18 febrero 2026

09. Libro de Apeo de Dúrcal ( Págs 299-330)


 09.- 🏘️ Crónica de un Repartimiento: Dúrcal a vista de pájaro (S. XVI)


( Págs 299-330)


​Tras la expulsión de los moriscos, el pueblo de Dúrcal quedó como un lienzo en blanco que los nuevos pobladores (procedentes principalmente de Castilla y otros reinos cristianos) empezaron a rellenar. El escribano Francisco Pícaro, con su pluma y su signo, fue el encargado de dar fe de quién se quedaba con cada trozo de este paraíso. ✍️✨


​1. Los Protagonistas: Los Nuevos Vecinos 👥


​El texto nos presenta a los nuevos "dueños" del pueblo. No eran grandes nobles, sino hombres que venían a trabajar la tierra:


​Miguel Rodero: Un vecino con posesiones importantes cerca de la iglesia y en el pago de la Rambla.


​Francisco María (o Matias): Poseedor de una "media suerte", con un huerto lleno de árboles frutales y parras.


​Juan Martínez: Un caso curioso, pues su suerte le viene por "dote de casamiento" con María González. ¡El amor también movía tierras en el 1500! 💍


​Gaspar de Guzmán: Con casas en el barrio del Darrón y un número considerable de olivos.


​Juan Gallego: Con una red de propiedades que conectaba Dúrcal con el camino hacia El Padul.


​2. El Paisaje Agrícola: ¿Qué se cultivaba? 🌳🍇


​Si pasearas por el Dúrcal de 1570, esto es lo que verías (y lo que el libro describe con precisión obsesiva):

​El Oro Líquido (Olivos): Es el cultivo estrella. Se mencionan por unidades exactas ("diez y nueve juntos", "otros cuatro más arriba"). Los olivos no solo daban aceite, sino que servían como límites fronterizos entre vecinos. 🫒


​La Seda (Morales): ¡Vital! El texto menciona muchísimos morales (hoja para el gusano de seda). La industria sedera era el motor económico de la zona. Se plantaban en los "balates" (muros de piedra) para aprovechar el espacio. 🐛丝


​Viñas y Frutales: Las viñas se extendían por el Blanquizar y la Cañada. Además, los huertos familiares estaban repletos de higueras, parras y "muchos árboles frutales". 🍎🍇


​Cereales (Secanos): En las zonas altas y menos irrigadas, como el Retamar, se sembraba trigo y cebada ("media hanega de sembradura").


​3. Geografía Local: Barrios y Pagos que aún resuenan 📍


​Lo más fascinante es que muchos de los nombres que aparecen en el texto ¡todavía existen! Es como viajar en el tiempo por las mismas calles:

​Barrios: El Zocaque (o Zoicaque), el barrio de Marchena, el Darrón y Almocita. Eran los núcleos de vida donde las casas se amontonaban cerca de la iglesia.


​Pagos (Zonas de campo): La Moraleda, el Retamar, la Rambla, Balina y el Sotillo.


​Puntos de referencia: El texto menciona "el camino que va a la Alpujarra", "la acequia real de Marchena", "la laguna" y el "baño" (posible referencia a las aguas termales de la zona). 💧


​4. Arquitectura y Curiosidades de la época 🏠🏠


​El libro nos permite "entrar" en las casas de los repobladores:

​Casas Caídas: Se mencionan con frecuencia "casas caídas" o "ruinas", cicatrices recientes de la guerra y el abandono de los moriscos.


​Casas Accesorias: Algunos vecinos recibían una casa principal y otra pequeña al lado para herramientas o animales.


​El Signo del Escribano: Francisco Pícaro termina cada sección con su "signo", una marca personal que garantizaba la legalidad del documento. Era el "sello de seguridad" de la época. 🛡️


​📝 Resumen de Propiedades por Suerte.


Uno de los nombres que más destaca es el de Miguel Rodero. Miguel se estableció con fuerza cerca del centro espiritual del pueblo, poseyendo dos casas juntas "arriba de la Iglesia". Pero su verdadera fortuna estaba en el campo: manejaba explotaciones importantes en el pago de la Rambla y el de Balina, destacando un impresionante conjunto de 16 olivas y varios morales estratégicamente situados tras la casa de Ximénez López.


Por otro lado, conocemos a Francisco María (o Matias), cuya suerte en el barrio de Balina era la envidia de muchos por su frescura. Su casa no era solo un hogar, sino un vergel: contaba con un huerto repleto de parras y árboles frutales. Sus tierras se extendían "encima de los Baños", aprovechando la humedad de la zona para mantener sus siete morales, fundamentales para la industria de la seda de la época.


Suertes de amor y de herencia


​La historia de Juan Martínez tiene un toque novelesco. Su patrimonio no vino por sorteo directo, sino por "dote de casamiento" con María González. Gracias a esta unión, la familia se asentó en el barrio del Zocaque, compartiendo casa con las familias más influyentes del momento. Sus posesiones eran un laberinto de bancales que llegaban hasta Almocita, incluyendo un hoyo de propiedad muy característico y un olivar de 14 pies en el pago de Balina.


​No podemos olvidar a Gaspar de Guzmán, quien se instaló en el emblemático barrio del Darrón. Gaspar fue quizás uno de los mayores olivareros de este grupo, pues el libro le atribuye un olivar en Marchena con nada menos que 34 olivos de todos los tamaños. Además, su suerte incluía una curiosidad arquitectónica: una

"casa accesoria" y una alberca en las zonas altas, demostrando que ya entonces el control del agua era sinónimo de poder.


​🌾 El camino hacia el Padul y las lagunas


​Finalmente, encontramos a Juan Gallego, un hombre cuya suerte conectaba los puntos neurálgicos del término municipal. Vivía en el Zocaque, justo frente al aljibe (punto de reunión social por excelencia). Juan trabajaba tierras que hoy nos resultan muy familiares: el pago del Granadillo, el rincón de Marchena y las cercanías de la Laguna, donde poseía extensas fanegas de secano que limitaban con el camino que llevaba a El Padul.


Dúrcal no se construyó solo con piedra y cal, sino con los olivos, los morales y el esfuerzo de estos hombres y mujeres que, hace 450 años, decidieron que este valle era el mejor lugar del mundo para empezar de nuevo. 🏔️💚

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Bibliografía:


Información sacada de la Transcripción Colectiva: Libro de Apeo de Dúrcal, realizado por el equipo de investigación y voluntarios de la Biblioteca Pública Municipal de Dúrcal.

(Págs 299-330)

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