficial del Estado, 21 de agosto de 2025.

Cadena SER, Radio Motril: «Rules culmina su canalización principal tras una inversión de 66,5 millones», 3 de septiembre de 2026.


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