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07 julio 2026

El Valle de Lecrín necesita una área digna para autocaravanas

Park4night Capellanía en Nigüelas

 🚐🌿 El Valle de Lecrín necesita un área digna para autocaravanas

El turismo ha cambiado.

Cada vez son más los viajeros que recorren los pueblos en autocaravana, camper o furgoneta adaptada. No buscan grandes hoteles ni complejos turísticos. Buscan naturaleza, tranquilidad, pueblos con encanto, buena gastronomía, rutas, patrimonio y lugares seguros donde poder parar.

Y en eso, el Valle de Lecrín lo tiene casi todo.

Tiene paisajes.

Tiene pueblos blancos.

Tiene senderos.

Tiene patrimonio.

Tiene acequias, miradores, iglesias, molinos, huertas, naranjos, fuentes y caminos históricos.

Tiene una ubicación privilegiada entre Granada, Sierra Nevada y la Costa Tropical.


Pero le falta algo muy sencillo y muy necesario:

👉 un área bien señalizada para autocaravanas, con servicios básicos y precios asequibles.

Actualmente, apenas hay espacios preparados de verdad para este tipo de turismo en el Valle. Algunos lugares permiten parar, otros son aparcamientos improvisados, otros tienen acceso complicado, y algunos puntos son más adecuados para furgonetas pequeñas que para autocaravanas grandes. En Nigüelas, por ejemplo, existe una oferta privada vinculada a la Alquería de los Lentos, con solo dos puestos para camper o caravana con toma eléctrica. En Lecrín aparece también una zona recreativa con sombra, mesas y aseos, pero con la advertencia de que el acceso es estrecho.

Por eso sería muy positivo que algún municipio del Valle —Nigüelas, Dúrcal, Padul o El Valle— apostara por crear una pequeña área pública o municipal para autocaravanas.

No haría falta una gran inversión.


Bastaría con algo bien pensado:

🚐 8 o 12 plazas señalizadas

🚰 agua potable

♻️ vaciado de aguas grises y negras

🧭 buena señalización desde la carretera

🗑️ contenedores y normas claras de uso

💡 opción de electricidad, aunque sea limitada

🌿 integración respetuosa en el entorno

💶 precio económico o servicio básico gratuito para cambio de aguas.

Este tipo de infraestructura no solo beneficiaría a los viajeros. También beneficiaría a los pueblos.

Porque quien viaja en autocaravana compra pan.

Toma café.

Come en bares.

Visita tiendas.

Entra en museos.

Hace rutas.

Compra aceite, miel, dulces, fruta, embutidos o productos locales.

Y muchas veces se queda más tiempo si encuentra un lugar cómodo, seguro y amable.

No se trata de llenar el Valle de vehículos ni de convertir nuestros pueblos en campings desordenados. Todo lo contrario. Se trata de ordenar bien este turismo, darle un espacio adecuado y evitar que las autocaravanas terminen aparcando donde pueden, sin servicios, sin información y sin control.

Otros lugares ya lo están haciendo. En la provincia de Granada hay áreas con servicios de vaciado y llenado de agua, e incluso ejemplos de pernocta con precios moderados. El Área Camper Granada ofrece desagüe, agua, vaciado de aguas grises y negras, aseos, duchas y wifi, con tarifas diferenciadas para pernocta, electricidad y cambio de aguas. También existen áreas gratuitas o de bajo coste en otros municipios, como la de Alhama de Granada, que figura con 12 plazas y tarifa gratuita.

El Valle de Lecrín no debería quedarse atrás.

Una pequeña área en Nigüelas permitiría acercar viajeros a la Pavilla, al pueblo, al molino, a sus calles y a sus rutas.

Una en Dúrcal sería estratégica por su tamaño, sus comercios y su cercanía a la autovía.

Una en Padul ayudaría a ordenar las visitas a la Laguna, al patrimonio natural y a las rutas del entorno.

Y una en El Valle, bien situada entre Melegís, Restábal y Saleres, abriría una puerta magnífica al turismo tranquilo, rural y patrimonial.

El turismo de autocaravana no pide lujo.

Pide respeto, limpieza, seguridad y servicios básicos.

Y nuestros pueblos pueden ofrecer eso perfectamente.

El Valle de Lecrín tiene una oportunidad muy clara: convertirse en un destino amable para quienes viajan despacio, consumen en lo local y buscan lugares con alma.

🚐🌿 Más áreas para autocaravanas.

Más servicios.

Precios razonables.

Más turismo sostenible para nuestros pueblos.

Porque cuidar al viajero también es cuidar el futuro del Valle.


#ValleDeLecrín #Autocaravanas #CamperLife #TurismoRural #TurismoSostenible #Nigüelas #Dúrcal #Padul #ElValle #Granada #SierraNevada #CostaTropical #PueblosConEncanto #ViajarDespacio #TurismoItinerante


☘ Conviene recordar que en Dúrcal ya existe Camping BASE CAMP GRANADA, una opción privada para camping, caravanas, campers y autocaravanas, con servicios y buenas valoraciones. Su existencia es positiva y demuestra que este turismo tiene demanda en el Valle. Pero precisamente por eso sería conveniente que los municipios estudiasen también pequeñas áreas públicas o municipales, más sencillas y económicas, pensadas para una parada breve, el vaciado de aguas, el llenado de agua potable y la visita ordenada a nuestros pueblos.🌱

Park4night Capellanía en Nigüelas






02 julio 2026

El cólera de 1885 en el Valle de Lecrín


 

🦠 EL CÓLERA DE 1885 EN LOS PUEBLOS DEL VALLE DE LECRÍN

Acequias, Albuñuelas, Béznar, Chite, Cónchar, Cozvíjar, Dúrcal, Ízbor, Melegís, Mondújar, Murchas, Nigüelas, Pinos del Valle, Restábal, Saleres, Tablate y Talará

Hay veranos que no se recuerdan por la cosecha, ni por las fiestas, ni por el agua que bajaba por las acequias.
Hay veranos que se quedan escritos en los pueblos como una herida.

El de 1885 fue uno de ellos.

Aquel año, el cólera morbo recorrió España dejando miedo, luto y pobreza. Era una enfermedad rápida, cruel, casi fulminante en los casos graves. Hoy sabemos que el cólera se transmite principalmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados con el bacilo Vibrio cholerae, y que su propagación se relaciona con la falta de agua potable, saneamiento e higiene. En los pueblos del siglo XIX, donde fuentes, acequias, pozos, lavaderos, corrales y calles formaban parte de un mismo mundo cotidiano, la enfermedad encontraba caminos fáciles para entrar en las casas.

Padul fue el gran símbolo de aquella tragedia en la comarca, pero no fue el único pueblo golpeado. El cólera atravesó también el resto del Valle de Lecrín, dejando muertos en Dúrcal, Albuñuelas, Melegís, Chite, Talará, Saleres, Restábal, Murchas, Nigüelas y rastros documentales en otros núcleos como Ízbor, Tablate, Pinos del Valle, Mondújar o Cozvíjar.


🌾 El cólera entra en el Valle

Según los datos recogidos por Mateo Carrasco Duarte en El Padul, la epidemia de 1885 se inició en Cuevas de San Marcos, en la provincia de Málaga, el 26 de junio. Desde allí fue abriéndose paso por Andalucía oriental y llegó a la provincia de Granada por varios focos.

Carrasco señala que, en el Valle de Lecrín, uno de los primeros focos se dio en Ízbor, el 4 de julio, desde donde el mal se fue extendiendo por la comarca. Otra recapitulación local publicada en El Comarcal de Lecrín sitúa la llegada de la epidemia al Valle el 17 de julio de 1885, con una primera víctima relacionada con un joven segador que había estado en un pueblo infectado. Esa misma fuente indica que el periodo más grave fue el 3 de agosto, con 12 defunciones, y que la epidemia duró 48 días, dándose por extinguida el 18 de agosto.

Las fechas no siempre encajan con exactitud porque cada fuente puede referirse a un primer foco, a una primera víctima o al momento en que la epidemia fue reconocida oficialmente. Pero todas coinciden en lo esencial: el cólera llegó al Valle durante el verano de 1885 y dejó una marca profunda en sus pueblos.


🏘️ Dúrcal: el segundo gran golpe después de Padul

En Dúrcal, la epidemia dejó una huella especialmente dolorosa. Las cifras conocidas hablan de 50 fallecidos, lo que convierte al pueblo en uno de los más castigados del Valle después de Padul.

En aquellos días, Dúrcal no era solo un pueblo que sufría: era también un pueblo que resistía. La memoria histórica conserva el nombre del médico D. Antonio García Martín, que, según la crónica recogida por El Comarcal de Lecrín, logró “atajar el curso creciente de la epidemia evitando males mayores”. Junto a él aparece también su padre, D. Antonio García Garrido, que con 80 años siguió asistiendo a los enfermos sin descanso.

Imaginemos aquellas casas encaladas, aquellas calles aún sin saneamiento moderno, aquellas familias que miraban con miedo el cántaro de agua, la comida, la ropa del enfermo, la puerta cerrada del vecino. En Dúrcal, como en todo el Valle, la medicina, la caridad y la fe caminaron juntas.


🌿 Albuñuelas: veinticinco vidas perdidas

Albuñuelas aparece en los resúmenes conocidos con 25 fallecidos. Para un pueblo de montaña, de cortijos, barrancos, eras y calles largas, aquella cifra no era solo una estadística: era una conmoción familiar.

La Gaceta de Madrid, diario oficial de la época, también recoge partes sanitarios de agosto donde aparecen las Albuñuelas con nuevas invasiones y defunciones, prueba de que la epidemia no fue solo una memoria local, sino un hecho registrado oficialmente.

El cólera no entendía de distancia ni de altura. Subía por los caminos, entraba por el agua, se detenía en las casas humildes y dejaba a los pueblos en silencio.


💧 Melegís: el pueblo del agua también fue herido

En Melegís, el cólera dejó una de las cifras mejor documentadas del Valle: 79 afectados y 17 fallecidos. Una recopilación histórica local señala que la epidemia se presentó allí el 13 de agosto y terminó el 29 de septiembre.

El dato impresiona porque Melegís era, y sigue siendo, un pueblo ligado al agua: fuentes, lavadero, acequias, naranjos, huertas, el recuerdo del río Torrente. Precisamente por eso, en una enfermedad transmitida por agua contaminada, el paisaje cotidiano podía convertirse también en amenaza.

Aquel verano, los mismos caminos por donde bajaban los frutos y subían los vecinos pudieron llevar también el miedo. Las casas se recogieron. Las conversaciones bajaron la voz. Y el pueblo aprendió que el agua, que tantas veces era vida, podía ser también vehículo de muerte cuando la higiene y el saneamiento no bastaban.


🕯️ Restábal y Saleres: pequeñas cifras, gran dolor

En Restábal, las fuentes manejan una cifra de 6 fallecidos. En Saleres, la cifra aparece como 8 fallecidos en el resumen comarcal, aunque otras referencias históricas la sitúan en torno a 7.

Son números menores que los de Padul, Dúrcal o Albuñuelas, pero en pueblos pequeños cada muerte pesaba mucho. Una sola familia rota podía sentirse en toda la calle. Una campana de entierro era escuchada por todos. Una casa con luto era conocida por todo el pueblo.

Restábal y Saleres vivieron aquella epidemia como la viven los pueblos pequeños: no como una noticia lejana, sino como una desgracia con nombre, apellido, puerta y familia.


⛪ Chite y Talará: trece muertos en una memoria compartida

Las fuentes agrupan Chite y Talará con 13 fallecidos. Esa unión documental obliga a ser prudentes: no sabemos, con los datos resumidos disponibles, cuántos correspondieron exactamente a Chite y cuántos a Talará.

Pero sí sabemos algo: ambos núcleos quedaron tocados por el cólera. En el corazón de Lecrín, entre la vida agrícola, la iglesia, los caminos hacia Mondújar, Béznar, Murchas y Dúrcal, la epidemia dejó su sombra.

Chite, con su memoria de callejuelas y tinaos.
Talará, como centro de vida y paso.
Dos nombres unidos en la estadística, pero seguramente separados en el dolor de cada casa.


🌙 Murchas y Nigüelas: la epidemia también llegó en voz baja

Murchas aparece con 4 fallecidos y Nigüelas con 3.

Son cifras pequeñas si se miran desde lejos, pero enormes si se miran desde dentro. En un pueblo, tres o cuatro muertes pueden cambiar una familia entera. Pueden dejar niños sin padre, madres sin hijos, casas sin jornaleros, ancianos sin quien los cuide.

Nigüelas, al pie de la sierra, con sus aguas y sus huertas.
Murchas, entre caminos, iglesia y vida campesina.
También ellas guardaron aquel verano en la memoria callada de sus mayores.


🏞️ Ízbor y Tablate: el primer foco y la sombra del camino

Uno de los datos más importantes aportados por Mateo Carrasco Duarte es que el primer foco señalado en el Valle apareció en Ízbor, el 4 de julio. La Gaceta de Madrid recoge además un parte donde aparece la fórmula “Ízbor y Tablor”, probablemente relacionada con Ízbor y Tablate, con invasiones y defunciones en agosto de 1885.

Este dato es especialmente valioso porque Ízbor y Tablate eran lugares de paso, de barranco, de río, de comunicación entre la costa, Granada y el interior. En las epidemias antiguas, los caminos eran tan importantes como el agua: por ellos se movían segadores, arrieros, viajeros, comerciantes, enfermos y noticias.

Tablate, que con el tiempo quedaría casi despoblado, aparece aquí como una sombra documental. No siempre tiene cifra propia, pero sí rastro. Y en historia, a veces un rastro basta para saber que también allí llegó el miedo.


🌲 Pinos del Valle: el posible rastro de “El Pinar”

En el caso de Pinos del Valle, hay que escribir con cautela. La Gaceta de Madrid menciona en agosto un lugar denominado “Pinar”, con invasiones y defunciones, que podría corresponder al ámbito de El Pinar, donde históricamente se integran Pinos del Valle, Ízbor y Tablate.

No conviene afirmar sin más una cifra cerrada para Pinos del Valle, porque las fuentes oficiales no siempre separan los anejos como hoy nos gustaría. Pero sí puede decirse que el entorno de El Pinar aparece dentro del mapa sanitario de la epidemia.

Pinos del Valle, mirando hacia la costa desde su altura, no quedó al margen de aquel verano de incertidumbre. Aunque falten cifras exactas, la memoria documental permite situarlo dentro del territorio afectado.


🏚️ Mondújar y Cozvíjar: cuando todos los afectados murieron

Mateo Carrasco Duarte recoge un dato estremecedor: en Cozvíjar y Mondújar murieron todos los afectados. No aporta en esas páginas una cifra final cerrada para cada pueblo, pero la frase es durísima.

Significa que allí donde el cólera entró, no dejó margen.
Significa que cada caso conocido terminó en entierro.
Significa que la enfermedad fue vivida como algo absoluto, implacable, sin remedio.

Cozvíjar, al pie de sus tierras y caminos.
Mondújar, con su historia antigua y su cercanía al corazón de Lecrín.
Dos pueblos donde la estadística se queda corta y la frase lo dice todo: los afectados no sobrevivieron.


🌾 Acequias, Béznar y Cónchar: los silencios de la fuente escrita

Para Acequias, Béznar y Cónchar no aparecen, en los resúmenes principales manejados hasta ahora, cifras individuales tan claras como las de Dúrcal, Albuñuelas, Melegís, Restábal, Saleres, Murchas, Nigüelas o Chite y Talará.

Pero hay que tener mucho cuidado: no tener cifra separada no significa no haber sufrido la epidemia.

En el siglo XIX, muchos datos podían publicarse agrupados por municipio, parroquia, distrito sanitario o núcleo mayor. Acequias pudo quedar diluida en Lecrín; Béznar pudo aparecer unido a otros lugares cercanos; Cónchar pudo quedar bajo la referencia de Villamena o de su entorno administrativo. La ausencia de una cifra visible no borra la posibilidad del daño.

Por eso, estos pueblos deben aparecer en la memoria del cólera como lugares pendientes de investigación, no como lugares ajenos a la tragedia.


📊 Las cifras conocidas del Valle

Según el resumen comarcal publicado sobre la epidemia, los fallecidos conocidos en varios pueblos del Valle fueron:

Dúrcal: 50
Albuñuelas: 25
Nigüelas: 3
Restábal: 6
Saleres: 8
Murchas: 4
Chite y Talará: 13
Melegís: 17

A estas cifras habría que añadir los rastros documentales de Ízbor, Tablate, Pinos del Valle, Mondújar y Cozvíjar, y seguir investigando los casos de Acequias, Béznar y Cónchar en registros parroquiales, civiles y partes sanitarios.


🕯️ Un valle entero bajo la misma sombra

El cólera de 1885 no fue solo una enfermedad. Fue una prueba colectiva.

Puso a los pueblos frente a sus límites: la pobreza, la falta de higiene pública, la ausencia de saneamiento moderno, la fragilidad de la medicina, el miedo al contacto, la necesidad de aislar a los enfermos y la obligación moral de no abandonarlos.

En aquellos días, las campanas no distinguían entre pueblos grandes y pequeños.
Doblaron en Dúrcal.
Doblaron en Albuñuelas.
Doblaron en Melegís.
Doblaron en Chite y Talará.
Doblaron en Restábal, Saleres, Murchas y Nigüelas.
Y probablemente resonaron también, de una forma u otra, en Ízbor, Tablate, Pinos del Valle, Mondújar, Cozvíjar, Acequias, Béznar y Cónchar.

El Valle de Lecrín, acostumbrado a vivir unido por el agua, por los caminos, por los cultivos y por la sangre familiar, quedó también unido por una misma epidemia.


🌿 Recordar para devolver nombres

Hoy, cuando hablamos de la epidemia de cólera de 1885, no hablamos solo de cifras.
Hablamos de hombres y mujeres que murieron sin entender del todo qué les pasaba.
De niños que no llegaron a crecer.
De madres que cuidaron hasta contagiarse.
De médicos y sacerdotes que entraron en casas donde otros no se atrevían.
De vecinos que quemaron ropas, limpiaron calles, encendieron hogueras y rezaron para que el mal pasara de largo.

El gran trabajo pendiente está todavía en los archivos: revisar los libros de defunciones, los registros civiles de 1885, la Gaceta de Madrid, la prensa de El Defensor de Granada y las memorias locales pueblo por pueblo.

Porque algún día, junto a estas cifras, deberían aparecer los nombres.

Y entonces el Valle no recordará solo que hubo muertos.
Recordará quiénes fueron.
Recordará en qué casas vivieron.
Recordará qué familias quedaron heridas.
Recordará que aquel verano de 1885 también forma parte de su historia.


📚 Bibliografía y fuentes

  • Carrasco Duarte, Mateo. El Padul.
  • El Defensor de Granada, números de julio, agosto y septiembre de 1885.
  • Gaceta de Madrid, partes sanitarios de la epidemia de cólera de 1885.
  • Vida Roviralta, M. A. y Smolka Clares, J. La epidemia de cólera de 1885 en Granada. IV Congreso Español de Historia de la Medicina.
  • Ocaña Ocaña, M. y Ferre, Emilio. La difusión del cólera de 1885 en Andalucía. Actas del IV Congreso Español de Historia de la Medicina.
  • Recopilaciones históricas locales de Adurcal.com sobre prensa antigua y pueblos del Valle de Lecrín.
  • El Comarcal de Lecrín, artículo sobre la epidemia del cólera de 1885 en el Valle de Lecrín.

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31 mayo 2026

¿ Cómo hacer seda en casa hoy?.


 

🧵🌿 HACER SEDA EN CASA EN EL VALLE DE LECRÍN

Cuando las moreras vuelven a hablar y el hilo antiguo despierta entre acequias, huertas y memoria

Hubo un tiempo en que la seda no era una rareza exótica ni una palabra lejana.
Hubo un tiempo en que la seda nacía aquí mismo, en nuestros pueblos, junto a las acequias, en las huertas, entre morales, moreras, bancales y casas encaladas.

En el Valle de Lecrín, como en Granada, la Alpujarra y tantas zonas del antiguo Reino nazarí, los morales fueron mucho más que árboles. Fueron alimento, economía, sabiduría familiar y riqueza silenciosa. Sus hojas no se miraban solo como sombra o verdor, sino como el sustento imprescindible de unos pequeños gusanos blancos capaces de convertir la hoja en hilo, y el hilo en seda. 🐛🌿

Hoy, siglos después, vuelve a surgir una pregunta preciosa:

¿Sería posible hacer seda a nivel casero en el Valle de Lecrín?

La respuesta es sí.
No como se hacía antiguamente, con grandes crianzas familiares, habitaciones llenas de cañizos y jornadas enteras dedicadas a alimentar gusanos. Hoy se puede hacer de otra manera: más pequeña, más limpia, más controlada, más didáctica y más artesanal.

No se trataría de competir con la industria sedera mundial, sino de recuperar una memoria. De volver a plantar moreras. De enseñar a los niños y mayores cómo una hoja puede convertirse en hilo. De unir historia, naturaleza, cultura, artesanía y futuro.

🌳 Lo primero: volver a mirar las moreras

Para hacer seda, lo primero no son los gusanos.
Lo primero son las moreras.

El gusano de seda se alimenta de hojas de morera. Por eso, cualquier proyecto sedero casero en el Valle de Lecrín tendría que empezar por localizar, cuidar y plantar moreras en huertas, patios, colegios, caminos rurales y márgenes de acequias.

En pueblos como Melegís, Restábal, Saleres, Murchas, Nigüelas, Béznar, Ízbor, Acequias, Pinos del Valle o Albuñuelas, todavía se puede imaginar muy bien aquel paisaje antiguo: acequias corriendo, bancales fértiles, naranjos, olivos, higueras y morales alimentando una economía hoy casi olvidada.

Sería hermoso crear un mapa de moreras antiguas del Valle de Lecrín, recogiendo árboles viejos, testimonios de vecinos y lugares donde aún queda memoria de la seda.

Porque antes de criar gusanos, hay que recuperar el árbol. 🌳

🐛 Criar gusanos de seda en casa

La cría doméstica actual puede hacerse de forma sencilla, siempre que se haga con higiene y responsabilidad.

No hace falta empezar con miles de gusanos. Al contrario: lo recomendable sería comenzar con una pequeña crianza de prueba, quizá con 50, 100 o 200 gusanos.

Para ello harían falta:

📦 Cajas limpias y ventiladas.
🌿 Hojas frescas de morera, sin pesticidas.
🧼 Higiene diaria.
🌡️ Temperatura suave y estable.
🪵 Cartones, ramas limpias o estructuras donde puedan hacer el capullo.
📓 Un cuaderno para apuntar fechas, cambios, alimentación y resultados.

Los gusanos nacen diminutos. Al principio necesitan hojas tiernas, incluso cortadas en trozos pequeños. Conforme crecen, comen más y más. Y comen mucho. Esa es una de las primeras lecciones de la seda: no hay hilo sin hoja, no hay capullo sin árbol, no hay seda sin paciencia.

Durante varias semanas, los gusanos mudan, crecen y van transformándose. Después, cuando dejan de comer y buscan altura, llega el momento más esperado: el encapullado.

🏡 El momento del capullo

Cuando el gusano está preparado, empieza a hilar alrededor de sí mismo. Lo hace lentamente, con una precisión asombrosa. De su cuerpo sale un filamento finísimo que va formando una pequeña casa ovalada: el capullo.

En casa, se le pueden preparar espacios sencillos para encapullar:

🥚 Cartones de huevos.
📦 Celdillas de cartón.
🌾 Ramas secas limpias.
🧺 Pequeñas rejillas o estructuras de papel.

En pocos días, el gusano queda encerrado dentro de su obra. Y ahí aparece una de las grandes preguntas de la seda actual.

¿Qué hacemos con el capullo?

🧵 Dos maneras de obtener seda

Hoy, a nivel casero, hay dos caminos principales.

1. Seda tradicional de devanado

Es la forma histórica de obtener hilo continuo.

El capullo se trabaja antes de que la mariposa salga, porque si la mariposa rompe el capullo, el hilo continuo se corta. Para devanar la seda, los capullos se introducen en agua caliente, se ablandan, se busca el extremo del filamento y se unen varias hebras para formar un hilo más resistente.

Con paciencia, se puede ir enrollando ese hilo en un pequeño carrete o devanador manual.

Este método permite obtener una seda más brillante, más larga y más parecida a la seda tradicional.

2. Seda ética o de capullo abierto

La otra posibilidad es dejar que la mariposa salga.

En ese caso, el capullo se rompe y ya no puede devanarse como hilo continuo. Pero no se pierde. Se puede lavar, abrir, cardar e hilar como fibra corta.

El resultado es una seda más irregular, menos brillante, pero muy valiosa para proyectos artesanales, educativos y éticos.

Esta opción puede ser especialmente interesante para talleres escolares, proyectos culturales, artesanía contemporánea o iniciativas patrimoniales donde se quiera mostrar el ciclo completo de la vida del gusano.

🍲 Cómo extraer seda de forma casera

Para una primera experiencia no hace falta maquinaria industrial.

Bastaría con:

🔥 Un recipiente con agua caliente.
🌡️ Un termómetro de cocina.
🪥 Un cepillito fino o escobilla.
🧤 Guantes.
🧵 Un carrete, bobina o pequeño devanador.
🪡 Un huso o rueca pequeña, si se quiere hilar fibra corta.

Los capullos se ablandan en agua caliente. Después se buscan las hebras exteriores, se agrupan varios filamentos y se van enrollando suavemente. No es fácil al principio. La seda exige paciencia, pulso y aprendizaje.

Pero ahí está precisamente su belleza.

Cada hilo que sale del capullo parece decirnos que la naturaleza también sabe escribir.

🌿 Una seda del Valle de Lecrín

Imaginemos por un momento un pequeño proyecto sedero en el Valle:

Moreras plantadas junto a una acequia.
Niños observando cómo nacen los gusanos.
Mayores contando que antes había morales en tal pago, en tal huerta, junto a tal camino.
Artesanas devanando pequeños capullos.
Investigadores consultando libros de apeo.
Artistas creando piezas textiles con seda local.
Talleres en colegios, asociaciones de mujeres, centros culturales o ferias comarcales.

No estaríamos hablando solo de producir seda.
Estaríamos hablando de recuperar una memoria dormida.

Porque el Valle de Lecrín no fue únicamente tierra de naranjos, limones, aceite, agua y molinos. También fue tierra de morales. Y los morales fueron, durante siglos, parte de una economía delicada y poderosa.

En los antiguos documentos aparecen una y otra vez: morales, hojas, acequias, huertas, pagos, bancales. Aquellos árboles no eran adorno. Eran riqueza.

📜 De los Libros de Apeo al futuro

Los Libros de Apeo y Repartimiento de Melegís y Restábal nos recuerdan la importancia de los morales en el siglo XVI. Tras la expulsión de los moriscos, muchas tierras, huertas y árboles fueron inventariados, repartidos o disputados. Y entre esos bienes aparecen los morales, porque la hoja era fundamental para la cría del gusano de seda.

Eso significa que, si hoy alguien en el Valle de Lecrín vuelve a plantar moreras para criar gusanos, no está inventando algo extraño.

Está retomando un hilo antiguo.

Un hilo que viene de la Granada nazarí, de la cultura morisca, de las acequias, de las casas de labor, de las mujeres que alimentaban gusanos, de los hombres que cuidaban huertas, de los niños que mirarían asombrados aquellos capullos blancos como pequeñas lunas.

🧺 Una propuesta sencilla para empezar

Para quien quiera intentarlo, el camino podría ser este:

🌱 Primer paso: plantar moreras o localizar moreras sanas y sin tratamientos químicos.
🐛 Segundo paso: criar pocos gusanos, de forma experimental.
🧼 Tercer paso: cuidar mucho la limpieza y la ventilación.
🏡 Cuarto paso: preparar celdillas o cartones para que hagan capullos.
🧵 Quinto paso: probar el devanado tradicional con algunos capullos.
🦋 Sexto paso: dejar salir algunas mariposas para trabajar seda ética.
📓 Séptimo paso: documentar todo el proceso.
🎨 Octavo paso: convertirlo en talleres, muestras, artesanía o investigación cultural.

No se necesita una fábrica.
Se necesita una morera, unos gusanos, paciencia y amor por la memoria.

🧡 La seda como cultura viva

Quizás el futuro de la seda en el Valle de Lecrín no esté en grandes telares ni en producción industrial.

Quizás esté en otra parte.

En una escuela que planta moreras.
En una asociación que organiza un taller de seda.
En una artesana que hace pequeñas piezas con capullos del Valle.
En una ruta patrimonial que une acequias, morales y antiguos pagos.
En una feria donde se explique cómo una hoja se convierte en hilo.
En una investigación que conecte Granada, la Alpujarra, Órgiva y el Valle de Lecrín.

Porque la seda no es solo un tejido.
La seda es memoria.
Es paciencia.
Es transformación.

Una hoja se convierte en alimento.
El alimento se convierte en capullo.
El capullo se convierte en hilo.
Y el hilo, si sabemos cuidarlo, puede volver a unirnos con nuestra historia.

Tal vez ha llegado el momento de que las moreras regresen al Valle de Lecrín.
Tal vez ha llegado el momento de escuchar otra vez el silencio de los gusanos comiendo hoja fresca.
Tal vez ha llegado el momento de que la seda, pequeña, humilde y casera, vuelva a nacer entre nuestras acequias.

Porque hay memorias que no se recuperan solo leyendo papeles antiguos.
A veces se recuperan plantando un árbol. 🌳🧵

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01 mayo 2026

El Día de la Cruz en el Valle de Lecrín


 El Valle de Lecrín celebra el Día de la Cruz 2026 con una amplia programación en sus municipios.


El Valle de Lecrín se prepara para vivir, un año más, la celebración del Día de la Cruz, una de las festividades más arraigadas en la comarca, que combina tradición, convivencia vecinal y dinamización cultural en sus pueblos. Durante los primeros días de mayo, plazas, barrios y espacios públicos de la mayoría de los 17 pueblos habitados del Valle de Lecrín volverán a llenarse de cruces ornamentadas y actividades para todos los públicos.

En líneas generales, la programación mantiene el esquema tradicional de años anteriores, con la instalación de cruces decoradas con flores, mantones y elementos de la cultura popular, acompañadas de barras, actuaciones musicales, gastronomía típica y concursos organizados por ayuntamientos y colectivos vecinales. La implicación de asociaciones, comisiones de fiestas y vecinos continúa siendo el eje fundamental que sostiene esta celebración en el conjunto del Valle.

Entre los municipios que han dado a conocer  su programación destaca Cozvíjar, donde las Cruces se desarrollarán del 30 de abril al 3 de mayo con una propuesta que incluye apertura de barra, actuaciones de baile, música en directo y degustaciones gastronómicas como arroz, patatas a lo pobre y migas, además de actividades tradicionales como la carrera de cintas en bicicleta y el correspondiente concurso de cruces.

En Padul, las celebraciones tendrán como punto de referencia la explanada del Centro Cultural Federico García Lorca, donde la cruz “La Bendita”, de Las Angustias, invita a vecinos y visitantes a participar durante los días 1, 2 y 3 de mayo. La organización anuncia un ambiente festivo con tapas, raciones y convivencia en torno a esta tradición. Asimismo, diferentes colectivos locales, como el grupo Malah KZ, instalarán cruces en distintos puntos del municipio, en este caso junto a la puerta de su establecimiento, con la colaboración de la Cofradía del Santo Sudario, la Cruz de La Contentilla, lo que refleja la implicación del tejido social paduleño en la celebración.

A las propuestas  anunciadas, se suman diversas cruces promovidas por colectivos, hermandades y asociaciones locales, que permitirán a vecinos y visitantes recorrer diferentes espacios del municipio.

Entre las ubicaciones de las demás cruces se encuentran la Residencia de Mayores Fuente de la Salud, la cruz del AMPA Miguel de Cervantes en el CEIP San Sebastián —que podrá visitarse en horario de 12:00 a 13:30 horas—, la instalada por la Hermandad Virgen de las Angustias en la Estación del Tranvía, así como la de la Hermandad Virgen de los Dolores en la Casa Grande. 

La programación se completa con una oferta dirigida al público infantil, con la instalación de columpios que abrirán desde el jueves en horario de tarde, de 17:00 a 23:00 horas, y permanecerán en funcionamiento durante toda la celebración.

Por su parte, en Dúrcal, el Día de la Cruz se celebrará el domingo 3 de mayo a partir de las 12:00 horas, con una jornada centrada en la convivencia, la música y la instalación de cruces en distintos espacios del municipio. 

El municipio de Albuñuelas se suma a la celebración del Día de la Cruz 2026 con una jornada festiva que tendrá lugar el sábado 2 de mayo en el polideportivo municipal, a partir de las 12:00 horas.

La programación prevista incluye un ambiente de convivencia vecinal acompañado de música y una oferta variada de tapas, así como servicio de café y postres durante toda la jornada. Además, se instalará un colchón hinchable a partir de las 17:00 horas, pensado especialmente para el disfrute de los más pequeños, y se celebrará una sesión de bingo desde las 18:00 horas.

Como es tradición, uno de los elementos centrales de la jornada será el concurso de cruces, que contará con premios en la categoría de adultos: un primer premio de 100 euros, un segundo de 75 euros y un tercero de 50 euros. En la categoría infantil, todos los participantes recibirán un detalle.

La celebración cuenta con la colaboración de la Comisión de Fiestas, así como de distintos establecimientos y entidades locales, entre ellos Alimentación DyL, Panadería Are y Frutas Hermanos Braojos.

El municipio de Nigüelas celebrará el Día de la Cruz 2026 el próximo domingo 3 de mayo con una jornada festiva que tendrá como escenario el patio del CEIP El Zahor, en una iniciativa impulsada por la comunidad educativa y el Ayuntamiento.

La programación dará comienzo a las 12:00 horas con la inauguración de una cruz elaborada por el alumnado del centro, que se convierte en el eje central de la celebración y en un ejemplo de participación activa de los más jóvenes en el mantenimiento de las tradiciones locales.

Durante la jornada se ofrecerá servicio de tapas, así como arroz y migas al precio de cinco euros, además de café y postres. El ambiente estará amenizado con música en directo a cargo del grupo El Bendir de Zaafra, que pondrá la nota musical a una cita concebida como espacio de convivencia para vecinos y visitantes.

El evento tiene además un carácter solidario, ya que la recaudación irá destinada al AMPA del centro educativo, reforzando así la implicación de las familias en la vida cultural y social del municipio.

El núcleo de Chite, perteneciente al municipio de Lecrín, celebrará el Día de la Cruz 2026 el próximo 2 de mayo con una jornada festiva que dará comienzo a partir de las 12:00 horas.

La celebración contará con un ambiente centrado en la convivencia vecinal, con música, buena compañía y una oferta gastronómica basada en tapas variadas. La organización dispondrá además de una barra a cargo de la Comisión de Fiestas, elemento habitual en este tipo de celebraciones que favorece el encuentro entre vecinos y visitantes.

Durante la jornada también habrá animación musical con DJ en directo, lo que contribuirá a dinamizar la fiesta a lo largo del día.

El municipio de Lecrín contará este año con un total de cuatro cruces distribuidas entre sus distintos núcleos de población, consolidando una celebración que mantiene una notable participación vecinal y escolar.

En Chite en el edificio Aula de la Naturaleza se instalará una cruz, mientras que Béznar contará con una. En Mondújar se han previsto una ubicación, situada en el entorno del molino, con una Cruz para mayores y otra Cruz infantil. . Por su parte, en Talará se levantará una cruz infantil con la implicación del alumnado de los centros educativos Azahar.

Pinos del Valle celebra las Fiestas de la Cruz en honor al Santísimo Cristo del Zapato 

En Pinos del Valle, la celebración del Día de la Cruz adquiere un carácter especial al integrarse dentro de las fiestas en honor al Santísimo Cristo del Zapato, que se desarrollarán entre el 25 de abril y el 3 de mayo.

El viernes 1 de mayo se celebrará la romería de carrozas con salida desde El Juncal, así como la apertura de la barra “La Pinera”, la coronación de las mini reinas y mini míster y una paella popular amenizada por el trío Voltage, además de música con DJ durante la tarde.

El sábado 2 de mayo se concentrarán numerosos actos, entre ellos desayunos y juegos infantiles, la instalación de cruces y barras por asociaciones locales, la ofrenda floral en la Ermita de San Sebastián y la exposición de cruces por el pueblo. La jornada continuará con merienda para mayores, bingo, celebración del quinario, procesión y un castillo de fuegos artificiales en honor al Santísimo Cristo del Zapato, finalizando con actuaciones musicales en el polideportivo.

El domingo 3 de mayo se celebrará la misa en honor al Cristo del Zapato, seguida de la procesión por las calles del municipio, la despedida y subida de la imagen a su ermita y, finalmente, un torneo de brisca que pondrá el cierre a las fiestas.

Con esta amplia programación, Pinos del Valle vuelve a situar el Día de la Cruz como uno de los momentos centrales de su calendario festivo, combinando tradición religiosa, actividades culturales y participación vecinal.


En el resto de municipios del Valle de Lecrín, se espera una organización similar a la de años anteriores. 

 En estos pueblos de menor tamaño, la celebración conserva un carácter más íntimo, centrado en la convivencia vecinal y el mantenimiento de las tradiciones.

El Día de la Cruz en el Valle de Lecrín no solo representa una manifestación festiva, sino también un elemento de identidad colectiva que refuerza los vínculos sociales entre generaciones. La decoración de las cruces, la gastronomía compartida y la implicación de los vecinos convierten esta cita en un referente cultural dentro de la primavera granadina.

Con esta nueva edición, el Valle se Lecrín vuelve a reivindicar una tradición que, lejos de perderse, continúa adaptándose a los nuevos tiempos sin renunciar a su esencia popular.







25 marzo 2026

Feliz Día del Padre


 🍊 ¡Feliz Día del Padre y San José al Valle de Lecrín! 🏔️

​Queridos amigos y seguidores de EL VALLE DE LECRÍN y su Gente:

​Hoy es un día especial en nuestros pueblos. Queremos enviar un abrazo muy fuerte a todos los padres, abuelos y Josés que forman parte de esta gran familia virtual.

​A los que nos seguís desde El Padul, Melegís, Restábal, Saleres, Albuñuelas, Murchas, Chite, Talará, Mondújar, Acequias, Béznar, Pinos del Valle, Ízbor o Tablate, Cónchar, Cozvíjar, Nigüelas y Dúrcal,  ¡esta felicitación es para vosotros!

​A los padres: Que sois raíz fuerte, como nuestros olivos centenarios.

​A los Josés y Pepes: Que celebráis vuestro santo rodeados del aroma a azahar que ya empieza a sentirse en nuestras tierras.

​A todos los seguidores: Gracias por mantener viva la historia, las fotos y las costumbres de nuestro rincón del paraíso.

​Que paséis un día estupendo disfrutando de la familia y de la suerte de vivir (o sentir de cerca) nuestro querido Valle de la Alegría.

​¡Felicidades de corazón! 🥂✨


POEMA:

​Raíces de Azahar y Olivo 🌸

​En el Valle de la Alegría hoy se brinda,

por el padre que cuida su heredad,

por ese José que su mano brinda,

con la nobleza de nuestra vecindad.

​Sois como el agua que baja de la Sierra,

fieles guardianes de cada rincón,

hombres valientes de esta buena tierra,

que llevan al Valle en el corazón.

​Entre naranjos y pueblos blancos,

vuela este abrazo con sencillez,

¡que el día sea dulce y los pasos francos,

en este grupo que os ve crecer!

12 febrero 2026

La magia de las Papas en Dúrcal y Nigüelas


 🥔 LA MAGIA DE LAS PAPAS EN EL VALLE DE LECRÍN: UN SABER ANCESTRAL 🚜

¡Hola, amantes de la historia y el campo! Hoy viajamos al corazón del Valle de Lecrín para descubrir cómo se cultivaba el "tesoro bajo tierra": ¡la papa! 🥔✨ Un trabajo de titanes que alimentó a generaciones. ¡Aquí te contamos todos los secretos! 👇


🌱 La Siembra: Un Ritmo Marcado por el Calendario

En los pueblos del Valle, como Nigüelas y Dúrcal, la siembra comenzaba tradicionalmente en el mes de febrero. La preparación era clave:

  • Las Calas: Se cortaban las papas de siembra dejando dos o tres yemas por trozo.
  • La Tierra: Se abonaba con estiércol, nitrato y potasa antes de arar.
  • El Método: Se podían sembrar en carriles hechos con mulos o en caballones, un trabajo manual durísimo donde se levantaba la tierra con azada para cubrir la semilla.

📏 El Secreto de las "Niveletas"

¿Cómo hacían para que el agua no se estancara y pudriera la papa? ¡Con ingeniería popular! 🧐 En Dúrcal y Nigüelas se utilizaban las niveletas:

  • ¿Qué eran? Un par de instrumentos de madera: una con una mirilla y otra que servía de blanco.
  • ¿Cómo funcionaban? Se colocaba la grande donde entraba el agua y se miraba a través de ella hacia la pequeña, que se movía por el bancal para fijar los puntos exactos de riego y el desnivel del terreno. ¡Precisión milimétrica sin tecnología digital! 📏💧

💧 Cuidados y Sudor de Titanes

El cultivo requería un esfuerzo físico inmenso. En la recarga de los caballones, las cuadrillas (normalmente de cuatro personas) trabajaban bajo el sol, atándose pañuelos a la frente para que el sudor no les nublara la vista. Para reponer fuerzas, nunca faltaba una garrafa de vino del país a un lado del bancal. 🍷

🧺 La Cosecha y sus Variedades

La cosecha principal en las vegas se realizaba en julio y agosto. Existían variedades que hoy son leyenda:

  • Copo de Nieve: Muy blanca y típica de la sierra.
  • Otras variedades: Keneve, Raipontiac, Desiré y la antigua Rae (ya desaparecida).
  • Dato curioso: Las papas de la sierra se arrancaban en octubre y se enterraban en hoyos de 2 metros de profundidad para protegerlas de la nieve hasta que se bajaban a lomos de bestias en febrero. ❄️🐴

Este saber milenario hoy lucha por no desaparecer frente a la mecanización. ¡Honremos a nuestros abuelos y abuelas que hicieron del Valle un vergel con sus propias manos! 🙌🧡

#ValleDeLecrin #AgriculturaAncestral #Papas #TradicionesGranada #Nigüelas #Dúrcal #SaberPopular #HistoriaViva 🇪🇸✨


Bibliografía:

* **Ortega Martín, Eduardo M.** (2022). *Historia de la Vida Privada del Valle de Lecrín*. Granada: Libros EPCCM..

NOTA: La información específica sobre el uso de las **niveletas**, las variedades de semilla (**Copo de Nieve**, **Rae**, **Keneve**, etc.) y los parajes de siembra en **Dúrcal** y **Nigüelas** proviene de los testimonios orales y crónicas etnográficas recogidas en la segunda parte del libro de Eduardo Ortega Martín.


Ortega Martín, Eduardo Manuel** (2009). *Paisajes y costumbres del Valle de Lecrín*. Madrid: Mandala.




25 enero 2026

¿ Por qué se llama al Valle de Lecrín el Valle de la Alegría?


 ¿POR QUÉ SE LLAMA AL VALLE DE LECRÍN

“EL VALLE DE LA ALEGRÍA”?


Origen histórico y literario de un sobrenombre querido


El Valle de Lecrín es conocido desde hace generaciones con un nombre que no figura en documentos oficiales, pero que forma parte del alma colectiva del territorio: “el Valle de la Alegría”. ¿De dónde procede este apelativo?, ¿es antiguo?, ¿tiene un origen árabe?, ¿o es una creación moderna?


La respuesta nos lleva a la historia cultural, la literatura de viajes y la percepción emocional del paisaje, más que a la etimología estricta.


UN NOMBRE QUE NO ES TOPÓNIMO, SINO SENTIMIENTO


Conviene aclararlo desde el principio:

“Valle de la Alegría” no es un nombre histórico-administrativo, ni aparece en fuentes medievales árabes o castellanas. El nombre histórico del territorio es Valle de Lecrín, procedente del árabe iqlīm (distrito o comarca).


El sobrenombre nace mucho más tarde, como una expresión literaria y popular, ligada a la manera en que el valle fue descrito y sentido.


LAS PRIMERAS MENCIONES ESCRITAS: SIGLO XIX


Los estudios sobre paisaje, patrimonio y literatura coinciden en situar las primeras menciones escritas del apelativo en el siglo XIX, en pleno auge del romanticismo y la literatura de viajes.


Viajeros, cronistas y autores decimonónicos, al describir el tránsito entre Granada y la costa, se detienen en el Valle de Lecrín y destacan repetidamente:


Su verdor constante


La abundancia de agua


El clima benigno


El contraste con otros paisajes más duros de la provincia


En ese contexto aparece el calificativo “valle de la alegría”, no como nombre oficial, sino como síntesis emocional del lugar.

Como señalan estudios contemporáneos sobre la imagen histórica del Valle:


“Diccionarios ilustrados, viajeros y escritores del siglo XIX pusieron de moda un adjetivo que resume la percepción del Valle de Lecrín, y que desde entonces acompaña sus descripciones: ‘Valle de la Alegría’”.


La expresión funciona como metáfora, no como traducción.


CONSOLIDACIÓN EN EL SIGLO XX


A comienzos del siglo XX, el sobrenombre ya está plenamente asentado en el uso popular, especialmente en:

Artículos de prensa local,

Textos costumbristas,

Pregones de fiestas,

Coplas y tradición oral.


No suele aparecer en títulos oficiales, pero sí en el lenguaje cotidiano, como una forma natural de nombrar el Valle desde el afecto.


Un ejemplo significativo es que, aunque en 1912 se funda el periódico El Valle de Lecrín, el apelativo “Valle de la Alegría” aparece de forma habitual en textos culturales y evocadores del ámbito comarcal, lo que demuestra que ya era una expresión compartida y entendida.


UN ERROR MODERNO: CONFUNDIR POESÍA CON ETIMOLOGÍA


En las últimas décadas se ha difundido la idea —muy bonita, pero incorrecta— de que:

Lecrín significa “alegría” en árabe.

Desde el punto de vista filológico, esto no es cierto.


Los arabistas son claros: Lecrín procede de iqlīm, “distrito”.

Como advierten varios autores actuales:

“La identificación de ‘Valle de Lecrín’ con ‘Valle de la Alegría’ es una interpretación poética moderna, no una traducción histórica ni lingüística”.


UN NOMBRE QUE YA ES PATRIMONIO


Que no sea un topónimo medieval no le resta valor. Al contrario.

“Valle de la Alegría” es hoy:

Un nombre nacido del paisaje


De la experiencia de quienes lo habitan


Del agua, la huerta, los caminos y la vida cotidiana


Es un ejemplo claro de cómo los pueblos también se nombran desde la emoción, y cómo esos nombres acaban formando parte del patrimonio inmaterial.


El Valle de Lecrín no se llamó “de la Alegría” por decreto ni por traducción,

sino porque quien lo atravesaba, lo vivía y lo habitaba… así lo sentía.

24 enero 2026

La moto del abuelo en el Valle de Lecrín


 📰 LA MOTO DEL ABUELO: MEMORIA Y CAMINOS DEL VALLE DE LECRÍN

Crónica sentimental de un territorio sobre dos ruedas 🏍️🌄


En muchas casas del Valle de Lecrín hay todavía una moto vieja dormida en el corral, cubierta con una lona, apoyada junto a aperos de labranza o detrás de una puerta que apenas se abre. No es una moto cualquiera. Es la moto del abuelo. Y con ella no se guarda solo hierro y gasolina, sino una forma de vivir, de trabajar y de recorrer el Valle.


🕰️ CUANDO LA MOTO ERA TODO


Durante buena parte del siglo XX, antes de que el coche se generalizara, la moto fue el principal medio de transporte individual en nuestros pueblos. Llegó cuando los caminos eran de tierra, cuando el autobús pasaba poco y cuando ir de un pueblo a otro suponía tiempo, polvo y esfuerzo.


La moto permitió algo revolucionario:

👉 acortar distancias,

👉 ganar horas al día,

👉 sentirse dueño del propio tiempo.


🏍️ LA MOTO DEL TRABAJO Y DEL PAN


Para muchos abuelos del Valle, la moto no fue un capricho, sino una herramienta de trabajo.

Para ir al cortijo o a la vega

Para llevar herramientas,

Para bajar al mercado,

Para enlazar faenas en distintos pueblos.


Marcas como Montesa, Derbi u OSSA se adaptaban bien a los caminos del Valle: resistentes, fáciles de reparar y hechas para durar.

Cada ruido del motor tenía su significado. El abuelo sabía si algo iba bien o mal solo con escucharlo arrancar.


🛵 LA MOTO “BUENA” DEL DOMINGO


En otras casas, la moto era motivo de orgullo. La Vespa o la Lambretta se limpiaban con esmero y se sacaban los domingos, para ir a misa, a la feria o a visitar a la familia del pueblo vecino.

Permitían ir bien vestido, sin mancharse de polvo ni grasa. Eran símbolo de modernidad, de cierto desahogo económico y, también, de estatus.


❤️ CAMINOS DE CORTEJO Y JUVENTUD


La moto del abuelo también fue, muchas veces, la moto del amor.

Ir a ver a la novia,

Llevarla “de paquete” a la feria,

Parar en la era o junto a la acequia.


Esos caminos del Valle guardan historias no escritas: silencios, risas, nervios y promesas. La moto ofrecía intimidad y libertad en una sociedad todavía muy vigilada.


🛵 EL RELEVO GENERACIONAL


Con los años 70 llegó una nueva protagonista: el Vespino. Para muchos hijos y nietos fue el primer vehículo propio, heredero directo de la moto del abuelo.

El Valle se llenó de un nuevo sonido, de una juventud que empezaba a moverse sola, pero siempre por los mismos caminos que habían recorrido sus mayores.


🧓 MEMORIA QUE NO SE TIRA


Hoy, esas motos antiguas no se venden ni se tiran.

Se conservan.

Porque no son solo máquinas:

son recuerdos,

son sacrificios,

son vidas enteras sobre dos ruedas.

La moto del abuelo es parte del patrimonio inmaterial del Valle de Lecrín, tan importante como una acequia, un lavadero o un camino real.


🏷️ 

#LaMotoDelAbuelo #ValleDeLecrín #MemoriaRural #HistoriaViva #CaminosDelValle #PatrimonioInmaterial #AntesDelCoche


📚 BIBLIOGRAFÍA


Moto Vespa S.A., La motocicleta en la España de posguerra, Madrid.


Juliá, Santos: Historia social del transporte en la España del siglo XX.


23 enero 2026

Las motos que cambiaron la vida en el Valle de Lecrín


 📰 ANTES DEL COCHE: LAS MOTOS QUE CAMBIARON LA VIDA EN EL VALLE DE LECRÍN

Memoria, caminos y libertad sobre dos ruedas 🏍️🌄


Hubo un tiempo en el Valle de Lecrín en que el coche era un lujo lejano y los caminos, más de polvo que de asfalto. En aquel mundo rural, entre huertas, acequias y veredas, la moto llegó antes que el automóvil y transformó la vida cotidiana de nuestros pueblos. Fue mucho más que un vehículo: fue libertad, progreso y puente entre pueblos.


🕰️ CUANDO TODO EMPEZÓ


Desde finales de los años 40 y, sobre todo, en los 50 y 60, comenzaron a verse en el Valle las primeras motocicletas modernas. Venían casi siempre de Granada capital, compradas a plazos, heredadas entre hermanos o adquiridas de segunda mano. Pronto se hicieron imprescindibles en Padul, Dúrcal, Nigüelas, Melegís, Restábal o Béznar.


No había concesionarios oficiales en los pueblos, pero sí talleres y mecánicos locales capaces de alargar la vida de aquellas máquinas durante décadas.


🛵 LAS PRIMERAS REINAS DEL CAMINO


Vespa


Elegante, cómoda y limpia. Llegó al Valle a finales de los 50 como símbolo de modernidad. La usaban funcionarios, pequeños comerciantes y jóvenes con cierto desahogo. Permitía ir bien vestido, sin mancharse, y recorrer con soltura los trayectos entre pueblos.


Lambretta


Menos frecuente, pero presente. Algo más robusta, fue la gran rival de la Vespa y cumplió idéntica función: acortar distancias y ganar tiempo.


🏍️ LA MOTO DE CAMPO Y DE TRABAJO


Montesa


Especialmente el modelo Brío. Resistente, fiable y fácil de reparar. Fue la moto del agricultor, del jornalero y del vecino que subía al cortijo o recorría caminos de tierra sin miramientos.


Bultaco y OSSA


Menos numerosas, pero muy valoradas. Potentes, duras, ideales para caminos difíciles. Quien tenía una, la cuidaba como un tesoro.


🚲 LA GRAN MOTO POPULAR


Derbi


La Derbi Antorcha fue, probablemente, la moto más vista del Valle durante los años 60 y 70. Servía para todo: ir al trabajo, al mercado, a la feria o a ver a la novia al pueblo de al lado. Era la moto del día a día, sin pretensiones, pero siempre dispuesta.


🛵 LA JUVENTUD DE LOS AÑOS 70


Vespino


Con la llegada de los años 70, el Vespino se convirtió en el primer vehículo de muchos jóvenes. Económico, fácil de conducir y mantener, llenó las calles del Valle de un nuevo sonido y de una nueva manera de moverse.


🌄 ¿PARA QUÉ SE USABAN LAS MOTOS?


En el Valle de Lecrín, la moto servía para todo:


👨‍🌾 Ir al campo, al olivar o al cortijo

🧺 Llevar pequeñas cargas y herramientas

🏘️ Conectar pueblos vecinos

🎉 Asistir a ferias, fiestas y romerías

❤️ El cortejo y las visitas “de domingo”


Fue la gran aliada del trabajador y el primer símbolo de independencia juvenil.


🧓 MEMORIA VIVA DEL VALLE


Hoy muchas de aquellas motos duermen en cocheras, corrales o almacenes. Otras aparecen en fotografías antiguas, en bodas, ferias o junto a la plaza del pueblo. Todas forman parte de una memoria compartida: la del Valle que empezó a moverse sobre dos ruedas.

Porque antes del coche, la moto cambió nuestra forma de vivir el territorio.


🏷️ 

#ValleDeLecrín #MemoriaRural #HistoriaCotidiana #MotosClásicas #AntesDelCoche #VidaEnElValle #PatrimonioInmaterial





09 enero 2026

El Triunfo de lo Andalusí


 🏔️ El Valle de Lecrín: El Triunfo de lo Andalusí sobre el Papel del Estado 📜🏺


​Durante siglos, la historia oficial escrita por los regímenes integristas de los Austrias y los Borbones nos vendió el Valle de Lecrín como un desierto poblado desde cero por "cristianos viejos". Pero el estudio de los documentos de seguimiento y la realidad del terreno cuentan una verdad incómoda para aquellos monarcas: la esencia andalusí nunca se fue. 🍋💧


​1. El Espejismo de los Libros de Repoblación 🎭

​Los Libros de Apeo fueron la herramienta de "marketing" de la época. Querían demostrar que el Reino de Granada era ya puramente castellano. Sin embargo, el Valle de Lecrín demuestra que:


​El territorio es rebelde: Los repobladores del norte no sabían qué hacer con una morera o cómo limpiar una acequia en pendiente. La técnica andalusí era el único idioma que entendía esta tierra.


​Ficción administrativa: Muchos nombres en los registros eran simples formalismos. La microhistoria revela que la población local permaneció, ya fuera por necesidad económica de los nuevos señores o por pura resistencia cultural.


​2. Ni Magrebíes, ni Castellanos: Andalusíes 🏺✨

​Como bien señalaba Averroes en un contexto similar, las etiquetas de los vencedores son insuficientes. El Valle de Lecrín no es la suma de gente de fuera, es la victoria de una identidad propia:

​La cultura del agua, el urbanismo de alquería y el manejo del policultivo (cítricos, olivo, seda) son el ADN del Valle.

​El repoblador que llegaba no "colonizaba"; era asimilado por el paisaje. Para sobrevivir en el Valle, tenías que vivir, pensar y trabajar como un andalusí.


​3. Un Paisaje que Doblegó a los Reyes 👑🌿

​Desde Padul hasta Ízbor, pasando por Dúrcal, Nigüelas o Albuñuelas, el integrismo estatal de los Borbones intentó más tarde homogeneizar España. Pero el Valle de Lecrín mantuvo su carácter de "jardín" andalusí. No hubo una ruptura total, sino una metamorfosis.


 Hoy, el Valle no es un rincón de Castilla en el sur; es el corazón vivo de una Andalucía que se reconoce en su raíz andalusí.


​📚 Bibliografía


​Barrios Aguilera, M. (2002). Granada morisca, la convivencia negada.


​Vincent, Bernard. (2006). El río morisco. (Fundamental para entender que la ruptura fue un mito burocrático).


​Trillo San José, C. (1998). La Alpujarra y el Valle de Lecrín en época nazarí.


​ 🌟

​El Valle de Lecrín no fue un regalo de los reyes a los repobladores; fue un desafío que solo quienes abrazaron la cultura andalusí pudieron superar. La historia oficial se desvanece; el Valle permanece.


​#ValleDeLecrín #IdentidadAndaluza #Averroes #Andalusí #HistoriaCrítica #GranadaViva

04 enero 2026

Cultivo de la Vitivinicultura en el Valle de Lecrín tras la Reconquista


 🍇 El Renacer de las Cepas: La Revolución del Vino en el Valle de Lecrín tras la Reconquista 🍷


​El Valle de Lecrín, conocido como el "Valle de la Alegría", es hoy famoso por sus cítricos, pero hubo un tiempo en que sus laderas estaban dominadas por un mar de viñedos. La llegada de los Reyes Católicos en 1492 no solo cambió la política de Granada, sino que transformó radicalmente el paisaje y la economía de esta comarca.


​🏰 De la uva de mesa al vino de altar


​Durante el periodo nazarí, la vid era un cultivo esencial, pero bajo la ley islámica, su destino principal era la uva de mesa y la producción de pasas. Aunque el vino se consumía de forma privada en ciertos sectores, no era el motor económico.

​Con la Reconquista, el vino pasó de ser un producto "discreto" a convertirse en una necesidad estratégica:


​Uso Litúrgico: El cristianismo necesitaba vino para la Eucaristía, lo que obligó a plantar viñas cerca de cada nueva iglesia parroquial. ⛪


​Base de la Dieta: Para los colonos castellanos y gallegos que repoblaron el Valle, el vino era un alimento básico y un símbolo de identidad frente a la población morisca. 🍞🍷


​🚜 La transformación del paisaje: Terrazas y Lagares


​Los nuevos pobladores no solo trajeron nuevas variedades de uva, sino también una nueva forma de organizar el territorio:


​Aparición de los Lagares: Se construyeron estructuras específicas para el pisado de la uva y la fermentación en grandes tinajas. 


​Las Paratas: Se perfeccionó el sistema de bancales (paratas) para aprovechar las pendientes del valle, optimizando la exposición solar y el drenaje, algo vital para la calidad del mosto. ☀️


​📉 El impacto de la expulsión morisca


​Un punto de inflexión fue la Rebelión de las Alpujarras (1568-1571). Tras la expulsión definitiva de los moriscos, el Valle sufrió una crisis de mano de obra. Los nuevos repobladores, procedentes de regiones con gran tradición vitivinícola, intensificaron el monocultivo de la vid en zonas que antes eran policultivos, convirtiendo al Valle de Lecrín en el principal proveedor de vino para la ciudad de Granada. 🏺


​✨ El legado actual


​Aunque la plaga de la filoxera en el siglo XIX diezmó estos campos, hoy asistimos a un resurgimiento. Pequeñas bodegas boutique están recuperando aquellas tierras altas, combinando la tradición histórica con técnicas modernas para ofrecer vinos con personalidad propia.


​📚 Bibliografía y Fuentes


​Para quienes deseen profundizar en este cambio histórico, se recomiendan las siguientes fuentes:


​Barrios Aguilera, M. (1988). La formación de la sociedad castellana en el Reino de Granada: El caso del Valle de Lecrín. Universidad de Granada.


​Maltés de Aguayo, F. (Siglo XVI). Crónicas de la Conquista de Granada. (Para entender el reparto de tierras).


​Peinado Santaella, R. (1995). La repoblación del Reino de Granada: el Valle de Lecrín. Diputación Provincial de Granada.


​Trillo San José, C. (1998). La Alpujarra antes y después de la conquista cristiana. Universidad de Granada.


​#ValleDeLecrin #HistoriaDeGranada #Vitivinicultura #VinoEspañol #Reconquista #CulturaDelVino #Granada #PatrimonioHistórico #Enoturismo #HistoriaEspaña 🇪🇸🍷🍇

03 enero 2026

El Roscón de Reyes en el Valle de Lecrín


 🥯🍊 EL ROSCÓN DE REYES EN EL VALLE DE LECRÍN: Del lujo de la capital a la esencia del azahar


​Aunque los Reyes Magos llevan siglos visitando nuestras tierras, el Roscón de Reyes es un invitado que llegó más tarde para quedarse y conquistar cada rincón de nuestra comarca. Esta es la crónica de cómo un dulce foráneo se convirtió en el corazón de nuestras meriendas de enero.


​📜 De los dulces de sartén al brioche real


​Hasta mediados del siglo XX, en los pueblos del Valle (Nigüelas, Dúrcal, Mondújar, El Valle...), el 6 de enero no olía a bollo suizo, sino a leña y harina frita.


​Antes de los 60: La tradición mandaba pestiños, roscos de vino y tortas de aceite. El azúcar y la fruta escarchada eran lujos difíciles de encontrar en las pequeñas tiendas de ultramarinos.


​El viaje a Granada: Los primeros roscones llegaron en la "Alsina". Eran encargos especiales que los vecinos hacían en las pastelerías de la capital. Traer un roscón bajo el brazo era señal de una ocasión extraordinaria.


​🚀 Los años 70 y 80: La democratización del dulce


​Con la mejora de los hornos en las panaderías locales, nuestros panaderos empezaron a experimentar. El roscón dejó de ser algo que "venía de fuera" para ser amasado aquí.


​Al principio eran roscones secos, ideales para mojar en el chocolate caliente o en un chorrito de anís.


​Más tarde, con la llegada de la refrigeración generalizada, aparecieron los rellenos de nata, crema y trufa que hoy nos hacen dudar frente al escaparate.


​🍊 El toque "Lecrín": El secreto está en el huerto


​Lo que hace especial al roscón en el Valle de Lecrín es el producto de proximidad. Muchas panaderías de la zona utilizan:


​Agua de Azahar: Inspirada en la flor de nuestros naranjos y limoneros.


​Cítricos locales: Las cortezas de naranja del Valle aportan un aroma intenso y natural que no tiene competencia.


​Elaboración lenta: Frente a los roscones industriales, aquí se sigue respetando el tiempo de levado cerca del calor del horno de leña.


​🤝 Una tradición compartida


​Hoy día, el roscón no solo se come en casa. Es el protagonista de las chocolatadas populares en las plazas de nuestros pueblos tras la Cabalgata. Es el momento en que vecinos y visitantes comparten un trozo de masa dulce, buscando la figurita (y temiendo el haba) bajo el frío abrigo de Sierra Nevada.


​✨ ¿Y tú? ¿Dónde compras el tuyo?


​Si hay algo que une a todo el Valle, es la ruta por nuestras panaderías artesanales buscando "el mejor de este año". ¡Apoyemos lo nuestro!


​#ValleDeLecrin #RosconDeReyes #TradicionesAndaluzas #GastronomiaGranada #ReyesMagos #CulturaLocal #SaborAValle #LecrinValley


​Para probar un auténtico roscón en el Valle de Lecrín, lo ideal es acudir a esos despachos de pan donde el olor a leña y bollo recién hecho inunda la calle.   

​💡 Consejos de "experto" en el Valle:

​El encargo es sagrado: En estos pueblos, la producción es limitada porque es artesanal. No te la juegues el día 5 de enero; llama unos días antes para reservar el tuyo.


​Con o sin relleno: Aunque la nata está de moda, los puristas del Valle recomiendan el roscón sin relleno (el "seco") para apreciar mejor la calidad de la masa y el aroma de la ralladura de naranja local.


​El acompañamiento: No olvides comprar una tableta de chocolate local o artesano para hacer una chocolatada en casa al estilo de las plazas del Valle.

Los Reyes Magos en el Valle de Lecrín


 👑✨ LOS REYES MAGOS EN EL VALLE DE LECRÍN

Historia, tradición y memoria compartida


✝️ Origen religioso


Como en toda la cristiandad, la tradición de los Reyes Magos en el Valle hunde sus raíces en la Epifanía, la adoración del Niño Jesús por los Magos de Oriente. Durante siglos, el 6 de enero fue sobre todo un día religioso: misa solemne, villancicos tardíos y reunión familiar.


En los pueblos del Valle de Lecrín — la Epifanía se celebraba con recogimiento, y la figura de los Reyes Magos estaba muy vinculada a la Iglesia y a la catequesis.


🌾 Los Reyes de antes: sencillos y cercanos

Hasta bien entrado el siglo XX, no existían cabalgatas como hoy las conocemos.

Los Reyes Magos llegaban de manera simbólica y discreta:

En muchas casas, los regalos eran modestos: naranjas, higos secos, dulces caseros, algún juguete de madera o trapo.


Los niños dejaban sus zapatos junto al brasero, la chimenea o la puerta.

Se ponía agua para los camellos y algo de comida sencilla.

En ocasiones, los Reyes “pasaban” por la escuela o por la iglesia, o algún vecino se vestía discretamente para mantener viva la ilusión.


 

🐴 Caminos, mulos y primeros desfiles


Con el paso del tiempo, especialmente a partir de los años 50 y 60, comenzaron a organizarse pequeños recorridos:

Los Reyes llegaban a pie, en mulos o en carros agrícolas.

Recorrian las calles principales del pueblo.

Repartían caramelos sueltos y palabras cariñosas.

No había carrozas elaboradas, pero sí mucha emoción. En pueblos pequeños, todos sabían que los Reyes eran vecinos, pero la magia nunca se rompía.


🧡 El papel del vecindario


Una de las señas de identidad del Valle de Lecrín ha sido siempre la participación vecinal:

Los Reyes Magos han sido tradicionalmente hombres del pueblo, elegidos por su compromiso y respeto.

Los pajes solían ser jóvenes.


Las asociaciones, parroquias y ayuntamientos colaboraban para que ningún niño se quedara sin regalo.


En municipios como El Valle (Melegís, Restábal y Saleres) se consolidó una costumbre muy querida:

👉 cada pueblo tiene sus propios Reyes, reforzando la cercanía y el trato personal.


🎁 De la escasez a la celebración comunitaria

Con la mejora de las condiciones de vida, las cabalgatas fueron creciendo:

Se incorporaron carrozas, música y disfraces.

Se estableció la entrega de regalos en locales municipales.

Aparecieron el chocolate caliente y el roscón compartido.


Pero incluso con estos cambios, el Valle ha sabido conservar un rasgo esencial:

los Reyes no corren, se detienen, escuchan y llaman a los niños por su nombre.


🌟 Una tradición viva


Hoy, la historia de los Reyes Magos en el Valle de Lecrín es la historia de un equilibrio entre tradición y presente:

Cabalgatas adaptadas a pueblos pequeños.

Atención especial a los niños.

Respeto por la ilusión.

Sentido de comunidad.


Es una noche donde el Valle se reconoce a sí mismo:

en la calle, en la plaza, en el saludo compartido y en la emoción que no entiende de edades.


👑✨ Porque en el Valle de Lecrín, los Reyes Magos no solo llegan…

forman parte de la historia de nuestros pueblos. ✨👑


07 diciembre 2025

El Estraperlo en el Valle de Lecrín


 🟠 EL ESTRAPERLO EN EL VALLE DE LECRÍN: MEMORIA, VIDA Y SUPERVIVENCIA DE UN PUEBLO


🌾🍊🫒🇪🇸


Durante la posguerra española (1939–1952), cuando las cartillas de racionamiento no alcanzaban ni para “hacer un puchero pobre”, el estraperlo se convirtió en una práctica cotidiana en todo el país.

En el Valle de Lecrín, esa vega fértil entre naranjos y olivos, adquirió un carácter propio: discreto, arriesgado, comunitario y profundamente humano.


A los datos históricos se suma hoy la memoria oral. Testimonios de vecinos y vecinas de Melegís, Restábal, Talará, Mondújar, Nigüelas, Pinos del Valle, Dúrcal o Albuñuelas que recuerdan cómo se sobrevivió en aquellos años oscuros.


🧭 UN VALLE QUE GUARDABA CAMINOS SECRETOS


Las lomas y caminos de herradura eran el escenario habitual de los intercambios clandestinos.

Desde Melegís a Restábal, desde Nigüelas a Dúrcal, desde Pinos del Valle a Lanjarón, la vida nocturna de mulas cargadas y pasos silenciosos era tan real como el amanecer.


> “De noche, la Sierra brillaba con los candiles lejanos de los que iban y venían. No hacía falta preguntar: cada cual sabía a lo que iba.”

(Testimonio oral, Restábal)


🛢️ LO QUE SE MOVIDA EN SILENCIO: EL ACEITE, LA VIDA MISMA


🫒 Aceite escondido en tinajas


El gran protagonista era el aceite de oliva, valorado más que el dinero en metálico.


> “Mi padre tenía una tinaja tapada con una tabla. Debajo estaba el aceite bueno, el que no se declaraba. Si venía un guardia, veía la tinaja vacía, pero debajo había vida.”

(Testimonio oral, Talará)


🍊 LOS CÍTRICOS DEL VALLE: UNA RIQUEZA EN SOMBRA


Las naranjas y limones del Valle, famosos en toda la provincia, circulaban también por la economía clandestina.


> “Un saco de limones valía como oro. Los llevaba mi hermano hasta Dúrcal, por el Camino Viejo. Llegaba sudando y con miedo, pero nunca le pillaron.”

(Testimonio oral, Melegís)


🌾 HARINA, TRIGO Y PAN DE NOCHE


Con el control estatal de las cosechas, muchos molinos se convertían en lugares de actividad oculta.


> “En el molino de mi tío se molía más de lo que se apuntaba. A veces oías la piedra girar de madrugada. Nadie lo decía, pero todos sabíamos por qué.”

(Testimonio oral, Mondújar)


🐔 ANIMALES, TRUEQUE Y CORRALES ABIERTOS


Con gallinas, conejos o cabritos, las mujeres hacían milagros.


> “Mi madre cambiaba un conejo por harina o por jabón. El trato se hacía en un corral. Se cerraba la puerta, se hablaba bajito, y cada uno salía con lo suyo sin firmar nada.”

(Testimonio oral, Nigüelas)


👩‍🌾 LAS MUJERES, PILARES INVISIBLES DEL ESTRAPERLO


Ellas cruzaban caminos, escondían botellas en el delantal, cocían pan extra sin llamar la atención.


> “A las mujeres no nos registraban tanto, pero el miedo era igual. Yo llevaba el aceite en la parte de abajo de la cesta, tapado con ropa. ‘Pa mi madre’, decía si me preguntaban.”

(Testimonio oral, Albuñuelas)


🐴 LOS ARRIEROS: SIN ELLOS NO HUBIERA HABIDO RED


Los arrieros conocían cada curva, cada atajo y cada sombra del valle.


> “Mi abuelo iba con la mula por la noche. No había luna veces. Decía que los olivos lo guiaban. Y que un guardia montado nunca pillaría a una mula por un barranco.”

(Testimonio oral, Pinos del Valle)


👮‍♂️ LA GUARDIA CIVIL: CONTROL Y ASTUCIA MUTUA


El control era real, pero también lo era la habilidad de la gente para esquivarlo.


> “A mí me pararon una vez con un capacho de naranjas. Le dije al guardia que eran pa hacer limoná en un bautizo. Al final me dejó pasar, pero sudé frío.”

(Testimonio oral, Dúrcal)


🏞️ SOLIDARIDAD, NO DELITO


El estraperlo, para el Valle, no fue un acto criminal. Fue un sistema de apoyo comunitario.


> “Si hoy tenía yo aceite, te lo daba; si mañana tenías tú harina, me la dabas. Así vivíamos. Nadie se quedaba atrás.”

(Testimonio oral, Restábal)


🌅 UN ECO QUE AÚN RESUENA


Hoy el estraperlo forma parte de la memoria sentimental de los pueblos del Valle de Lecrín.

Muchos mayores lo cuentan sin vergüenza, con una mezcla de temor y orgullo:

temor por aquellos controles,

orgullo por haber sacado a sus familias adelante.


> “Yo siempre digo que en aquellos años comimos gracias al campo… y gracias al valor de la gente.”

(Testimonio oral, Chite)


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28 noviembre 2025

Memorias Rurales del Valle de Lecrín

 

🕰️ ENTRE EL CÁNTARO Y EL CENCERRO: MEMORIAS RURALES (1950-1970) en el Valle de Lecrín. 


​El período comprendido entre 1950 y 1970 marca un punto de inflexión en la vida de los pueblos, como los del Valle de Lecrín.

 Este lapso de dos décadas representa un "antes y un después" en las condiciones de vida, costumbres, y rutinas de sus habitantes. A los más jóvenes se les invita a un ejercicio de imaginación para comprender un pasado reciente, mientras que los mayores son animados a recordar (volver a pasar por el corazón).


​🖤 POSTGUERRA Y ESCASEZ: LOS AÑOS DEL HAMBRE


​En la mente de la población adulta aún persistían los horrores de la Guerra Civil. La posguerra fue especialmente dura, conocida como los "Años del Hambre". La falta de artículos básicos era una realidad, y el sistema de cartillas de racionamiento estaba vigente.


​🏠 LA VIDA COTIDIANA SIN LUJOS


​La iluminación de casas y calles era limitada, "llegaba al anochecer" coincidiendo con el sonido de los cencerros de los animales que volvían del campo.


​El Agua: Era habitual ver a las mujeres cargando cántaros llenos de agua desde la fuente o el pilar. Los servicios básicos como el agua corriente, el alcantarillado y la limpieza llegaron más tarde.


​Higiene: Las duchas y cuartos de baño eran inexistentes para la mayoría. La higiene era espartana: solo se lavaban los pies, corvas y nalgas los domingos con un estropajo de esparto y jabón casero. El jabón d'olor (perfumado) se reservaba para ocasiones especiales. Las mujeres asistían a la iglesia con manguitos y velo.


​Comunicaciones y Ocio: El mundo carecía de móviles, discotecas, pubs, televisión, y comidas rápidas modernas como yogures, pizzas, hamburguesas. El ocio se centraba en la esperanza de recibir una carta, sentarse al fresco con los vecinos o escuchar los cuentos de la vieja, o consumir los calostros de la oveja o cabra recién parida. 


​🥕 DE LA MATANZA A LA VERDURA: ALIMENTACIÓN Y ECONOMÍA


​La base de la alimentación estaba marcada por la estacionalidad: más fruta y verdura en verano y comidas más elaboradas en invierno.


​La Matanza: La socorrida "matanza" del cerdo era fundamental, ya que sus productos eran imprescindibles para llenar  el almacén de provisiones que sostenía las largas jornadas de trabajo en el campo.


​El Comercio: No existía el supermercado. En las pequeñas tiendas se encontraban tanto alimentos como útiles de labranza (palas, capazos, botes) y otros productos.


​🛠️ OFICIOS DESAPARECIDOS Y PREGONES


​Las calles se animaban con los pregones de diversos comerciantes itinerantes: hojalatero, afilador, pescadero, trapero, sillero, el hombre de la miel de caldera, y el de los barquillos.

​Existían oficios que hoy han desaparecido, tales como:


​Talabartero (trabajaba el cuero)


​Lañaor


​Carretero (fabricaba y reparaba carros)


​Gañán (mozo de labranza)


​Sombrerero


​❤️ COSTUMBRES SOCIALES Y BODAS


​El noviazgo se desarrollaba con los novios hablándose a través de la reja de la ventana. La celebración de la boda, conocida como el "momento de la boda", consistía en un refresco en la casa de los novios, sirviendo mantecados, roscos, anís y mistela. Los niños salían a repartir dulces a los familiares que no habían podido asistir.


​🌅 UN PAISAJE SENSORIAL Y LA ESPERANZA


​El artículo describe un rico paisaje sensorial:


​El ritmo tísico (constante) de los almireces (morteros) o el yunque del herrero.


​Hombres en las tabernas y mujeres cosiendo faenas caseras, a menudo cantando.


​Los olores a campo, animales, jazmines, hierbabuena y albahaca.


​El ambiente triste de las campanas al ver las siluetas que se perdían en el horizonte con sus maletas de cartón o madera.


​A pesar de las durezas, los Pueblos se abren a la esperanza.


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