21 abril 2026

El poeta Antonio Valle Sánchez abre su casa


 Encuentro de amistad y poesía en Nigüelas: Antonio Valle Sánchez abre su casa y su palabra en El Botijo

Nigüelas (Valle de Lecrín), 18 de abril.

El pasado sábado tuvo lugar en el paraje conocido como El Botijo, en el término de Nigüelas, un encuentro íntimo y cargado de significado en torno a la figura del poeta Antonio Valle Sánchez, conocido en toda la comarca como “El Poeta del Valle”. Rodeado de un grupo de 24 amigos, el autor granadino ofreció mucho más que una comida: brindó una jornada de convivencia, memoria y emoción en un entorno que refleja su forma de entender la vida.


La cita comenzó con una comida campestre preparada al estilo tradicional, donde destacó un choto frito al ajillo elaborado al fuego, acompañado de una abundante mesa de productos caseros: dulces, frutas, embutidos y otros manjares que reflejan la riqueza gastronómica del Valle de Lecrín. El ambiente, distendido y cercano, fue el preludio de una tarde en la que la palabra tomó el protagonismo.


Tras la comida, Antonio Valle Sánchez recitó varios de sus poemas ante los asistentes, entre ellos composiciones tan representativas como Al pasar los años, El borracho y Canción a Lorca. Su voz, serena y firme, volvió a poner de manifiesto la esencia de su poesía: una escritura nacida de la experiencia, directa, sin artificios, que conecta con quien la escucha desde la verdad y la emoción.


El encuentro adquirió un carácter aún más cercano cuando algunos de los presentes, como Miguel, acompañaron el momento con música, guitarra en mano, entonando canciones que se fundieron con los versos y el paisaje. Fue una escena sencilla, pero profundamente humana, donde la cultura popular y la poesía se dieron la mano de forma natural.

La jornada continuó con un recorrido por la finca de Antonio Valle, un espacio amplio y cuidado que el propio poeta mostró a sus invitados. Entre olivos, multitud de fuentes, rincones de sombra y espacios de encuentro, el autor explicó con orgullo cada parte del lugar: el pozo, la piscina, la barbacoa, los olivos, las placas solares, la torre de Electricidad que instaló en su finca, el cortijo donde vivió 5 meses antes de hacerse la casa y donde tenía el espectacular caballo " El Melena", y las gallinas, los aperos de labranza y los distintos elementos que componen este enclave que no solo es su hogar, sino también una extensión de su manera de vivir y de crear.


El Botijo no es únicamente un paraje; es un refugio donde Antonio Valle ha sabido construir, con el paso de los años, un espacio de encuentro para la amistad, la palabra y la vida. En él se percibe esa mezcla de sencillez y profundidad que también define su obra.

Este tipo de encuentros, alejados de actos oficiales y escenarios convencionales, permiten comprender mejor la dimensión humana del poeta. Antonio Valle Sánchez no recita desde un estrado, sino desde la cercanía, compartiendo mesa, conversación y tiempo con quienes le rodean. En ese gesto sencillo reside buena parte de la autenticidad que ha convertido su voz en una referencia dentro del Valle de Lecrín.


La jornada del 18 de abril quedará en la memoria de los asistentes como un ejemplo de convivencia sincera, donde la gastronomía, la música y la poesía se entrelazaron en un mismo latido. Un homenaje en vida a un hombre que, más allá de sus versos, ha hecho de la generosidad y la humanidad su verdadera obra.



















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