👑🏡 𝗠𝗘𝗟𝗘𝗚Í𝗦 𝗬 𝗟𝗔 𝗣𝗥𝗢𝗣𝗨𝗘𝗦𝗧𝗔 𝗗𝗘 𝗥𝗘𝗖𝗥𝗘𝗔𝗥 𝗨𝗡𝗔 𝗘𝗦𝗧𝗔𝗡𝗖𝗜𝗔 𝗗𝗘 𝗕𝗢𝗔𝗕𝗗𝗜𝗟
🌿 𝗨𝗻 𝗲𝘀𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗽𝗿𝗲𝘁𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗮𝗰𝗲𝗿𝗰𝗮𝗿 𝗮𝗹 𝘃𝗶𝘀𝗶𝘁𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗮 𝗹𝗼𝘀 ú𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼𝘀 𝗮ñ𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗿𝗲𝗶𝗻𝗼 𝗻𝗮𝘇𝗮𝗿í, 𝗱𝗶𝗳𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗼𝗰𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘁𝗿𝗮𝗱𝗶𝗰𝗶ó𝗻
Melegís ocupa una posición privilegiada en el corazón del Valle de Lecrín. Rodeado de huertas, cítricos, olivos y antiguos sistemas de riego, su paisaje conserva todavía la huella de siglos de agricultura y de una organización territorial cuyos orígenes se remontan a época andalusí. A esa memoria histórica quiere añadir ahora el Plan Director de la Ruta de Boabdil una propuesta singular: habilitar una casa señorial para recrear simbólicamente una estancia del último sultán nazarí y acercar al visitante a la vida de una corte en los años finales del Reino de Granada.
El documento denomina la actuación «Establecimiento de la sede de la corte nazarí en casa señorial» y plantea recuperar en Melegís un inmueble para convertirlo en un espacio museístico e inmersivo. La idea sería recrear el ambiente de la época mediante mobiliario, recursos escenográficos, visitas teatralizadas y talleres didácticos, reforzando así la presencia de Melegís dentro de la futura Ruta de Boabdil.
La propuesta tiene indudable atractivo turístico, pero también plantea una responsabilidad: diferenciar con claridad aquello que sabemos por los documentos de aquello que pertenece a la tradición histórica local. No es necesario inventar para hacer atractivo el pasado de Melegís. Su historia real ya posee suficiente profundidad.
🕌 𝗠𝗲𝗹𝗲𝗴í𝘀, 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗹𝗾𝘂𝗲𝗿í𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗩𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗻𝗮𝘇𝗮𝗿í
La existencia de Melegís en época andalusí está perfectamente documentada. El profesor Manuel Espinar Moreno, catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada, ha estudiado específicamente los bienes habices de la alquería de Melegís en 1502. En su investigación incluye a Melegís entre las alquerías del Valle de Lecrín y explica que durante el periodo nazarí estos lugares formaban parte de la taha de Alaclín, dentro de un territorio situado en el camino hacia la Alpujarra.
Los bienes habices eran propiedades vinculadas a mezquitas, rábitas y otras instituciones religiosas o asistenciales de la comunidad musulmana. Gracias a su documentación podemos conocer tierras, árboles, sistemas de agua y propiedades existentes poco después de la conquista cristiana, pero procedentes en buena medida de la organización anterior.
Esto nos permite imaginar un Melegís muy diferente al actual, pero situado sobre el mismo paisaje: pequeñas viviendas agrupadas, tierras cultivadas, huertas, acequias, olivares y caminos que comunicaban la alquería con Restábal, Murchas, Mondújar, Béznar y las restantes poblaciones del Valle.
No era un territorio aislado. El Valle de Lecrín constituía un corredor estratégico entre Granada, las Alpujarras y la costa, y esa posición explica buena parte de su importancia durante los últimos años del reino nazarí.
⚔️ 𝗨𝗻 𝗩𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗮𝘁𝗿𝗮𝗽𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗕𝗼𝗮𝗯𝗱𝗶𝗹 𝘆 𝗹𝗼𝘀 𝗥𝗲𝘆𝗲𝘀 𝗖𝗮𝘁ó𝗹𝗶𝗰𝗼𝘀
Los últimos años del siglo XV fueron especialmente convulsos para estas tierras. Las luchas internas de la dinastía nazarí coincidieron con el avance de los Reyes Católicos y con los intentos de Granada por conservar el control de sus territorios.
Espinar Moreno recuerda que en 1490 se produjeron levantamientos en las tahas alpujarreñas y en el Valle de Lecrín, perdiéndose y recuperándose diversas fortalezas. En la primavera de 1491, Fernando el Católico ordenó al marqués de Villena entrar con un importante contingente militar en el Valle y castigar los lugares sublevados. Las operaciones afectaron a distintos puntos de la comarca antes de que las tropas continuaran hacia Lanjarón y Órgiva.
Por tanto, cuando hablamos de Melegís en tiempos de Boabdil no estamos evocando simplemente un tranquilo pueblo agrícola. Nos encontramos ante un territorio situado dentro de uno de los escenarios estratégicos de los últimos enfrentamientos del Reino de Granada.
Castillos como el de Restábal, torres como la de Saleres y diferentes posiciones defensivas vigilaban los caminos y pasos de una comarca cuyo control resultaba fundamental.
👑 𝗟𝗮 𝘁𝗿𝗮𝗱𝗶𝗰𝗶ó𝗻 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗿𝘁𝗲 𝗻𝗮𝘇𝗮𝗿í 𝗲𝗻 𝗠𝗲𝗹𝗲𝗴í𝘀
Desde hace años circula en publicaciones locales la tradición de que Melegís habría acogido temporalmente miembros de la corte nazarí durante las luchas de los últimos sultanes granadinos. Algunas versiones sitúan esta presencia incluso antes de Boabdil, durante el reinado de su padre, Muley Hacén, mientras otras vinculan directamente el pueblo con Muhammad XII.
El propio Plan Director adopta esa tradición y afirma que se pretende recrear una casa señorial «donde se alojó Boabdil», planteando después el espacio como «sede simbólica de la corte nazarí».
Aquí debemos ser especialmente cuidadosos.
𝗟𝗮 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗻𝗮𝘇𝗮𝗿í 𝗲𝗻 𝗠𝗲𝗹𝗲𝗴í𝘀 𝘆 𝗹𝗮 𝗶𝗺𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗩𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗲𝗻 𝗹𝗼𝘀 ú𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼𝘀 𝗮ñ𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗿𝗲𝗶𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁á𝗻 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗱𝘂𝗱𝗮. Sin embargo, en las fuentes históricas consultadas no hemos encontrado hasta ahora un documento que permita identificar con absoluta seguridad una vivienda concreta de Melegís como residencia personal de Boabdil.
El propio Espinar Moreno advierte de la escasez de testimonios escritos musulmanes que proporcionen información detallada sobre cada una de las poblaciones del Valle antes del final de la dinastía nazarí.
Por eso la mejor manera de presentar el proyecto sería hablar de una recreación interpretativa vinculada a la tradición de la presencia de la corte nazarí en Melegís, y no transformar una tradición local en una certeza arqueológica que todavía necesita mayor documentación.
🏡 𝗨𝗻𝗮 𝗰𝗮𝘀𝗮 𝘀𝗲ñ𝗼𝗿𝗶𝗮𝗹 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗿𝗲𝗰𝗿𝗲𝗮𝗿 𝘂𝗻𝗮 é𝗽𝗼𝗰𝗮
La propuesta del Plan Director no pretende reconstruir un palacio nazarí desaparecido. Su planteamiento consiste en utilizar una casa señorial existente en Melegís para crear una experiencia interpretativa.
El visitante entraría en un espacio preparado para evocar cómo pudo ser la vida de una pequeña corte nazarí en tránsito o temporalmente instalada en el territorio. Las habitaciones podrían ambientarse mediante mobiliario, textiles, iluminación, reproducciones y recursos audiovisuales capaces de explicar no solo la figura de Boabdil, sino también el funcionamiento cotidiano de su entorno.
Esto permitiría mostrar al sultán desde una perspectiva diferente.
No únicamente como el hombre que entregó Granada.
También como una persona rodeada por familiares, consejeros, funcionarios, soldados, sirvientes y miembros de una corte que tuvo que desplazarse constantemente durante años de guerras y conflictos dinásticos.
🎭 𝗨𝗻 𝗺𝘂𝘀𝗲𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗮 𝘃𝗶𝘃𝗶𝗿
El Plan propone que el espacio tenga un carácter inmersivo. No se trataría simplemente de colocar objetos detrás de vitrinas, sino de conseguir que el visitante se sienta temporalmente trasladado al final del siglo XV.
La ficha contempla expresamente recreaciones históricas, mobiliario de época, recursos escenográficos, visitas teatralizadas y talleres didácticos.
Bien desarrollado, el proyecto podría explicar cómo vestían las élites nazaríes, qué alimentos se consumían, cómo se organizaban los espacios domésticos, cuál era el ceremonial de la corte, qué papel tenían los escribanos y consejeros o cómo afectaban a la vida cotidiana los constantes desplazamientos provocados por la guerra.
También sería posible incorporar reproducciones de documentos, monedas, cerámicas y objetos relacionados con el periodo, siempre dejando claro cuándo se trate de piezas originales y cuándo de reproducciones.
𝗟𝗮 𝗶𝗻𝗺𝗲𝗿𝘀𝗶ó𝗻 𝗻𝗼 𝗱𝗲𝗯𝗲 𝘀𝗶𝗴𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗿 𝗶𝗻𝘃𝗲𝗻𝘁𝗮𝗿 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮. Debe servir para hacer comprensible la historia conocida.
🧕 𝗟𝗮𝘀 𝗺𝘂𝗷𝗲𝗿𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗿𝘁𝗲 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶é𝗻 𝗱𝗲𝗯𝗲𝗿í𝗮𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀
Una recreación de la corte de Boabdil sería incompleta si se centrara únicamente en el último sultán.
Debería explicar también a Aixa, su madre, una figura fundamental en las luchas dinásticas de Granada; a Morayma, su esposa; y al complejo entorno familiar que rodeó al monarca.
La historia nazarí no estuvo formada solamente por hombres armados y reyes enfrentados.
Las mujeres participaron en alianzas familiares, administraron propiedades, condicionaron decisiones políticas y desempeñaron un papel esencial dentro de la vida palaciega.
En Mondújar, la Ruta de Boabdil ya propone recordar a Morayma mediante un mirador. Melegís podría completar ese relato mostrando el ámbito cotidiano de una familia real cuya vida estuvo marcada por la pérdida progresiva del reino.
🌿 𝗘𝗹 𝗽𝗮𝗶𝘀𝗮𝗷𝗲 𝗱𝗲 𝗠𝗲𝗹𝗲𝗴í𝘀 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶é𝗻 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮
El futuro espacio interpretativo tendría sentido precisamente porque no estaría aislado del territorio.
Al salir de la casa, el visitante encontraría un paisaje que conserva elementos fundamentales de la historia agrícola del Valle: bancales, acequias, huertas, olivares y caminos.
El estudio de los habices de 1502 demuestra la existencia en Melegís de bienes agrícolas y religiosos heredados de la organización musulmana. Esos documentos nos permiten comprender que la riqueza del lugar estaba profundamente vinculada a la tierra y al agua.
La futura recreación debería aprovechar este contexto.
Boabdil y su corte no vivían dentro de una burbuja palaciega. Dependían de un territorio capaz de proporcionar alimentos, animales, agua y alojamiento.
Explicar la corte significa también explicar el paisaje que la sostenía.
💧🍊 𝗟𝗮 𝗵𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗴𝗿í𝗰𝗼𝗹𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗽𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼
Melegís es conocido actualmente por su paisaje de cítricos, especialmente por sus naranjos y limoneros, aunque la configuración agrícola ha evolucionado durante siglos.
El elemento de mayor continuidad no es necesariamente cada cultivo concreto, sino el sistema de aprovechamiento del agua, las acequias, los bancales y la organización de las tierras.
Una recreación histórica podría explicar cómo la agricultura andalusí modificó profundamente el paisaje del Valle y cómo muchas estructuras hidráulicas continuaron siendo utilizadas después de la conquista, la expulsión morisca y la posterior repoblación.
Así, la estancia de Boabdil no quedaría reducida a una habitación decorada.
Se integraría dentro de una historia territorial mucho mayor.
⛪ 𝗦𝗮𝗻 𝗝𝘂𝗮𝗻 𝗘𝘃𝗮𝗻𝗴𝗲𝗹𝗶𝘀𝘁𝗮: 𝗹𝗮 𝗵𝘂𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝘀𝗶𝗴𝗹𝗼 𝗫𝗩𝗜
Muy cerca de esa memoria andalusí encontramos otro de los grandes símbolos históricos de Melegís: la Iglesia de San Juan Evangelista, declarada Bien de Interés Cultural.
El templo fue construido a partir de 1560 y constituye uno de los ejemplos más destacados de arquitectura religiosa de repoblación del Valle de Lecrín. Combina elementos renacentistas y mudéjares y conserva una importante torre-campanario. La armadura original sufrió las consecuencias de la rebelión morisca y la actual fue realizada en 1599 por Alonso López Zamudio.
Esta iglesia permite contar precisamente el gran cambio ocurrido entre el Melegís musulmán y el pueblo cristiano de la Edad Moderna.
Un visitante podría pasar así, en muy poca distancia, de una experiencia interpretativa sobre el final del reino nazarí a uno de los mejores testimonios monumentales de la nueva sociedad surgida después de la conquista.
⚔️ 𝗗𝗲 𝗹𝗮 𝗮𝗹𝗾𝘂𝗲𝗿í𝗮 𝗺𝗼𝗿𝗶𝘀𝗰𝗮 𝗮 𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗽𝗼𝗯𝗹𝗮𝗰𝗶ó𝗻
La historia tampoco terminó con la salida de Boabdil.
Durante décadas, la población musulmana convertida al cristianismo —los moriscos— continuó habitando Melegís y manteniendo muchas de sus formas de vida.
La rebelión de 1568-1571 alteró profundamente esa continuidad. Después de la guerra llegaron la expulsión y la repoblación con nuevos vecinos procedentes de otros territorios.
Cambió la población.
Cambió la estructura de propiedad.
Cambió la organización religiosa.
Pero permanecieron acequias, caminos, terrazas agrícolas y buena parte de la lógica del territorio.
Un futuro museo vinculado a Boabdil debería evitar terminar su relato bruscamente en 1492. Sería mucho más interesante explicar también qué ocurrió con las comunidades que permanecieron en estos pueblos después de que desapareciera el reino nazarí.
🥾 𝗠𝗲𝗹𝗲𝗴í𝘀 𝗱𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗿𝗲𝗰𝗼𝗿𝗿𝗶𝗱𝗼
El Plan Director integra Melegís mediante distintos itinerarios secundarios que conectan el pueblo con el resto de la red.
Entre ellos aparece el tramo Restábal-Melegís, de unos 2,8 kilómetros, y la conexión Talará-Chite-Melegís, de aproximadamente 1,8 kilómetros.
Esto permitiría que la futura casa interpretativa no funcionara como un museo aislado.
Podría formar parte de una secuencia territorial:
🏰 el Castillo de Restábal;
🏛️ el antiguo Pósito;
🏡 la recreación de la estancia nazarí de Melegís;
🌄 el paisaje agrícola;
👁️ la Atalaya de Saleres;
y, posteriormente, los caminos hacia Pinos del Valle, Béznar y Tablate.
La Ruta de Boabdil adquiriría así su verdadero sentido: una red de lugares capaces de explicar conjuntamente la historia del Valle.
🎓 𝗨𝗻 𝗲𝘀𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝘀𝗰𝗼𝗹𝗮𝗿𝗲𝘀 𝘆 𝗳𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮𝘀
Los talleres didácticos contemplados por el proyecto podrían convertirse en uno de sus mayores atractivos.
Los escolares podrían conocer cómo se escribía con cálamo, cómo se decoraban determinados objetos, qué función tenía la cerámica, cómo se organizaban los cultivos o qué papel desempeñaba el agua en las alquerías.
También podrían realizarse pequeñas recreaciones teatrales donde distintos personajes explicaran los acontecimientos desde perspectivas diferentes: un soldado, una campesina, un escribano, un miembro de la corte o un vecino de la alquería.
El objetivo no debería ser disfrazarse simplemente de época.
Debería ser aprender historia mediante una experiencia participativa.
💶 𝗨𝗻 𝗽𝗿𝗼𝘆𝗲𝗰𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗽𝗿𝗶𝗼𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗮𝗹𝘁𝗮
El Plan Director concede a esta actuación prioridad alta, la sitúa dentro del periodo 2026-2030 y establece un presupuesto estimado de 79.864,55 euros.
En ella participarían, según la ficha, la Junta de Andalucía, la Diputación de Granada, la Mancomunidad de Municipios del Valle de Lecrín y el Ayuntamiento de El Valle.
Como sucede con el resto de actuaciones que estamos analizando en esta serie, hablamos de una propuesta de planificación, no de un museo actualmente ejecutado.
Será necesario definir definitivamente el inmueble, estudiar su viabilidad, desarrollar el proyecto museográfico, resolver su disponibilidad jurídica y obtener la correspondiente financiación.
⚠️ 𝗨𝗻 𝗱𝗮𝘁𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗣𝗹𝗮𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗲𝗯𝗲 𝘃𝗲𝗿𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗿𝘀𝗲
Existe además un detalle técnico que conviene señalar por rigor.
La ficha de Melegís aporta la referencia catastral 18120A01700206 y la describe como propiedad privada rústica. Sin embargo, esa misma referencia aparece repetida dentro del propio Plan Director en varias actuaciones situadas en lugares distintos, entre ellas el Castillo de Picena, el Centro de Interpretación del Paisaje de El Valle y el Pósito de Restábal.
Por tanto, esa referencia no debería utilizarse para identificar públicamente una vivienda concreta de Melegís hasta que sea comprobada mediante documentación catastral o municipal independiente.
Esta cautela resulta importante, especialmente si el proyecto quiere basarse en la recuperación de un inmueble histórico real.
📜 𝗛𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮, 𝘁𝗿𝗮𝗱𝗶𝗰𝗶ó𝗻 𝘆 𝗿𝗲𝗰𝗿𝗲𝗮𝗰𝗶ó𝗻
Este proyecto puede convertirse en uno de los más atractivos de la Ruta de Boabdil si se construye sobre tres niveles claramente diferenciados.
La historia documentada nos habla de Melegís como alquería del Valle, de su pertenencia a la taha de Alaclín, de los habices, de las guerras finales del reino nazarí y de las profundas transformaciones posteriores.
La tradición local relaciona el pueblo con la presencia temporal de la corte nazarí y con Boabdil.
Y la recreación museográfica puede utilizar esa memoria para construir una experiencia educativa y turística.
Las tres dimensiones tienen valor.
El error sería mezclarlas hasta que el visitante no supiera dónde termina el documento y dónde comienza la tradición.
Precisamente una buena musealización debería explicarlo.
Un panel podría decir: «Esto está documentado».
Otro: «Esta es la tradición transmitida».
Y otro: «Así hemos recreado este espacio para ayudar a imaginar aquella época».
Eso no resta magia.
Le añade credibilidad.
🌄 𝗠𝗲𝗹𝗲𝗴í𝘀, 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼 𝗺á𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗰𝗮𝘀𝗮 𝗱𝗲 𝗕𝗼𝗮𝗯𝗱𝗶𝗹
La mayor oportunidad del proyecto está precisamente en no reducir Melegís a una sola anécdota.
El pueblo posee un patrimonio mucho más amplio.
La Iglesia de San Juan Evangelista.
El paisaje agrícola.
Las acequia, fuentes y El Lavadero.
Lasa Casas Señoriales del siglo XVIII y sus escudos nobiliarios.
Los antiguos caminos y la Cruz de Piedra.
Los barrios históricos como las Eras del Concejo.
La memoria morisca.
La repoblación.
Las tradiciones populares.
Y una extraordinaria continuidad humana que puede seguirse durante siglos.
La recreación de una estancia de Boabdil podría actuar como puerta de entrada a todo ese patrimonio.
El visitante llegaría atraído por el último rey nazarí y terminaría descubriendo la historia completa de Melegís.
❤️ 𝗨𝗻𝗮 𝗰𝗮𝘀𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝘂𝗻 𝗿𝗲𝗶𝗻𝗼
Quizá esta sea la imagen más poderosa que puede ofrecer el proyecto.
Una casa.
No una gran fortaleza.
No un palacio monumental.
Una casa dentro de un pequeño pueblo del Valle de Lecrín.
Y dentro de ella, la historia de un rey que estaba perdiendo su reino.
Boabdil suele aparecer en los libros junto a la Alhambra, las Capitulaciones de Granada o la conocida imagen del Suspiro del Moro. Pero detrás de esos grandes episodios hubo desplazamientos, incertidumbre, familias, sirvientes, soldados, conversaciones y noches pasadas lejos de los grandes palacios.
Una recreación histórica en Melegís puede acercarnos precisamente a esa dimensión humana.
Siempre que mantenga una regla fundamental:
𝗻𝗼 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝘁𝗮𝗿 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗵𝗲𝗰𝗵𝗼 𝗱𝗼𝗰𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗱𝗼 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗮𝘃í𝗮 𝗽𝗲𝗿𝘁𝗲𝗻𝗲𝗰𝗲 𝗮 𝗹𝗮 𝘁𝗿𝗮𝗱𝗶𝗰𝗶ó𝗻.
Porque Melegís no necesita una historia inventada para ocupar un lugar importante en la Ruta de Boabdil.
Fue una alquería andalusí.
Formó parte de un territorio estratégico.
Vivió los últimos años del reino nazarí.
Sufrió la guerra morisca.
Conoció la repoblación.
Y conserva todavía un paisaje que ayuda a comprender cómo vivieron quienes lo habitaron durante generaciones.
Si la futura casa logra contar todo eso, la propuesta habrá conseguido algo mucho más importante que reconstruir una supuesta habitación de un rey.
Habrá convertido a Melegís en un lugar desde el que comprender el final de al-Ándalus y la transformación histórica del Valle de Lecrín. 👑🏡🌿
✍ 𝗖𝗼𝗹𝗮𝗯𝗼𝗿𝗮𝗱𝗼𝗿:
Miguel Ángel Molina Palma
© 2026.
📸 Fotos:Miguel A. Molina
📚 𝗕𝗜𝗕𝗟𝗜𝗢𝗚𝗥𝗔𝗙Í𝗔
López Molina, Joaquín; Vega Alonso, Antonio; Ramos Peinado, Jonathan; Gámez Palomares, Aurora; López Molina, Miguel. Plan Director Ruta Boabdil. Granada, septiembre de 2025. Actuación «Establecimiento de la sede de la corte nazarí en casa señorial», Melegís, pp. 201-202.
Espinar Moreno, Manuel. «Habices de la alquería de Melegís del Valle de Lecrín (Granada) en 1502». Universidad de Granada. Estudio de la alquería, sus bienes religiosos, agricultura y organización territorial a finales de la época nazarí y comienzos de la cristiana.
Junta de Andalucía. Decreto 26/2003, de 4 de febrero, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, la Iglesia Parroquial de San Juan Evangelista de Melegís.
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