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28 julio 2026

Las Capellanías de Alconada


 LAS CAPELLANIAS DE ALCONADA

LA DESAMORTIZACIÓN QUE AFECTÓ A LAS CAPELLANÍAS DE ALCONADA 


Sobre la desamortización — cuál fue exactamente?

No fue una sola. Fueron tres procesos sucesivos que afectaron a las capellanías, y hay que distinguirlos:


1836 — Mendizábal: afectó al clero regular (órdenes religiosas: conventos, monasterios). Las capellanías de patronato de sangre como la de Alconada, que eran de clero secular, quedaron de momento a salvo.


1841 — Espartero: la ley de 19 de agosto de 1841 hizo tabla rasa de todas las leyes anteriores y ordenó la desamortización de todos los bienes de las capellanías de patronato de sangre, los cuales habrían de pasar a los que demostraran la circunstancia de parentesco preferente con los fundadores.  (UPSA) Esta es la ley que directamente golpeó a las Capellanías de Alconada. No subastaba los bienes al mejor postor: los transfería a los parientes del fundador que pudieran acreditar su parentesco. Era una conversión de bien eclesiástico vinculado en propiedad privada familiar.


1855 — Madoz: la ley Madoz supone la fusión de las normas desvinculadoras tanto en el campo de la desamortización civil como en el religioso y representa la última disposición que va a regir estas políticas expropiadoras. Afectó esencialmente a las tierras de los municipios y supuso la liquidación definitiva de la propiedad amortizada en España.  

Lo que hubiera sobrevivido a 1841 fue barrido aquí.

La ley clave para Alconada es la de Espartero de 1841, no la de Madoz.


Sobre los Sáenz-Diente — ¿familia o compradores?

Aquí la respuesta es casi segura, aunque no absolutamente probada sin más documentación:

La placa dice que en 1874 la familia Sáenz-Diente inscribió la casa a su nombre. La fecha es crucial: 1874 es más de treinta años después de la ley de Espartero de 1841. El mecanismo de esa ley era que los bienes de las capellanías de patronato de sangre pasaban a los parientes demostrables del fundador. No se subastaban; se adjudicaban a quien acreditara el parentesco.


Lo más probable es que fueran descendientes de los Alconada o los Nieto — y en 1874 acreditaron ese parentesco ante el Registro de la Propiedad para inscribir formalmente lo que la ley de 1841 les había atribuido. El retraso de treinta años no sería raro: muchas familias tardaron décadas en formalizar estas adjudicaciones por indiferencia, pleitos o simple burocracia.


Para saberlo con certeza habría que consultar el Registro de la Propiedad de Órgiva —que es el que corresponde al Valle de Lecrín— y ver la inscripción de 1874. Ahí estaría la causa del título: herencia, adjudicación por parentesco, o compraventa.


LOS TIERRAS QUE TENÍA LA CAPELLANÍA DE ALCONADA EN MELEGÍS SEGÚN EL LIBRO DE APEO 


Los bienes de las Capellanías de Alconada en término de Melegís eran estos, todos en la Capellanía Primera:


📍 PAGO DEL FONDÓN — dos haças a censo de la iglesia de Melegís:

1ª haça — de riego, marjal y medio, con 11 aceitunas y 4 morales. Lindaba con tierra de García Madrabi, tierra de Alonso Redondo y la acequia. Cargaba 200 maravedíes de censo perpetuo.

2ª haça — en el Pago del Fondón, de un marjal, con 10 aceitunas y 6 morales. Lindaba con tierra de doña Leonor de Çafra, tierra de Luys de Torres Farax y tierra de Diego Jurado Çaquia. Con 14 maravedíes de censo perpetuo para la iglesia de Melegís.

3ª haça — también en el Fondón, de un marjal, con 22 aceitunas. Lindaba con los habices del Rey y el Torrente. Con 14 maravedíes de censo para la iglesia de Melegís.

📍 PAGO DEL MARJEN — un pedazo de tierra:

De dos marjales, con 14 aceitunas y 4 morales. Lindaba con tierra de Luys de Patanora de Melexis y tierra de Luys de Torres Farax por dos partes. Con 34 maravedíes de censo perpetuo.

📍 UN OLIVO suelto en el Pago del Pitrar, en haça de los herederos del Deleque de Melexis — uno de los 11 olivos comprados a doña María Pequeña.

En total: cuatro parcelas y un olivo suelto en término de Melegís, todos cargando censos perpetuos a favor de la iglesia de Melegís como habices suyos. Los vecinos moriscos que aparecen como linderos —García Madrabi, Luys de Torres Farax, el Deleque de Melexis— son nombres que  conocemos bien del Apeo. 🫒




18 julio 2026

De la cárcel al altar en el Melegís de 1674


 

🔐 DE LA CÁRCEL AL ALTAR

Alonso de Ojeda, Andrea de Morales y una deuda de honra en el Melegís de 1674

✍️ Por Miguel Ángel Molina Palma

Hay partidas parroquiales que parecen limitarse a unas cuantas líneas: un hombre, una mujer, una fecha y la certificación de que ambos contrajeron matrimonio.

Pero, de vez en cuando, el sacerdote dejó escrito algo más.

Una disputa.
Una denuncia.
Una orden llegada desde Granada.
Un impedimento inesperado.
Una cárcel.
Y una mujer que exigió que se reparase lo que ella consideraba una deuda contra su honra.

Eso ocurrió en Melegís el 27 de mayo de 1674.

Los protagonistas fueron Alonso de Ojeda, natural de Gádor, en el obispado de Almería, y Andrea de Morales, natural de Melegís. Su matrimonio no comenzó con una sencilla comparecencia ante el altar. Antes de celebrarse, Alonso fue encarcelado a petición de Andrea, interrogado por el cura, sometido a la autoridad del Provisor del arzobispado y dispensado personalmente de un voto religioso por el arzobispo de Granada. 🔐⛪

El relato quedó escondido durante siglos en el libro de Desposorios y velaçiones de Melegís. Hoy, aquella anotación permite asomarnos a un mundo en el que la honra femenina, la palabra de matrimonio y la jurisdicción de la Iglesia podían decidir el destino de una pareja.

📜 Los nombres que aparecen en la partida

El asiento matrimonial se encuentra en la página 17 del libro tercero de desposorios y velaciones de Melegís.

El novio figura como:

Alonso de Ojeda, natural de Gádor, perteneciente entonces al obispado de Almería.

Era hijo de:

  • Pedro Lorenzo.
  • María Molina, ya fallecida cuando se celebró el matrimonio.

La novia era:

Andrea de Morales, natural de Melegís.

Era hija de:

  • Juan López Baena.
  • María de Morales, también fallecida.

El hecho de que Alonso usara el apellido Ojeda mientras su padre aparece como Pedro Lorenzo no debe sorprendernos excesivamente. En el siglo XVII los apellidos todavía no se transmitían con la rigidez actual. Una persona podía utilizar el apellido paterno, el materno, el de un abuelo, el de una casa familiar o aquel por el que era conocida socialmente.

Andrea, por su parte, pertenecía a una familia asentada en Melegís. Su padre llevaba el apellido compuesto López Baena, presente también en otros registros antiguos del pueblo, mientras que ella tomó el apellido Morales de su madre.

Hasta aquí, la partida podría parecer una boda más.

Pero el sacerdote decidió explicar todo lo que había ocurrido antes de que los contrayentes llegaran al altar.

🕯️ «Decía que le debía su honra»

Andrea de Morales acudió al cura de Melegís y presentó una petición contra Alonso de Ojeda.

El sacerdote escribió que el contrayente fue detenido:

«a petición de la dicha contrayente, por decir le debía su honra».

La expresión es breve, pero estaba cargada de significado.

En la sociedad del Antiguo Régimen, la honra de una mujer soltera no se consideraba únicamente un asunto individual. Afectaba también a su casa, a sus padres, a sus hermanos y a las posibilidades futuras de concertar un matrimonio.

Una promesa de casamiento incumplida, unas relaciones mantenidas bajo palabra matrimonial, una seducción o cualquier comportamiento conocido públicamente podían perjudicar gravemente la reputación de una joven.

La historiografía ha documentado numerosos pleitos iniciados por mujeres que reclamaban el cumplimiento de una promesa matrimonial o alguna forma de reparación. La justicia eclesiástica tenía competencias sobre los esponsales, los impedimentos y buena parte de los conflictos matrimoniales; además, la palabra de casamiento poseía una gran fuerza moral y social.

Sin embargo, debemos ser muy prudentes en el caso de Andrea.

La partida no afirma que estuviera embarazada.
No dice que hubiera existido violencia.
No describe relaciones íntimas.
Tampoco reproduce una promesa concreta de matrimonio.

Solo sabemos lo que el cura escribió: Andrea sostenía que Alonso le debía su honra.

Todo lo demás pertenece al terreno de las posibilidades históricas y deberá permanecer como hipótesis mientras no aparezca el expediente eclesiástico completo.

🔒 La cárcel del lugar de Melegís

Tras escuchar la reclamación, el cura hizo detener a Alonso y lo puso:

«preso en la cárcel de dicho lugar de Melexis».

La frase tiene un enorme valor para la historia local.

Demuestra que en el Melegís de 1674 existía una cárcel o, al menos, una dependencia reconocida oficialmente como tal. No sabemos si se trataba de un edificio independiente, de un pequeño calabozo perteneciente al concejo o de una habitación habilitada temporalmente para custodiar detenidos.

Los libros parroquiales no proporcionan más información sobre su ubicación.

Pero aquella cárcel existía en la vida administrativa del pueblo, y Alonso de Ojeda permaneció encerrado en ella mientras se resolvía su situación.

Es fácil imaginar la conmoción.

Melegís era una comunidad pequeña. La noticia debió de correr rápidamente de casa en casa. Un forastero procedente de Gádor había sido encarcelado porque una joven del pueblo afirmaba que le debía su honra.

La prisión no era únicamente una medida física. También convertía el conflicto en un asunto público.

Lo que quizá había comenzado entre dos personas pasaba ahora por el cura, por el pueblo y por la autoridad eclesiástica de Granada. 🔔

⚖️ El cura informa al Provisor

El sacerdote no podía resolver por sí solo un asunto de aquella gravedad.

Por eso comunicó lo ocurrido al señor Provisor y le remitió un informe.

El Provisor era una autoridad judicial eclesiástica que actuaba en nombre del arzobispo. Entre sus competencias figuraban los asuntos matrimoniales, los impedimentos canónicos, las promesas de casamiento y otros litigios sometidos a la jurisdicción diocesana.

La orden que llegó a Melegís permitía celebrar el matrimonio con dos amonestaciones, siempre que no apareciera ningún impedimento.

Las amonestaciones eran proclamaciones públicas del futuro matrimonio. Se anunciaban ante la comunidad para que cualquier persona que conociera una causa legítima contra la unión pudiera comunicarla:

un matrimonio anterior,
un parentesco prohibido,
una promesa matrimonial con otra persona,
la recepción de determinadas órdenes religiosas
o cualquier otro impedimento reconocido por la Iglesia.

El camino parecía despejado.

Alonso podría salir de la cárcel y casarse con Andrea.

Pero, cuando el cura lo interrogó, apareció un nuevo obstáculo. 📜

🕊️ El voto de religión de Alonso

Alonso de Ojeda declaró bajo juramento que había realizado un:

«voto de religión».

La partida no explica cuándo lo había pronunciado, ante quién, ni cuál era exactamente su contenido.

No podemos afirmar que Alonso fuera fraile, novicio o miembro de una orden religiosa. Tampoco sabemos si había prometido ingresar en un convento o si se trataba de otro compromiso personal relacionado con el estado religioso.

Lo cierto es que el cura consideró aquel voto como un impedimento que debía ser resuelto antes del matrimonio.

El caso adquiría así una complejidad extraordinaria.

Alonso estaba encarcelado porque Andrea decía que le debía su honra.

La autoridad eclesiástica había permitido que se casaran tras dos amonestaciones.

Pero el propio Alonso reconocía ahora estar ligado por un voto religioso.

El sacerdote tuvo que elevar el asunto a la máxima autoridad de la diócesis.

⛪ Fray Francisco de Rois y Mendoza

El cura recurrió a fray Francisco de Rois y Mendoza, arzobispo de Granada.

Francisco de Rois ocupó la sede granadina desde el 27 de julio de 1673 hasta el 16 de marzo de 1677. Por tanto, llevaba menos de un año al frente del arzobispado cuando tuvo que decidir sobre la situación de Alonso y Andrea.

El arzobispo concedió la dispensa, pero lo hizo bajo una condición muy precisa.

Alonso quedaba dispensado:

«por esta vez solamente».

La autorización afectaba únicamente a su matrimonio con Andrea. El voto no desaparecía de forma definitiva.

El cura explicó que, si Alonso enviudaba, volvería a quedar ligado por él.

Es decir, si Andrea moría antes que su esposo, Alonso no quedaría simplemente libre para contraer nuevas nupcias. Volvería a estar obligado por aquel compromiso religioso cuya naturaleza exacta desconocemos.

Aquella dispensa constituye uno de los detalles más extraordinarios de toda la partida.

El arzobispo permitía el matrimonio, pero dejaba suspendido —no extinguido— el voto de Alonso.

🔓 De la cárcel al matrimonio

Una vez recibida la dispensa, el cura sacó a Alonso de la cárcel y lo puso en libertad.

Después celebró su matrimonio con Andrea de Morales.

Sin embargo, el sacerdote quiso dejar constancia de una cuestión esencial: Alonso contrajo aquella unión:

«de su libre y espontánea voluntad».

La frase parece contradictoria.

¿Cómo podía hablarse de voluntad libre después de que el novio hubiera permanecido preso a petición de la mujer con la que iba a casarse?

Precisamente por eso el cura necesitó escribirlo.

El consentimiento era fundamental para la validez del matrimonio. Si Alonso hubiera contraído la unión únicamente por miedo, fuerza o coacción, podría plantearse una duda sobre su legitimidad.

El párroco dejó registrado que, una vez liberado y obtenida la dispensa, Alonso aceptó casarse voluntariamente.

No podemos saber qué ocurrió durante los interrogatorios.

Tal vez Alonso reconoció una promesa previa.
Tal vez aceptó reparar el daño denunciado por Andrea.
Tal vez deseaba casarse, pero el voto religioso se lo impedía.
O quizá la prisión y la intervención eclesiástica cambiaron una decisión anterior.

El documento no permite elegir entre estas posibilidades.

Solo certifica el resultado:

Alonso salió de la cárcel y llegó al altar. 🕯️💍

✍️ La firma de Alonso

El asiento termina con otro detalle relevante: Alonso de Ojeda firmó personalmente el registro.

En una época en la que muchas personas no sabían escribir, la presencia de la firma indica que poseía algún grado de alfabetización.

No sabemos cuál era su profesión ni qué circunstancias lo habían llevado desde Gádor hasta Melegís. Pero podía escribir su nombre y quiso —o tuvo que— dejarlo al pie de una partida que contenía toda la historia de su encarcelamiento, su declaración, su voto, la dispensa arzobispal y su matrimonio.

Su firma no nos cuenta qué pensaba.

Pero es la única huella material que dejó directamente el protagonista masculino de esta historia.

Todo lo demás fue narrado por el cura.

Andrea, en cambio, no firma. Su voz llega hasta nosotros únicamente a través de una frase transmitida por el sacerdote:

Alonso le debía su honra.

❓ Una posible velación nueve años después

La base de datos conserva otro asiento especialmente intrigante.

El 2 de marzo de 1683, casi nueve años después del matrimonio, aparece registrada en Melegís la velación de:

Antonio Ojeda y Andrea de Morales.

¿Se trata de la misma pareja?

Es posible.

El nombre Antonio podría ser un error, una variante de la anotación o un segundo nombre utilizado por Alonso. La coincidencia de Ojeda y Andrea de Morales resulta muy significativa.

Además, la partida de 1674 registra el desposorio, pero no proporciona una fecha de velación. El asiento de 1683 podría corresponder a la bendición nupcial de la misma pareja, celebrada muchos años después.

Sin embargo, no debe afirmarse todavía como certeza.

Será necesario consultar las imágenes originales de ambos folios para comprobar si el sacerdote añadió alguna referencia marginal o si existieron realmente dos hombres llamados Alonso y Antonio Ojeda relacionados con una Andrea de Morales.

Si fueran la misma pareja, su historia habría tenido todavía otro capítulo: el de unos esposos que recibieron la velación casi nueve años después de aquel conflictivo matrimonio.

🔐 Otro novio preso en 1679

El caso de Alonso y Andrea no parece haber sido un episodio completamente aislado.

Cinco años después, los libros parroquiales de Melegís vuelven a mencionar a un novio encarcelado a petición de su futura esposa.

El 5 de marzo de 1679 se desposaron:

Julián Vázquez, natural de Granada y vecino de Melegís,
y
María Ximénez, natural y vecina de Melegís.

Julián era hijo de:

  • Carlos Vázquez.
  • Antonia Ximénez, ya fallecida.

María era hija de:

  • Juan Ximénez.
  • Catalina de Aranda.

La pareja recibió la velación el 17 de abril de 1679.

El párroco añadió:

«Y el novio contenido en esta partida se puso en su libertad como lo manda el señor Provisor, por estar preso a pedimiento de la novia».

En esta ocasión no se explica el motivo de la petición.

No aparece ninguna referencia a una deuda de honra, una promesa matrimonial o un impedimento religioso. Únicamente sabemos que Julián estaba preso por iniciativa de María y que el Provisor ordenó liberarlo.

La coincidencia con el caso de 1674 resulta, sin embargo, reveladora.

Dos mujeres de Melegís acudieron a las autoridades.
Dos futuros maridos fueron encarcelados.
En ambos casos intervino el Provisor.
Y ambos conflictos terminaron en matrimonio.

Esto demuestra que la petición de Andrea no fue necesariamente una acción excepcional o imposible dentro de la sociedad de su tiempo.

Aunque las mujeres se encontraban sometidas a profundas limitaciones sociales y jurídicas, podían recurrir a la justicia para reclamar el cumplimiento de una palabra matrimonial o defender aquello que consideraban su honra y sus derechos. Los estudios sobre los tribunales eclesiásticos muestran que las causas promovidas por mujeres, especialmente alrededor de promesas, esponsales y conflictos matrimoniales, generaron una documentación abundante durante los siglos XVII y XVIII.

👩 Andrea no fue una figura pasiva

Sería fácil contar esta historia presentando a Andrea únicamente como una joven cuya honra había sido dañada.

Pero la partida muestra algo más.

Andrea actuó.

Presentó una petición.
Expuso su reclamación.
Consiguió que Alonso fuera encarcelado.
Provocó la intervención del cura y del Provisor.
Y su causa llegó finalmente hasta el arzobispo de Granada.

No sabemos si Andrea acudió sola, acompañada por su padre Juan López Baena o respaldada por otros parientes. Tampoco conocemos las palabras exactas con las que formuló su denuncia.

Pero su acción puso en movimiento toda la maquinaria eclesiástica.

La historia de Alonso de Ojeda y Andrea de Morales no debe contarse únicamente como la de un hombre llevado de la cárcel al altar.

También es la historia de una mujer de Melegís que se negó a permanecer en silencio.

🏘️ Melegís en 1674

El episodio permite contemplar fugazmente el funcionamiento del pueblo.

Había una iglesia y un cura con autoridad para interrogar, recibir peticiones e intervenir en la detención.

Había una cárcel local.

Existía comunicación con la administración arzobispal de Granada.

Las órdenes del Provisor llegaban hasta Melegís y eran ejecutadas por el párroco.

Las amonestaciones se proclamaban ante la comunidad.

Y los vecinos conocían, probablemente, cada detalle de un conflicto que afectaba a una de sus familias.

Melegís no era una comunidad aislada ni ajena a las estructuras judiciales de su tiempo. Formaba parte de una red administrativa y religiosa que ascendía desde la parroquia hasta el arzobispo.

La vida cotidiana, la reputación, el matrimonio y la justicia se encontraban estrechamente unidos.

✨ Epílogo: una frase escondida durante siglos

El 27 de mayo de 1674, Alonso de Ojeda y Andrea de Morales contrajeron matrimonio en Melegís.

No fue una boda cualquiera.

Antes hubo una reclamación por una deuda de honra.

Hubo una cárcel.

Hubo una consulta al Provisor.

Hubo dos amonestaciones.

Hubo un voto de religión.

Hubo una dispensa concedida por fray Francisco de Rois y Mendoza.

Hubo una puesta en libertad.

Y hubo una declaración escrita de que Alonso se casaba por su libre y espontánea voluntad.

Cinco años más tarde, Julián Vázquez fue también liberado después de haber permanecido preso a petición de María Ximénez.

Dos partidas.

Dos mujeres.

Dos hombres encarcelados.

Dos matrimonios celebrados bajo la mirada de la justicia eclesiástica.

Y una pregunta que sigue abierta más de tres siglos después:

¿Qué ocurrió realmente antes de que aquellas parejas llegaran al altar?

Quizá los expedientes completos continúen esperando en algún legajo del Archivo Diocesano de Granada.

Mientras aparecen, la partida matrimonial conserva al menos una verdad:

En el Melegís de 1674, Andrea de Morales alzó la voz, reclamó aquello que consideraba suyo y consiguió que su causa llegara desde la pequeña cárcel del pueblo hasta el despacho del arzobispo de Granada. 🔐🕯️


📚 Bibliografía y fuentes documentales

  • Gordo, Óscar: Matrimonios de Melegís y Murchas (1635–1706).  Registro número 82: Alonso de Ojeda y Andrea de Morales; registro número 98: Julián Vázquez y María Ximénez.
  • Archivo parroquial de Melegís: Desposorios y velaçiones de Melegís. Libro 3.º. 1660 a 1706 A, folios 17, 23 y 30 vuelto.
  • Archidiócesis de Granada: “Historia de la Diócesis de Granada”. Relación histórica de arzobispos; pontificado de Francisco de Rois y Mendoza, 1673–1677.
  • Sánchez González, Ramón: “Mujeres y matrimonio ante la justicia eclesiástica”, Hipogrifo, vol. 9, n.º 1, 2021, pp. 823–840.
  • Tovar Pulido, Raquel: “La justicia y la legislación castellana ante la ruptura de promesa de matrimonio y el reconocimiento de paternidad: análisis de casos en la España meridional del Antiguo Régimen”, Cuadernos de Historia del Derecho, n.º 28, 2021, pp. 123–149.
  • Ruiz Sastre, Marta: El abandono de la palabra: promesas incumplidas y ruptura de noviazgo en el arzobispado sevillano durante el siglo XVII. Madrid, Fundación Española de Historia Moderna, 2018.

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07 junio 2026

Melegís celebra sus Fiestas Patronales de San Antonio de Padua 2026

Puerta de la iglesia
de Melegís 

 

MELEGÍS CELEBRA DEL 12 AL 14 DE JUNIO SUS FIESTAS DE SAN ANTONIO DE PADUA 2026

El programa incluye actos religiosos, procesiones, conciertos, feria de día, actividades infantiles, verbenas y comidas populares

Melegís se prepara para vivir sus Fiestas de San Antonio de Padua 2026, una de las celebraciones más esperadas del calendario festivo del municipio de El Valle. Los actos principales tendrán lugar los días 12, 13 y 14 de junio, aunque la programación comenzará previamente con el triduo en honor al santo y con un concierto de la Orquesta Ciudad de Granada en la iglesia parroquial.

Las fiestas, organizadas por los Mayordomos 2026 con la colaboración del Ayuntamiento de El Valle, la Diputación de Granada y distintas entidades participantes, volverán a reunir a vecinos, familias y visitantes en torno a la devoción a San Antonio, las actividades populares y la convivencia en las calles del pueblo.

ACTOS PREVIOS: TRIDUO Y CONCIERTO DE LA ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA

Los días 9, 10 y 11 de junio, a las 19:00 horas, se celebrará en la iglesia el triduo en honor a San Antonio de Padua.

El jueves 11 de junio, a las 20:00 horas, tendrá lugar un concierto de la Orquesta Ciudad de Granada en la Iglesia de San Juan Evangelista de Melegís, dentro de su gira provincial de junio de 2026. El programa incluirá obras de Wolfgang Amadeus Mozart y Antonín Dvořák, con una duración aproximada de 60 minutos y sin intermedio.

Ese mismo día, a las 21:00 horas, los Mayordomos 2026 ofrecerán un refrigerio en la puerta de la iglesia. También se inaugurará la exposición y venta de acuarelas y dibujos de Rafael Dueñas en la Tabernilla del Valle, Casa de la Cultura de Melegís.

VIERNES 12 DE JUNIO: INICIO OFICIAL DE LAS FIESTAS

La jornada del viernes comenzará a las 11:00 horas con el cuentacuentos teatralizado “El viajero y su burrita”, a cargo de la compañía NiumpaloalArte, en la carpa del Polideportivo de Melegís.

A las 12:00 horas, el repique de campanas y el lanzamiento de cohetes anunciarán oficialmente el comienzo de las fiestas. A las 14:00 horas se inaugurará la Feria de Día en la pista polideportiva, con degustación de jamón y queso por gentileza de los Mayordomos 2026.

Por la tarde, a las 17:30 horas, habrá gymkana infantil. A las 20:00 horas se celebrará la misa en honor al Sagrado Corazón de Jesús, presidida por don Manuel España, y a las 21:00 horas tendrá lugar la procesión del Sagrado Corazón, acompañada por la tradicional mascletá de fuegos artificiales.

La noche finalizará con una gran velada musical a cargo de Sergio, a las 23:00 horas, y con la elección y nombramiento de las Reinas de las Fiestas 2026 a las 00:30 horas.

SÁBADO 13 DE JUNIO: DÍA GRANDE DE SAN ANTONIO

El sábado 13 de junio será la jornada central de las fiestas. A las 09:30 horas se celebrará la diana floreada con la Banda de Música San Juan Bautista de Nigüelas-Lecrín. A las 11:30 horas habrá repique de campanas.

A las 12:30 horas se celebrará la función principal, con solemne misa en honor al patrón, San Antonio de Padua. Tras la misa, a las 13:30 horas, la Banda de Música San Juan Bautista ofrecerá un concierto en la puerta de la iglesia.

A las 14:30 horas tendrá lugar una comida popular a cargo de los Mayordomos, amenizada por el grupo musical Los Pelis. Por la tarde, desde las 17:30 horas, los niños podrán disfrutar de colchones acuáticos, fiesta de la espuma y merienda infantil.

Uno de los momentos más esperados llegará a las 21:00 horas con la procesión en honor a San Antonio de Padua por las calles de Melegís. Al término de la procesión se celebrará el castillo de fuegos artificiales y la traca final en la puerta de la iglesia.

DOMINGO 14 DE JUNIO: MISA, TRASPASO DE LOS SANTOS Y FIN DE FIESTAS

El domingo comenzará también con diana floreada a las 09:30 horas, a cargo de la Banda de Música San Juan Bautista de Nigüelas-Lecrín. A las 11:30 horas habrá repique de campanas.

A las 12:30 horas se celebrará la misa dominical. Al finalizar, tendrá lugar el traspaso de los Santos a los Mayordomos de San Antonio 2027, un acto simbólico que garantiza la continuidad de una de las tradiciones más queridas de Melegís. A continuación, habrá concierto en la puerta de la iglesia.

La jornada continuará a las 14:30 horas con una paella popular, gentileza del Ayuntamiento de El Valle, amenizada por el dúo Vicente y M. Rosa. A las 16:00 horas está prevista la actuación de baile BASAYFE con Andrea, y a las 17:30 horas se celebrarán las tradicionales cucañas en la pista polideportiva, con merienda infantil.

El cohete de fin de fiestas, previsto para las 22:00 horas, pondrá el cierre oficial a tres días de celebración.

UNA FIESTA DE DEVOCIÓN, CONVIVENCIA Y TRADICIÓN

Las Fiestas de San Antonio de Padua son una de las señas de identidad de Melegís. La celebración combina actos religiosos, música, pólvora, comidas populares, actividades infantiles y encuentros vecinales, manteniendo vivo el vínculo entre la devoción al santo y la vida comunitaria del pueblo.

Durante estos días, Melegís volverá a convertirse en punto de encuentro para vecinos, familiares que regresan al pueblo y visitantes del Valle de Lecrín, en unas fiestas que mantienen el sabor de la tradición y el espíritu de convivencia que caracteriza a la localidad.









05 junio 2026

Corpus Christi en Melegís

Corpus Christi en Melegís 

 🌿✨ EL CORPUS CHRISTI EN MELEGÍS

Cuando las calles se convierten en altar y el pueblo abre las puertas de su alma

Hay días en que Melegís no parece solamente un pueblo.

Parece una casa grande con las puertas abiertas.

El Corpus Christi en Melegís es una de esas celebraciones donde la fe sale de la iglesia y camina por las calles, pero también donde las casas salen al encuentro de la fe. Las fachadas blancas, las rejas, los balcones, las macetas, los manteles antiguos, los cuadros religiosos, los centros de flores y los objetos heredados de familia se convierten en parte de una liturgia popular que no se escribe en los libros, sino en la memoria de los vecinos.

En las imágenes se ve muy bien ese espíritu: altares levantados en plena calle, delante de las casas, bajo balcones adornados con trajes de flamenca, colchas, mantones y telas de fiesta. Melegís conserva en el Corpus una belleza sencilla y cercana, hecha con lo que cada familia tiene: una mesa blanca, un mantel bordado, unos candelabros, flores rojas y blancas, plantas verdes, alfombras, cojines, imágenes sagradas y detalles que hablan de devoción, pero también de hogar.

Uno de los altares aparece colocado ante una fachada encalada, con puertas y persianas verdes. Sobre un paño dorado se alza una imagen religiosa, acompañada de ángeles, espigas, flores y candelería. A sus pies, una mesa cubierta con mantel blanco parece preparada para recibir al Santísimo. En el suelo, una alfombra, cojines y pétalos de flores completan la escena. No es solo decoración: es una ofrenda.

Otro altar, situado bajo un porche tradicional, muestra ese gusto tan andaluz por mezclar fe, casa y memoria. Hay macetas, flores, cobre antiguo, faroles, una mesa vestida con encaje blanco y pequeñas banderas españolas colgadas del techo. Todo tiene aire de patio cuidado, de rincón familiar convertido por unas horas en capilla abierta.

También aparecen altares más recogidos, montados en zaguanes o entradas de casas. En ellos se ven imágenes del Sagrado Corazón, de la Virgen, pequeñas figuras religiosas, manteles de ganchillo, macetas, flores naturales y alfombras extendidas en el suelo. Son altares íntimos, hechos con delicadeza, donde la devoción parece entrar y salir de la vivienda sin frontera entre lo privado y lo comunitario.

🌸 El Corpus en Melegís tiene mucho de trabajo callado.

Antes de que pase la procesión, alguien ha barrido la puerta. Alguien ha sacado las plantas. Alguien ha buscado el mantel más bonito. Alguien ha colocado las flores. Alguien ha subido al balcón para colgar un traje, una colcha o un paño. Alguien ha dejado caer pétalos en el suelo. Alguien ha encalado, regado, ordenado y preparado.

Y ese “alguien”, en realidad, es el pueblo.

Porque esta fiesta no se entiende solo desde el templo, sino desde la vecindad. El Corpus Christi en Melegís es una celebración religiosa, sí, pero también es una expresión de identidad colectiva. Cada altar dice algo de la familia que lo prepara. Cada fachada adornada habla de una casa que participa. Cada maceta colocada en la calle demuestra que la tradición sigue viva porque todavía hay manos que la cuidan.

En otros lugares, las fiestas se contemplan.

En Melegís, el Corpus se hace.

Se hace con flores, con sábanas blancas, con encajes antiguos, con imágenes veneradas, con alfombras, con plantas de patio, con recuerdos de abuelas, con objetos que duermen todo el año en una cómoda y que ese día vuelven a salir a la luz. Se hace también con silencio, con respeto y con esa forma sencilla que tienen los pueblos de convertir lo cotidiano en sagrado.

El paso del Santísimo por las calles transforma por unas horas el paisaje habitual. La puerta de una casa deja de ser puerta y se convierte en altar. Una plaza deja de ser plaza y se convierte en lugar de oración. Un balcón deja de ser balcón y se convierte en adorno ceremonial. Las macetas, los pétalos y los manteles blancos no son simples adornos: son el lenguaje popular con el que Melegís dice que recibe al Corpus con cariño.

🌿 En esta celebración hay campo, hay casa y hay fe.

Hay flores de jardín, plantas de maceta, alfombras extendidas al sol, fachadas blancas y rincones que recuerdan a los patios de antes. Hay una estética limpia, luminosa, muy del Valle de Lecrín: blanco de cal, verde de persianas, rojo de geranios, oro de los paños, plata de los candelabros y sombra fresca bajo los aleros.

El Corpus Christi en Melegís es, en el fondo, una fiesta de permanencia. Cambian los años, cambian las generaciones y cambian las formas de fotografiarlo, pero sigue estando ahí la misma esencia: el pueblo unido para embellecer sus calles y honrar una tradición recibida de los mayores.

Por eso estas imágenes tienen tanto valor. No muestran solo altares bonitos. Muestran una herencia. Muestran a Melegís cuidando su memoria. Muestran que las tradiciones no sobreviven solas: sobreviven porque hay vecinos que las preparan, las adornan, las viven y las transmiten.

✨ En el Corpus, Melegís se viste de blanco, de flores y de fe.

Y cuando la procesión pasa, parece que el pueblo entero se inclina suavemente, como una casa antigua que todavía sabe rezar.

#Melegís #CorpusChristi #ValleDeLecrín #Granada #Tradiciones #PatrimonioVivo #FiestasReligiosas #CulturaPopular #MemoriaDelValle #AltaresDelCorpus #MelegísEnElCorazón

📷 Fotos: Nini González Ortega







01 junio 2026

El Empedrado de la Placeta del Tito en Melegís

Placeta El Tito en Melegís 

 🪨✨ EL EMPEDRADO DE LA PLACETA DEL TITO: CUANDO LAS MANOS DEL PUEBLO DEJAN MEMORIA EN LA CALLE

Hay trabajos que no solo arreglan una calle.

Hay trabajos que embellecen un rincón, dignifican un espacio y dejan escrito, piedra a piedra, un pequeño capítulo de la historia de un pueblo.

Eso es lo que ha ocurrido en Melegís con el empedrado de la Placeta del Tito, un rincón situado junto a la actual oficina de CaixaBank, en pleno casco urbano, donde el blanco de las fachadas, la sombra de las casas y el empedrado tradicional vuelven a hablar el lenguaje antiguo de nuestros pueblos del Valle de Lecrín.

La obra ha sido realizada por Antonio López Zarco, personal laboral fijo del Ayuntamiento de El Valle, con plaza de Operario de Oficios, clasificación Peones/Operarios, Grupo 5, junto a su sobrino Pablo. Antonio lleva casi veinte años trabajando para el Ayuntamiento y, aunque no está contratado como albañil ni como oficial de primera o de segunda, ha demostrado con este empedrado un dominio práctico del oficio, una sensibilidad estética y un amor por Melegís que quedan visibles piedra a piedra en la Placeta del Tito.


Sin embargo, ahí queda la obra: hecha en tan solo cuatro días, 

con paciencia, con gusto, con oficio aprendido a base de experiencia y con ese saber práctico que muchas veces no aparece en los papeles, pero sí se nota en el resultado.

Porque el empedrado no es solo poner piedras.

Es saber mirar el suelo antes de tocarlo.

Es imaginar el dibujo antes de colocarlo.

Es escoger cada canto, cada línea, cada contraste.

Es arrodillarse sobre la calle y convertir lo sencillo en hermoso.

En la Placeta del Tito se han colocado motivos decorativos, formas vegetales, grecas y símbolos que devuelven al lugar un aire de patio antiguo, de entrada señorial, de calle cuidada. El suelo se ha convertido en una alfombra de piedra: humilde, resistente y bella. Una de esas obras pequeñas en tamaño, pero grandes en significado.

🧱 Un trabajo más dentro de una larga lista

Este empedrado no es un hecho aislado. Antonio López Zarco recuerda también otros trabajos realizados en Melegís y en el municipio: el Pilar de la Era, la calle La Fuente, con sus bancos incluidos, la calle Alhambra, el mirador frente a Elysium, las escaleras del Elysium, los azulejos de la fachada del Ayuntamiento dedicados a la memoria histórica, la calle Erillas y, más recientemente, el ensanche de la calle Estación en Melegís.

Son obras que muchas veces pasan desapercibidas cuando ya están terminadas. Uno se sienta en un banco, sube unas escaleras, cruza una calle o se asoma a un mirador, sin pensar demasiado en las manos que estuvieron allí antes, midiendo, cortando, colocando, limpiando y rematando.

Pero detrás de cada mejora hay personas.

Y detrás de cada piedra bien puesta hay horas de trabajo.

Por eso es justo decirlo: el patrimonio de un pueblo no se conserva solo con grandes proyectos. También se conserva con estos trabajos diarios, con estos arreglos bien hechos, con estos detalles que embellecen las calles y hacen que la gente sienta orgullo al pasar por ellas.

👨‍👦 Antonio y Pablo: dos generaciones trabajando para Melegís.

El trabajo lo han ejecutado Antonio López Zarco y su sobrino Pablo. Hay en ello también algo bonito: una continuidad familiar, una transmisión de oficio, de esfuerzo y de responsabilidad.

Porque en los pueblos, muchas veces, las obras tienen también una dimensión humana. No son solo contratos, materiales y días de trabajo. Son personas conocidas, manos cercanas, vecinos que trabajan para vecinos.

Y cuando una obra queda bien, el pueblo la mira de otra manera.

La siente más suya.

🏡 ¿Quién era “El Tito” de la Placeta?

La Placeta del Tito no lleva ese nombre por casualidad. Detrás de ese nombre popular hay una memoria familiar y vecinal.

A Francisco Palma Moreno se le conocía como “El Tito de la Plaza”. Tuvo tres hijos: Paulino, Carmen y Paco de Restábal. Su hijo Paulino tuvo, a su vez, otros dos hijos: Paulino y Miguel Ángel.

Francisco Palma Moreno pertenecía a una familia numerosa. Fueron ocho hermanos: Manuel, el mayor; Concepción; Antonio; después venía él, Francisco; y luego Encarnación, José, Expiración y Herminia.

Su padre fue Manuel Palma Freire, natural de Restábal, hombre dedicado al campo y también a la venta de miel y aceite en tiempos difíciles, incluso en los años del estraperlo. Más tarde continuó vendiendo miel, hasta que Ana, según la memoria familiar, tenía unos doce años.

Su madre fue Antonia Moreno Titos, natural de Albuñuelas. Junto a Manuel Palma Freire tuvo una tienda de ultramarinos en la calle Larga, haciendo esquina. Antonia murió a los 95 años, en 1968, siendo párroco don Francisco Montero Vives. Era hija de Francisco y de Concepción, viuda de Manuel Palma Freire, y tenía dos hermanas: Encarnación y Frasquita.

Estos datos familiares convierten la Placeta del Tito en algo más que un rincón urbano. La convierten en un lugar con nombre, con rostro, con parentescos, con memoria. Un pequeño espacio donde la historia doméstica de Melegís queda unida al presente del pueblo.

🪨 Piedras que hablan

El nuevo empedrado de la Placeta del Tito nos recuerda algo importante: los pueblos se hacen también desde abajo, desde el suelo que pisamos.

Cada piedra colocada habla de trabajo.

Cada dibujo habla de cuidado.

Cada mejora habla de amor por el lugar.

Melegís no solo se reconoce en sus naranjos, en sus acequias, en su iglesia, en sus calles blancas o en su historia morisca y repobladora. También se reconoce en estos rincones recuperados, en estos detalles que embellecen el día a día, en estas obras que quizá no salgan en grandes titulares, pero que hacen más digno y más bonito el pueblo.

Por eso, este último “trabajillo”, como lo llama con humildad Antonio, merece ser conocido y agradecido.

Porque no es solo un empedrado.

Es una alfombra de memoria.

Es una firma de piedra en una calle de Melegís.

Es el trabajo de Antonio López Zarco y Pablo dejando huella en la Placeta del Tito.

👏 Enhorabuena por el trabajo realizado.

Y gracias por seguir embelleciendo los rincones de nuestro pueblo.

#Melegís #ElValleDeLecrín #PlacetaDelTito #PatrimonioLocal #CallesConHistoria #TrabajoBienHecho #MemoriaDeLosPueblos #Granada #CulturaYGenteDelValle #AntonioLópezZarco #Pablo #OrgulloDePueblo

Antonio López Zarco, Operario de Oficios 










30 mayo 2026

Un Melegileño en el Orange Peel


 

🍊 UN MELEGILEÑO EN EL “ORANGE PEEL”: RAÚL MOLINO GUTIÉRREZ LLEVA LA NARANJA DE MELEGÍS AL CONGRESO DE EDUCACIÓN ARTÍSTICA EN A CORUÑA

Hay frutos que no terminan cuando se comen.

Hay cáscaras que no son desecho, sino memoria.

Hay naranjas que, después de haber dado zumo, aroma y dulzura, todavía pueden seguir hablando del lugar donde nacieron.

Eso es, en parte, lo que ha hecho Raúl Molino Gutiérrez, melegileño y vinculado a la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada, con su proyecto “Orange Peel”, presentado recientemente en el IV Congreso de Educación Artística. Redeiras e trasmallos in the SEA, celebrado en A Coruña. 🍊🌊

Una propuesta artística, experimental y profundamente ligada a la tierra: crear a partir de un biomaterial desarrollado con naranjas cultivadas en Melegís, en pleno corazón del Valle de Lecrín.

Y eso, para quienes sabemos lo que significa la naranja en este valle, no es un simple detalle. Es casi una declaración de amor.

🍊 La naranja convertida en arte, diseño y memoria

“Orange Peel” no es solo una obra visual. Es una forma de mirar de nuevo aquello que muchas veces damos por cotidiano.

La piel de la naranja, esa cáscara que durante generaciones ha perfumado las casas, los patios, los inviernos y las manos de quienes han trabajado en los campos, aparece aquí transformada en materia artística. En textura. En superficie. En posibilidad.

Raúl Molino ha llevado esa piel humilde y luminosa a un terreno donde dialogan la sostenibilidad, la artesanía, la tecnología, la innovación, el arte contemporáneo y el diseño de moda. ✨

Lo que antes quedaba sobre una mesa, en un cesto o junto al exprimidor, se convierte ahora en un material capaz de cubrir, sugerir, vestir, proteger y emocionar.

Una especie de segunda vida para la naranja.

Una segunda piel.

🌿 Crear desde el territorio

Lo hermoso de este proyecto es que no nace de una idea abstracta ni de una moda pasajera. Nace de un lugar concreto: Melegís.

Nace de los naranjos del Valle.

De las acequias que riegan sus bancales.

De los inviernos dorados.

De las manos que recogen el fruto.

De esa cultura agrícola que ha dado identidad, economía y paisaje a nuestros pueblos.

Porque cuando Raúl habla de su obra, habla también de homenaje. De paisaje. De cultura. De recursos naturales que han formado parte de su vida desde siempre.

Y ahí está una de las claves más bellas de “Orange Peel”: no utiliza la naranja solo como material, sino como símbolo.

La naranja como raíz.

La naranja como memoria.

La naranja como futuro.

🎨 Educación artística, investigación y sostenibilidad

Presentar este trabajo en un congreso de educación artística no es casual. La educación artística no solo enseña a pintar, dibujar o crear objetos bellos. También enseña a pensar el mundo de otra manera.

Y “Orange Peel” plantea precisamente eso: ¿qué hacemos con lo que tiramos?, ¿qué puede nacer de los restos?, ¿cómo puede un producto agrícola tradicional dialogar con la creación contemporánea?, ¿cómo puede un pueblo pequeño aportar ideas a los grandes debates sobre sostenibilidad e innovación?

Desde Melegís a A Coruña, la naranja del Valle de Lecrín ha viajado convertida en investigación artística. Y lo ha hecho con una fuerza muy especial: la de unir pasado y futuro.

El pasado de una tierra agrícola.

El futuro de los biomateriales.

El pasado de la artesanía.

El futuro del diseño sostenible.

El pasado de nuestras naranjas.

El futuro de una creatividad más respetuosa con el planeta. 🌍

👏 Orgullo de pueblo y de Valle

Por eso, esta noticia merece ser celebrada.

Porque cuando alguien de un pueblo como Melegís lleva al exterior un proyecto nacido de su tierra, también está llevando un poco de todos nosotros. Lleva nuestros campos, nuestros frutos, nuestras acequias, nuestra manera de entender la vida y esa relación antigua entre naturaleza, trabajo y belleza.

Raúl Molino Gutiérrez ha puesto en valor el producto estrella de nuestro Valle desde una mirada nueva, contemporánea y valiente. Ha demostrado que la naranja no pertenece solo al mercado, ni solo a la gastronomía, ni solo a la tradición agrícola. También puede pertenecer al arte, a la investigación, a la moda sostenible y al pensamiento creativo.

Y eso abre caminos.

Porque quizá el futuro de nuestros pueblos no esté solo en conservar lo que fuimos, sino también en imaginar nuevas formas de contar lo que somos.

🍊 Enhorabuena, Raúl.

Desde Melegís y desde el Valle de Lecrín, solo cabe decir:

Enhorabuena, Raúl Molino Gutiérrez.

Por mirar una naranja y ver en ella algo más que un fruto.

Por convertir la piel en creación.

Por unir arte, sostenibilidad e identidad.

Por llevar el nombre de Melegís a un espacio de conocimiento, diálogo y futuro.

Porque a veces, una cáscara de naranja también puede ser una forma de decir:

venimos de una tierra fértil, luminosa y creativa. 🍊✨

#OrangePeel #RaúlMolinoGutiérrez #Melegís #ValleDeLecrín #Granada #NaranjaDelValle #Biomateriales #ModaSostenible #ArteContemporáneo #EducaciónArtística #InvestigaciónArtística #Sostenibilidad #Artesanía #Tecnología #Innovación #DiseñoDeModa #CulturaDelValle 

🍊 UN MELEGILEÑO EN EL “ORANGE PEEL”: RAÚL MOLINO GUTIÉRREZ LLEVA LA NARANJA DE MELEGÍS AL CONGRESO DE EDUCACIÓN ARTÍSTICA EN A CORUÑA






07 mayo 2026

Melegís el pueblo donde el agua tiene memoria


 

🌿🏡 MELEGÍS: EL PUEBLO DONDE EL AGUA TIENE MEMORIA 🏡🌿

Hay pueblos que se visitan…
y hay pueblos que se quedan viviendo dentro de uno para siempre.

✨ Melegís pertenece a esa segunda categoría.

No es solamente un rincón del Valle de Lecrín. Es una manera de entender la vida. Un territorio donde la memoria todavía conversa con las acequias, donde las campanas siguen marcando el ritmo del corazón colectivo y donde el aire conserva algo antiguo, casi sagrado, que no puede explicarse del todo con palabras.

Melegís aparece entre huertas y laderas como una alquería suspendida en el tiempo. Desde lejos, la torre de la iglesia emerge entre naranjos, limoneros y olivos como si vigilara siglos enteros de historia. Y cuando el sol cae sobre los tejados y la luz se vuelve dorada, el pueblo parece flotar sobre un mar verde de bancales y acequias. 🌄🍋

Quien llega por primera vez cree entrar en un lugar tranquilo.
Quien vuelve, comprende que está entrando en un universo entero.

💧 Porque Melegís es agua.

Agua que baja por las acequias desde tiempos andalusíes.
Agua que refresca los huertos.
Agua que corre junto a los caminos y acompaña el sonido de las conversaciones antiguas.
Agua de la Fuente Grande y de la Fuente Chica, donde generaciones enteras llenaron cántaros, compartieron noticias, amores y silencios.

Aquí el agua nunca fue solamente agua.
Fue vida, encuentro y cultura.

Por eso duele cuando el agua desaparece o se esconde bajo tubos. Porque en los pueblos del Valle las acequias no son solo infraestructuras: son venas vivas de la memoria colectiva. 🌿💦

🌾 Melegís también es tierra trabajada.

Durante siglos, hombres y mujeres abrieron besanas con el arado, aventaron la parva, recogieron aceitunas, cuidaron granados y podaron limoneros bajo el frío del invierno o el fuego del verano. El pueblo fue levantándose así: a base de esfuerzo humilde y manos endurecidas.

Todavía hoy, cuando amanece sobre los bancales, parece escucharse el eco de los mulos, de las hoces, de los trillos y de aquellas voces antiguas que hablaban en los cortijos mientras el día nacía lentamente sobre Sierra Nevada.

🍊 Y después está el paisaje…

Un paisaje que no se contempla solamente con los ojos, sino también con el alma.

Los caminos de Melegís suben y bajan entre almendros, naranjos y olivos. Hay senderos que parecen conducir hacia otra época. Nombres antiguos sobreviven entre barrancos y pagos: Frontilas, La Capellanía, El Jauz, La Cerquería, Madrisalen, Alfondón… palabras heredadas de siglos moriscos y campesinos que aún siguen pronunciándose con naturalidad entre sus vecinos.

Porque Melegís tiene raíces profundas.

🏺 Bajo su tierra duerme la historia. El pueblo conserva huellas del Neolítico, ecos de la Granada andalusí y el recuerdo de familias moriscas que hicieron florecer estas laderas con acequias y cultivos. Cada rincón parece guardar una pequeña historia enterrada.

Y quizá por eso Melegís transmite algo especial:
la sensación de que aquí el tiempo nunca desaparece del todo.

🔔 La torre de la iglesia es el gran símbolo del pueblo.

Se eleva entre huertas y tejados como una vigía del Valle. Sus campanas han acompañado bautizos, entierros, fiestas, emigraciones y regresos. Han sonado para llamar a misa, para avisar de tormentas, para anunciar alegría o duelo.

Bajo esa torre, generaciones enteras se enamoraron, jugaron, crecieron y envejecieron.

Y junto a ella, el olmo centenario sigue contemplando el paso de los años como un anciano sabio que ya lo ha visto todo. 🌳

🎉 Pero Melegís no es solo nostalgia. También es fiesta.

Las fiestas de San Antonio llenan las calles de música, repiques y cohetes. Vuelven los emigrantes. Se reencuentran familias. Los niños corren por la plaza mientras las noches de junio huelen a buñuelos, pestiños y verbena.

En las madrugadas festivas, el pueblo parece rejuvenecer. Los mayores recuerdan antiguas cucañas y bailes bajo el olmo. Los jóvenes crean nuevos recuerdos. Y durante unos días, Melegís vuelve a convertirse en el centro emocional del mundo para quienes nacieron allí o llevan el pueblo cosido al corazón.

💚 Porque Melegís tiene algo difícil de explicar:
una ternura colectiva.

Es un pueblo de abrazos largos.
De conversaciones pausadas.
De personas que todavía preguntan cómo estás y esperan realmente la respuesta.

Aquí aún existe el sentimiento de comunidad. La sensación de que nadie pertenece del todo solo a sí mismo, sino también a la memoria compartida del pueblo.

🌍 Y aunque el tiempo cambie las costumbres, aunque muchos tengan que marcharse fuera para trabajar o vivir, Melegís siempre termina llamando de nuevo.

Porque quien ha crecido escuchando sus campanas…
quien ha bebido agua de sus fuentes…
quien ha caminado entre sus acequias y huertas…

nunca deja de ser completamente de Melegís.

✨ Tal vez por eso este pequeño rincón del Valle de Lecrín sigue resistiendo al olvido.

No por sus casas.
No por sus calles.
Ni siquiera por sus paisajes.

Sino porque todavía conserva algo que el mundo moderno está perdiendo poco a poco:

👉 el alma de los pueblos verdaderos.

🌿🏡💧

#Melegís #ValleDeLecrín #Granada #PueblosConAlma #Acequias #MemoriaDelAgua #HistoriaViva #Tradiciones #CulturaPopular #Andalucía #PatrimonioRural #SanAntonio #OlmoCentenario #PueblosDeGranada #ElValleDeLecrín #Raíces #Identidad #MemoriaColectiva #PaisajesDeGranada #MelegísEterno

04 mayo 2026

Descubre Melegís

Fiestas de la Virgen del Rosario en Melegís 

🍊 ¡Descubre Melegís, un tesoro escondido en el Valle de Lecrín! 💧☘

📷 y ✍ [ Colaborador:Miguel Ángel Molina Palma].

Si buscas un destino auténtico, tranquilo y lleno de encanto, Melegís, en la provincia de Granada, es tu lugar. Este pequeño pueblo del municipio de El Valle, enclavado entre naranjos y limoneros, te sorprenderá con su rica historia, paisajes de ensueño y una gastronomía que hará las delicias de cualquier paladar. ¡Te contamos por qué tienes que visitarlo y qué no te puedes perder! 

¿Por qué visitar Melegís?

 Historia viva: Melegís, conocido como "Málaxis" en la época nazarí, fue residencia de la corte granadina en el siglo XV, ¡nada menos que la capital del Reino de Granada por un tiempo! Su pasado musulmán se refleja en sus calles estrechas, acequias y bancales.

 Naturaleza y relax: Situado a 553 metros de altitud, su microclima y la abundancia de agua crean un entorno fértil rodeado de cítricos. Perfecto para desconectar y disfrutar de la tranquilidad.

 Gastronomía única: Platos como el remojón de naranja o el puchero de hinojos son un reflejo de su tradición. Además, la Feria de la Naranja (antes de Semana Santa) es una experiencia inolvidable.

 Proximidad a todo: A solo 40 minutos de la Alhambra, Sierra Nevada y la Costa Tropical, es ideal para combinar con otros destinos.  

¿Qué ver y hacer en Melegís?

Iglesia de San Juan Evangelista:

Declarada Monumento Nacional, esta joya mudéjar-renacentista de 1560 es un imprescindible. No te pierdas el olmo quincentenario frente a su entrada, con 457 años de historia, testigo de acuerdos y leyendas.  

Nacimiento termal de El Baño: 

A 2 km del pueblo, estas aguas curativas son perfectas para relajarte y tratar afecciones de la piel. Un rincón natural que no muchos conocen.  

Loma del Cementerio: 

Sube para disfrutar de una panorámica espectacular del Valle de Lecrín y el embalse de Béznar. ¡Lleva la cámara!  

Lavadero público y casas blasonadas: 

Pasea por el pueblo y descubre el lavadero, un tesoro etnológico, y las casas señoriales del siglo XVIII con escudos de familias nobles como los Pineda o Sáenz-Diente, Miras y Calafar y de la orden de Calatrava. 

Senderismo y naturaleza🌱: 

Explora la ribera del embalse de Béznar o los caminos junto al río Torrente. Las acequias nazaríes, como la Acequia de los Arcos, te transportarán a otra época.  

Fiestas populares🎆:   

Fiesta de San Antonio (13-14 de junio): Con fuegos artificiales   y verbenas.

Fiestas de la Virgen del Rosario 🎇 (primer domingo de octubre): Misa rociera, chocolatada y actividades para todos.

Consejos para tu visita

 Alojamiento: Opta por casas rurales en Melegís o cercanías para una experiencia auténtica.  

 Cómo llegar: Desde Granada, toma la A-44 (salida 160 hacia Lecrín) y sigue por la GR-3204. Está a solo 38 km de la capital.  

 Dónde comer 🥖🍗: Prueba la cocina local en los restaurantes del pueblo o en el Valle de Lecrín. ¡No te vayas sin saborear el remojón!

Alojamientos en Melegís 🌄🍊✨

01. Elysium Boutique Hotel 🌟🏨. 

Elegante hotel boutique solo para adultos ubicado en una mansión restaurada con vistas espectaculares. Ofrece suites de lujo, jardín cuidado 🌿, terraza panorámica y un "restaurante gourmet" de alto nivel (recomendado en guías como Michelin). Perfecto para una escapada romántica o de relax con atención personalizada y ambiente sofisticado. Ideal para quienes buscan exclusividad y gastronomía.

02. Casa Valley Boutique 🏡🌳. 

Encantadora casa boutique de una sola planta, rodeada de vegetación exuberante y grandes jardines. Dispone de apartamentos espaciosos con 2 dormitorios y varios baños, aire acondicionado, y piscina privada 🏊. Muy cómoda y relajante, perfecta para parejas o pequeños grupos que quieran intimidad y contacto directo con la naturaleza del valle.

03. Villa Capricho 🏞️🏘️

Impresionante villa de reciente construcción para hasta 10 personas. Cuenta con 5 habitaciones en-suite, cocina moderna totalmente equipada, pequeño gimnasio, piscina grande (15x5m) 🏊 y dos zonas cubiertas para comidas al aire libre. Se sitúa en un terreno de 3500 m² de espectaculares jardines. Ideal para familias numerosas, reuniones de amigos o celebraciones especiales.

04. Hostal y Apartamento Rural Los Naranjos 🍊🏠.

Alojamiento rural con encanto en pleno corazón del Valle de Lecrín, rodeado de naranjos y agua. Ofrece habitaciones confortables con aire acondicionado, balcón con vistas a la montaña 🏔️, y apartamentos. Cuenta con bar y un ambiente familiar y acogedor. Excelente opción para quienes buscan autenticidad rural, tranquilidad y buena relación calidad-precio.

05. El Violín Experiencia 🎻🏨. 

Hotel boutique solo para adultos que combina lujo y serenidad. Dispone de piscina exterior de temporada 🏊, jardín, varias terrazas, bar, salón compartido y zona de bienestar con gimnasio. Tiene restaurante para clientes y ofrece un ambiente de paz total con excelentes vistas. Perfecto para desconectar, disfrutar de la naturaleza y vivir una experiencia premium en el valle.

06. Casa Kristina🏡🌿.

Casa de pueblo. Recientemente renovada con mucho encanto. Incluye piscina privada 🏊, jardín y unas vistas impresionantes al valle y a la antigua torre árabe. Es ideal para parejas o familias pequeñas que buscan un alojamiento con alma rural pero con comodidades modernas. Ambiente cálido y acogedor en el centro del pueblo. 😊

Restaurantes y Bares en Melegís 🍽️🌄🍊

01. Los Naranjos 🍊🏠.

Restaurante emblemático del pueblo fundado en 1988. Especializado en cocina regional y tradicional de Granada y del Valle de Lecrín.

Platos caseros como potajes, fritas de bacalao, sopas típicas y productos de temporada. Ofrece opciones sin gluten.

Ambiente familiar y acogedor, ideal para disfrutar de la gastronomía local en un entorno rural rodeado de naranjos.

También forma parte de un complejo con hostal. ¡Un clásico desde hace décadas! ⭐

02. Elysium Restaurant & Boutique Hotel ✨🍷.

Experiencia gourmet y de alto nivel dentro del boutique hotel. Dirigido por el chef Michael Sandoval.

Ofrece menús degustación de 8 a 12 platos en un entorno elegante (cava antigua restaurada).

Cocina refinada con toques creativos, usando productos locales de calidad.

Ambiente romántico y sofisticado con vistas al valle. Perfecto para ocasiones especiales o una cena inolvidable.

Recomendado en la Guía Michelin. 🍽️🌟

03. La Tabernilla del Valle 🥂🍻.

Taberna con encanto y ambiente alegre en el centro del pueblo (Calle Fuente número 9).

Ideal para tapas, vinos y cervezas bien frías.

Ofrece opciones veganos y sin gluten.

Ambiente cercano y desenfadado, perfecto para picar algo informal, tomar una copa y socializar.

Un lugar reciente pero ya muy apreciado por locales y visitantes. 🎉

😊

También podrás encontrar en  Melegís:   🌿 Valley Boutique Clinic✨🏥

Valley Boutique Clinic es un "centro médico-estético boutique" dirigido por la Dra. Carmen Gallego (médica y cirujana), combina "medicina estética avanzada", salud y bienestar en un entorno natural único. 

Ofrece:  - "Tratamientos faciales" y corporales de última generación (no invasivos): arrugas, volumen, flacidez, rejuvenecimiento, Aquapure, IPL, hidratación profunda, etc. ✨

- Tecnología revolucionaria para estética médica.

- Pruebas diagnósticas de salud.

- Enfoque holístico: "mente, belleza y salud" en un mismo lugar.

- Ambiente exclusivo, tranquilo y personalizado, con jardín y entorno relajante ideal para combinar tratamientos con reposo vacacional. 🌱

Es perfecto para quienes buscan turismo de salud y bienestar mientras disfrutan de la belleza del Valle de Lecrín, cerca de Granada y la costa. Ofrece atención personalizada, calidad premium y resultados naturales. 

Ubicación: Calle Granada, 22A, Melegís.  

Contacto: 958 793 667 | 637 517 523

Ideal para:  

Tratamientos estéticos + vacaciones de relax en un entorno rural de ensueño. 

Melegís es más que un pueblo, es una experiencia que combina historia, naturaleza ☘, belleza  salud y sabor.  ¿Te animas a descubrirlo?

 ¡Cuéntanos en los comentarios si lo has visitado o si lo añadirás a tu lista!  

#Melegís #ValleDeLecrín #Granada #TurismoRural #Andalucía #ViajesConEncanto #GastronomíaGranadina #Naturaleza #HistoriaViva


16 abril 2026

El Apellido Arroyo en el Valle de Lecrín

La casa de los Arroyo no fue un
palacio, ni necesitó escudo en
 su fachada. Su nobleza estaba
en el patio, en sus muros
gruesos, en la vida que albergó…
y en la memoria que aún hoy
 permanece bajo la Casa de la Cultura.



  LOS ARROYO EN EL VALLE DE LECRÍN:
DE LOS APEOS A LA MEMORIA DE MELEGÍS 🌿🏛️

Linaje, historia y la casa que aún late en la Casa de la Cultura.







Por Antonio Morillas Freire y Miguel Ángel Molina Palma. 

La historia del Valle de Lecrín no solo se escribe con acequias, olivares, montañas… también se construye por estirpes. Uno de los apellidos que aparece en la documentación del quinientos y que despierta interés es Arroyo.

Los Arroyo en los Libros de Apeo (1572).
Los Libros de Apeo y Repartimiento de Melegís y Restábal dibujan un mapa humano del Valle, con dos referencias a este apellido:
Juan de Arroyo, admitido como vecino de Restábal:
“[...] admitieron por vecino deste lugar a Juan de Arroyo [...]”.
Diego de Arroyo, escribano y vecino de Granada:
“[...] que compró de Diego de Arroyo, escribano, vecino de Granada [...]”.

Origen del apellido Arroyo.
El apellido Arroyo: Toponímico castellano, relacionado con ríos pequeños, se presenta en El Valle como propio de repobladores cristianos, aunque fuera corriente entre judíos y conversos en la península ibérica y de establecidos en Marruecos después de la expulsión (1492), otros lo llevaron a América, Francia y Suiza.
Estirpe con plena integración en la nueva sociedad cristiana de la Edad Moderna y paradigma de sus profundos cambios, acabará manifiestándose, en el Melegís del siglo XX, en dos casas extraordinarias. Una, blasonada con la cruz de la orden de Calatrava ( Antes calle Fuente n ° 5) y patio de columnas con fustes rojos, en el adarve de la señá Lola, mujer formada en una familia acomodada de la Restauración, que con su piano ponía música en la esquina del Naranjo; recordada gratamente, por generaciones de mujeres especialmente, a las que abrió sus puertas en un tiempo gobernado por el macho. La otra, con en el número 9 de la calle Fuente, era buen exponente de una vivienda en su parte noble, otra para el servicio, anejos para aperos y animales, de una sociedad de economía preeminentemente agraria; aún se siente y se resiente el empaque de aquella viuda, en los mismos tiempos, rodeada de mujeres; doña Rosario, carey y nácar, intentaba sobreponerse en un mundo regido por hombres que hacían valer su voluntad, abocados todos al ocaso de una agricultura ancestral, casi de primor de jardinería, cuando la gran mecanización del campo hacía sus estragos. Desapareció este último inmueble por una forma sectaria del designio político, aun frente a una administración cultural autonómica que valoró el edificio como singular y susceptible de adaptación para uso comunitario; su restauración hubiera supuesto una transferencia extraordinaria de financiación en el tiempo de expansión hacía las efemérides del año 1992, mientras que la decisión adoptada acaparó cuantiosos recursos ordinarios, suponiendo una mengua de la inversión pública en El Valle; muchos consideramos aquel un tiempo aciago porque desaparecía una parte de la memoria del pueblo, para más inri, vertido de escombros en el barranco de los Jijones, que le supuso al ayuntamiento apechar con un expediente sancionador.

La Casa de la Cultura: nueva vida sobre un viejo solar.
En su lugar se ahondó y levantó la actual Casa de la Cultura, que inauguró el Presidente de la Junta de Andalucía don Manuel Chaves.
Cumple funciones esenciales:
📚 Biblioteca.
🏞 Talleres de pintura, por Rafael Dueñas.
💃 Flamenco.
🧠 Apoyo escolar.
🩺 Consultorio médico.
🎨 Exposiciones.
🏛️ Servicios municipales.
☕ Bar la Tabernilla de El Valle.
👉 Un espacio útil…
pero asentado sobre memoria profunda.
🌱 Un apellido que construye el nuevo Valle.

Los Arroyo representan ese cambio profundo:
👤 Juan de Arroyo → el nuevo vecino.
📜 Diego de Arroyo → la conexión administrativa.

👉 Dos caras de una misma realidad:
la creación del Valle moderno.
🎖️01. Don Alfonso López Cuervo Arroyo:
👉 Representa esa generación que salió del Valle…
pero nunca dejó de pertenecer a él.

👉02. Carmen López-Cuervo Fernández,
Formación universitaria (Medicina),
Residente en Granada.
👉 Ejemplo de continuidad generacional.

⚖️ El eco del apellido Arroyo en Granada:
El apellido Arroyo no se queda en el ámbito rural.
👉 Aparece también en la Granada urbana,
👉 Se integra en linajes posteriores,
Como en el caso de:
👉 Francisco Martínez de la Rosa Arroyo 
(cuyo segundo apellido refleja la presencia de este linaje en la ciudad)
⚔️ Memoria histórica: el caso de Motril
👉 El alcalde republicano de Motril:
Narciso González Cervera
Fusilado en 1940
Víctima de la represión de posguerra
👉 Su mujer y su suegra eran también Arroyo de las de Melegís.
🌿

Los Arroyo no fueron grandes señores de crónicas oficiales.
Pero fueron algo más importante:
👉 Vecinos,
👉 Agricultores,
👉 Mujeres solidarias,
👉 Familias que hicieron pueblo
Desde los Apeos del siglo XVI…
hasta la memoria viva de Melegís.

📚 Bibliografía:
Libros de Apeo y Repartimiento de Melegís y Restábal (1572)

Testimonios de Rafael Díaz López-Cuervo