16 octubre 2026

Tablate puerta histórica entre el Valle de Lecrín y la Alpujarra

Iglesia de Santiago Apóstol de Tablate 

 🌉🏔️ 𝗧𝗔𝗕𝗟𝗔𝗧𝗘, 𝗣𝗨𝗘𝗥𝗧𝗔 𝗛𝗜𝗦𝗧Ó𝗥𝗜𝗖𝗔 𝗘𝗡𝗧𝗥𝗘 𝗘𝗟 𝗩𝗔𝗟𝗟𝗘 𝗗𝗘 𝗟𝗘𝗖𝗥Í𝗡 𝗬 𝗟𝗔 𝗔𝗟𝗣𝗨𝗝𝗔𝗥𝗥𝗔


🏘️ 𝗣𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀, 𝗳𝗼𝗿𝘁𝗮𝗹𝗲𝘇𝗮, 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼𝘀 𝘆 𝗹𝗮 𝗘𝗿𝗺𝗶𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗩𝗶𝗿𝗴𝗲𝗻 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗔𝗻𝗴𝘂𝘀𝘁𝗶𝗮𝘀 𝗲𝗻 𝘂𝗻 𝗽𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼 𝗱𝗲𝘀𝗵𝗮𝗯𝗶𝘁𝗮𝗱𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗮 𝗥𝘂𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗕𝗼𝗮𝗯𝗱𝗶𝗹 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗿𝗲 𝗱𝗲𝘃𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿 𝗮 𝗹𝗮 𝗺𝗲𝗺𝗼𝗿𝗶𝗮

Hay lugares cuya importancia histórica no depende de su tamaño, sino del sitio exacto que ocupan sobre el territorio.

Tablate es uno de ellos.

Situado junto al profundo barranco del mismo nombre, allí donde el Valle de Lecrín se abre hacia Lanjarón y la Alpujarra, este pequeño núcleo fue durante siglos un lugar obligado de paso, vigilancia, comercio y comunicación.

Por sus caminos transitaron campesinos, mercaderes, arrieros, viajeros y ejércitos. Sus puentes salvaron una garganta que de otro modo suponía una formidable barrera natural. Una fortaleza protegió aquel paso estratégico. Una alquería creció junto al camino. Más tarde llegaron la carretera moderna, las diligencias, los automóviles y nuevas generaciones de puentes.

Y hoy, paradójicamente, Tablate está despoblado.

Pertenece al municipio de El Pinar, formado por Pinos del Valle, Ízbor, la barriada de los Acebuches y Tablate. El propio estudio histórico municipal recuerda que El Pinar nació en 1976 de la unión de los antiguos municipios de Pinos del Valle e Ízbor, este último con sus anejos de Acebuches y Tablate. 

El Plan Director de la Ruta de Boabdil ha reconocido el extraordinario potencial de este enclave y propone una intervención integral para recuperar su patrimonio y convertirlo nuevamente en una puerta de entrada al conocimiento del territorio.

Porque Tablate puede enseñarnos dos historias a la vez.

La de un lugar fundamental durante siglos.

Y la de lo que puede ocurrir cuando un pueblo pierde poco a poco a sus habitantes.


🗺️ 𝗟𝗮 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝗽𝘂𝗲𝗿𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗔𝗹𝗽𝘂𝗷𝗮𝗿𝗿𝗮

La geografía explica buena parte de la historia de Tablate.

El profundo barranco constituye una auténtica fractura del terreno. Atravesarlo era indispensable para quienes, procedentes de Granada y del Valle de Lecrín, querían dirigirse hacia Lanjarón y la Alpujarra.

El propio Ayuntamiento de El Pinar define este paso como la puerta principal de la Alpujarra y destaca el carácter espectacular de la garganta. 

El Plan Director refuerza precisamente esta función territorial.

El tramo principal de la Ruta de Boabdil por el Valle de Lecrín llega hasta Tablate, mientras que, a partir de allí, comienza el sector alpujarreño con el itinerario Tablate-Lanjarón. De esta manera, el antiguo enclave vuelve a desempeñar sobre el mapa contemporáneo la misma función que tuvo históricamente: ser lugar de transición entre dos territorios. 

No es una elección turística arbitraria.

Es la geografía convertida en historia.


🕌 𝗧𝗮𝗯𝗹𝗮𝘁𝗲, 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗻𝘁𝗶𝗴𝘂𝗮 𝗮𝗹𝗾𝘂𝗲𝗿í𝗮

En época andalusí, Tablate era una alquería integrada en el poblamiento del Valle de Lecrín.

El profesor Manuel Espinar Moreno, de la Universidad de Granada, ha estudiado detalladamente la antigua mezquita, el alminar, el horno, el puente, una alberca y otros elementos conocidos gracias a la documentación de habices de comienzos del siglo XVI. 

Esto permite reconstruir parcialmente algo que las ruinas actuales pueden ocultarnos.

Tablate no era solamente un lugar por donde se pasaba.

Era una comunidad.

Había viviendas.

Tierras cultivadas.

Agua.

Un horno utilizado por los habitantes.

Una mezquita.

Caminos.

Y un puente indispensable para las comunicaciones.

El estudio histórico realizado para el Ayuntamiento de El Pinar señala que, antes de la expulsión morisca, Tablate contaba con dieciocho vecinos moriscos y dos cristianos viejos. Tras la repoblación, el número se redujo inicialmente a ocho vecinos. 

Era un pueblo pequeño.

Pero estaba situado en un lugar enorme desde el punto de vista estratégico.


🌉 𝗘𝗹 𝗽𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗵𝗶𝘀𝘁ó𝗿𝗶𝗰𝗼: 𝘀𝗶𝗴𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗿𝘂𝘇𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗯𝗮𝗿𝗿𝗮𝗻𝗰𝗼

El elemento más emblemático de Tablate es su puente histórico.

El Plan Director lo denomina puente nazarí, denominación tradicional que señala la antigüedad medieval del paso. Sin embargo, el estudio arqueológico aconseja una explicación más precisa.

El puente que hoy contemplamos es el resultado de numerosas destrucciones, reconstrucciones y reparaciones.

Existen restos y antecedentes medievales vinculados al paso, pero la fábrica conservada incorpora diferentes etapas constructivas. Los estudios especializados señalan importantes reconstrucciones después de las guerras de finales del siglo XV y del levantamiento morisco, además de posteriores reformas. 

Por eso quizá resulte más exacto hablar del puente histórico de Tablate, de origen medieval y sucesivamente reconstruido, antes que imaginar una obra nazarí que haya llegado intacta hasta nosotros.

Y precisamente esa superposición de épocas aumenta su valor.


⚔️ 𝗘𝗹 𝗽𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗲𝗰𝗶𝗱í𝗮 𝗾𝘂𝗶é𝗻 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗮𝗯𝗮 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗔𝗹𝗽𝘂𝗷𝗮𝗿𝗿𝗮

La importancia estratégica del puente quedó demostrada en diferentes conflictos.

A finales del siglo XV ya aparece relacionado con enfrentamientos entre cristianos y musulmanes.

Después, durante las rebeliones de 1499-1501, el puente sufrió destrucciones y la Corona ordenó repararlo. Espinar Moreno documenta una orden de 1502 para que el corregidor de Granada organizara su reconstrucción, dada la enorme importancia que aquella vía tenía para el comercio alpujarreño. Para contribuir a los gastos se estableció incluso el pago de un maravedí por persona y animal que lo atravesara durante un determinado periodo. 

Décadas después volvería a ser escenario de guerra.


🔥⚔️ 𝗧𝗮𝗯𝗹𝗮𝘁𝗲 𝘆 𝗹𝗮 𝗚𝘂𝗲𝗿𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗔𝗹𝗽𝘂𝗷𝗮𝗿𝗿𝗮𝘀

Durante la rebelión morisca de 1568-1571, controlar el puente significaba controlar uno de los principales accesos a la Alpujarra.

Los sublevados intentaron impedir el avance de las tropas cristianas destruyendo parcialmente el paso y ocupando las posiciones dominantes.

Las crónicas describen enfrentamientos especialmente duros alrededor de Tablate. El ejército encabezado por el marqués de Mondéjar consiguió atravesar el barranco en enero de 1569 después de reparar provisionalmente el paso y avanzar sobre las posiciones moriscas. 

Aquella guerra afectó profundamente al pueblo.

La posterior expulsión de la población morisca provocó una ruptura demográfica, social y económica semejante a la sufrida por numerosos pueblos del Valle de Lecrín y de la Alpujarra.

Tablate fue repoblado.

Pero nunca volvería a ser exactamente el mismo pueblo.


🏯 𝗟𝗮 𝗙𝗼𝗿𝘁𝗮𝗹𝗲𝘇𝗮 𝗱𝗲 𝗧𝗮𝗯𝗹𝗮𝘁𝗲: 𝗴𝘂𝗮𝗿𝗱𝗶𝗮𝗻𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗽𝗮𝘀𝗼

A unos centenares de metros del puente se conservan los restos de la Fortaleza de Tablate.

Aquí también conviene distinguir entre época andalusí y construcción cristiana posterior.

Los estudios patrimoniales sitúan la fortaleza conservada fundamentalmente en el siglo XVI, aunque existe la posibilidad de que se asentara sobre estructuras defensivas anteriores de época andalusí. 

Su elemento principal es una torre rectangular de aproximadamente 4,15 por 3 metros, construida mediante tapial y reforzada con ladrillo en las esquinas. Desde ella parten muros que configuraban un pequeño recinto defensivo.

Las estructuras anexas han sido interpretadas como posibles dependencias destinadas a una guarnición encargada de controlar el estratégico paso del puente. 

Su función resulta perfectamente comprensible.

Desde aquella posición podía vigilarse quién llegaba.

Quién cruzaba.

Quién entraba hacia la Alpujarra.

Y quién regresaba hacia Granada y el Valle.

La fortaleza y el puente deben entenderse, por tanto, como partes de un mismo paisaje defensivo y viario.


⛪ 𝗟𝗮 𝗜𝗴𝗹𝗲𝘀𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗶𝗮𝗴𝗼, 𝗰𝗼𝗿𝗮𝘇ó𝗻 𝗱𝗲𝗹 𝗮𝗻𝘁𝗶𝗴𝘂𝗼 𝗽𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼

En el interior de Tablate permanece otro testimonio fundamental de su historia: la Iglesia de Santiago.

Fue construida entre 1561 y 1563 por el maestro albañil Luis de Morales y el carpintero Francisco Hernández. Durante la rebelión morisca sufrió un incendio que afectó gravemente a su armadura y tuvo que ser reconstruida posteriormente, siendo tasadas las obras en 1605 por Ambrosio de Vico. 

El estudio de Manuel Espinar permite relacionar este espacio cristiano con la anterior mezquita de la alquería musulmana, transformada profundamente después de la conquista. 

Durante siglos, la iglesia fue el centro religioso de una población viva.

Hoy su deterioro constituye una de las imágenes más dolorosas del abandono de Tablate.

Porque cuando desaparece la población de un pueblo no quedan abandonadas solamente las casas.

También quedan expuestos sus templos, sus caminos, sus fuentes y todos aquellos espacios que necesitaban de una comunidad para continuar vivos.


🌉 𝗨𝗻 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝗱𝗼𝗻𝗱𝗲 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝗹𝗲𝗲𝗿𝘀𝗲 𝗹𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗽𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀

Pocos lugares del Valle de Lecrín permiten observar con tanta claridad cómo fueron evolucionando las comunicaciones.

El antiguo paso medieval terminó resultando insuficiente para las nuevas necesidades del siglo XIX.

En 1859 se levantó un segundo gran puente, de un solo arco de medio punto, dentro de las obras de la nueva carretera Granada-Motril. Fue construido con ladrillo, piedra y sillería y constituyó una importante obra de ingeniería de su tiempo. 

Después llegarían nuevas carreteras.

Nuevos vehículos.

Y nuevos puentes.

La autovía incorporaría grandes estructuras modernas y, en 2002, un nuevo puente hacia Lanjarón permitió evitar varios kilómetros de curvas de la antigua carretera. 

Así, contemplar hoy el barranco permite prácticamente leer una historia de las comunicaciones superpuesta sobre el paisaje:

el camino antiguo;

el puente histórico;

la carretera del siglo XIX;

y las grandes infraestructuras contemporáneas.

Cada generación necesitó atravesar el mismo barranco.

Cada una encontró una solución distinta.


🙏 𝗟𝗮 𝗘𝗿𝗺𝗶𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗩𝗶𝗿𝗴𝗲𝗻 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗔𝗻𝗴𝘂𝘀𝘁𝗶𝗮𝘀

Junto al puente decimonónico se levanta uno de los lugares más queridos de este enclave: la Ermita de la Virgen de las Angustias.

La construcción actual está vinculada a la nueva carretera del siglo XIX y una placa sitúa su edificación en 1862, durante el reinado de Isabel II. Sin embargo, existen noticias de una ermita dedicada a la misma advocación en este lugar con anterioridad. 

Está consagrada a Nuestra Señora de las Angustias, patrona de Granada, y también aparece vinculada a San Antonio de Padua.

Durante generaciones ha sido un pequeño santuario de paso.

Viajeros.

Conductores.

Vecinos.

Familias de los pueblos cercanos.

Personas que se detenían para rezar, encender una luminaria, dejar flores o agradecer algún favor.

Incluso cuando Tablate fue quedándose sin vecinos, la ermita siguió manteniendo devoción. 

Quizá por eso sea uno de los símbolos más conmovedores del lugar.

El pueblo fue apagándose.

Pero junto al camino seguían apareciendo flores.


🏚️ 𝗘𝗹 𝗽𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲 𝗳𝘂𝗲 𝗾𝘂𝗲𝗱𝗮𝗻𝗱𝗼 𝘃𝗮𝗰í𝗼

Tablate no siempre fue el conjunto silencioso que contemplamos actualmente.

A mediados del siglo XIX las fuentes describen alrededor de 140 casas, además de iglesia, molinos harineros y de aceite, campos de cultivo y una comunidad estable. 

El desarrollo de la carretera reforzó incluso durante un tiempo su posición.

Por allí pasaban viajeros hacia la costa y hacia la Alpujarra.

La cercana Venta de Tablate o Venta de las Angustias llegó a convertirse en parada habitual de diligencias y, posteriormente, de autobuses. 

Pero las nuevas comunicaciones que inicialmente habían favorecido al lugar terminaron también permitiendo pasar cada vez más deprisa y sin necesidad de detenerse.

A ello se sumaron los grandes procesos que afectaron al mundo rural español durante el siglo XX:

la emigración;

la búsqueda de trabajo en ciudades y zonas costeras;

la transformación de la agricultura;

la desaparición de servicios;

el envejecimiento;

y la pérdida progresiva de población.

La despoblación comenzó a acentuarse durante la década de 1960. En los años setenta quedaban ya muy pocas familias y el proceso terminó prácticamente consumándose a finales del siglo XX. 

Hoy Tablate no cuenta con población residente permanente, aunque alguna vivienda puede ocuparse temporalmente.

Y el silencio se ha convertido en parte de su paisaje.


⚠️ 𝗧𝗮𝗯𝗹𝗮𝘁𝗲, 𝘂𝗻𝗮 𝗹𝗲𝗰𝗰𝗶ó𝗻 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗮 𝗹𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗼𝗯𝗹𝗮𝗰𝗶ó𝗻

Aquí la Ruta de Boabdil puede asumir una función que va mucho más allá del turismo.

Tablate debería servirnos también como advertencia.

Un pueblo no desaparece de un día para otro.

Primero se marcha una familia.

Después otra.

Cierra un comercio.

Deja de escucharse a los niños.

Se abandonan algunas tierras.

Desaparecen los servicios.

Las casas empiezan a abrirse solamente durante el verano.

Y llega un momento en que ya no queda nadie que encienda una luz cada noche.


🏚️ La despoblación también destruye patrimonio.

Una casa habitada se mantiene.

Una iglesia utilizada se cuida.

Un camino transitado no desaparece bajo la vegetación.

Una fuente utilizada continúa formando parte de la vida colectiva.

Cuando desaparece la comunidad, cada edificio queda mucho más indefenso frente al tiempo.

Por eso Tablate debería convertirse en un ejemplo para el resto de nuestros pequeños pueblos.

Que lo ocurrido aquí no vuelva a repetirse.

Conservar los pueblos del Valle de Lecrín significa también mantener población, vivienda, actividad económica, agricultura, servicios y oportunidades para quienes quieran seguir viviendo en ellos.


👑 𝗧𝗮𝗯𝗹𝗮𝘁𝗲 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗥𝘂𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗕𝗼𝗮𝗯𝗱𝗶𝗹

El Plan Director concede a Tablate un papel destacado.

No únicamente porque sea un lugar patrimonial.

También porque marca físicamente el tránsito de la Ruta de Boabdil desde el Valle de Lecrín hacia la Alpujarra.

El trazado principal llega desde el entorno de Béznar hasta Tablate mediante un tramo de unos 4,4 kilómetros, y desde aquí continúa hacia Lanjarón. 

Pero conviene mantener el mismo rigor que venimos defendiendo a lo largo de esta serie.

La Ruta de Boabdil es un itinerario histórico-cultural inspirado en el camino hacia el exilio del último sultán nazarí.

Eso no significa que podamos asegurar documentalmente cada metro exacto recorrido por Muhammad XII.

Tablate tiene importancia suficiente sin necesidad de inventar episodios.

Era el paso natural y estratégico entre el Valle y la Alpujarra.

Y eso está sobradamente demostrado.


🛠️ 𝗟𝗮 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝗽𝗿𝗼𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗣𝗹𝗮𝗻 𝗗𝗶𝗿𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿

El Plan Director dedica una actuación específica a la «Puesta en valor de Tablate».

La propuesta parte precisamente de considerar conjuntamente sus diferentes elementos patrimoniales.

El documento menciona el puente histórico, la torre o fortaleza y los antiguos hornos, y propone restaurar estructuras, limpiar el entorno, instalar señalización y crear recorridos autoguiados que permitan comprender la importancia histórica del enclave. 

La actuación tiene prioridad alta, está prevista en el horizonte 2026-2030 y cuenta con un presupuesto estimado de 210.273,19 euros. 

El Plan advierte, además, que distintas partes del conjunto afectan a propiedades particulares y eclesiásticas, circunstancia que deberá tenerse en cuenta para hacer realidad cualquier intervención. 

La idea fundamental es muy acertada:

Tablate no debería recuperarse mediante elementos aislados. Debe interpretarse como un conjunto.


🏘️🌉🏯 𝗨𝗻 𝗽𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗹𝗲𝘁𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗿𝗲𝗰𝘂𝗿𝘀𝗼 𝗽𝗮𝘁𝗿𝗶𝗺𝗼𝗻𝗶𝗮𝗹

Ese conjunto permite contar muchas historias diferentes en muy pocos metros.

El visitante podría comprender la alquería andalusí.

Reconocer la antigua mezquita y su transformación.

Contemplar la Iglesia de Santiago.

Conocer el horno.

Acercarse a la fortaleza.

Cruzar el puente histórico.

Compararlo con el puente del siglo XIX.

Detenerse ante la Ermita de la Virgen de las Angustias.

Comprender la evolución de las carreteras.

Y, finalmente, caminar entre las casas abandonadas preguntándose cómo un lugar tan estratégico pudo terminar vacío.

Eso convierte Tablate en algo extraordinariamente poco frecuente.

No es únicamente patrimonio monumental.

Es patrimonio territorial, histórico, religioso, militar, viario, etnográfico y humano.


🌿 𝗥𝗲𝗰𝘂𝗽𝗲𝗿𝗮𝗿 𝘀𝗶𝗻 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗲𝗿𝘁𝗶𝗿𝗹𝗼 𝗲𝗻 𝘂𝗻 𝗱𝗲𝗰𝗼𝗿𝗮𝗱𝗼

La recuperación de Tablate plantea también un importante desafío.

No debería transformarse en una falsa aldea histórica ni reconstruirse de manera artificial para ofrecer una imagen que nunca existió.

Su fuerza está precisamente en la autenticidad.

En las casas abandonadas.

En las huellas de los antiguos habitantes.

En los muros.

En la iglesia.

En el camino.

En los distintos puentes.

En las cicatrices que ha dejado la historia.

La intervención debería buscar primero conservar, documentar, asegurar y explicar.

Y, siempre que fuera posible, favorecer nuevos usos compatibles con su valor patrimonial.

Porque el mejor futuro para un pueblo abandonado no es convertirse simplemente en un museo de sí mismo.

Es conseguir que vuelva a existir algún tipo de vida en él.


❤️ 𝗧𝗮𝗯𝗹𝗮𝘁𝗲: 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗼 𝘃𝘂𝗲𝗹𝘃𝗮 𝗮 𝗼𝗰𝘂𝗿𝗿𝗶𝗿

Tablate es uno de los lugares más emocionantes del Valle de Lecrín precisamente porque obliga a mirar en dos direcciones.

Hacia atrás.

Y hacia adelante.

Hacia atrás encontramos una alquería andalusí, un puente estratégico, enfrentamientos durante la Guerra de las Alpujarras, una fortaleza, una iglesia, molinos, agricultores, viajeros, diligencias y una ermita junto al camino.

Hacia adelante encontramos una pregunta.

¿Qué queremos hacer con nuestros pueblos pequeños?

Tablate demuestra que ni siquiera una situación privilegiada garantiza la supervivencia de una comunidad.

Durante siglos todo el que quería pasar tenía que detenerse aquí.

Hoy miles de vehículos pueden cruzar el entorno en pocos segundos sin saber que Tablate existe.

La Ruta de Boabdil ofrece una oportunidad para cambiar esa mirada.

Para conseguir que el viajero vuelva a detenerse.

Que cruce el puente caminando.

Que mire hacia la fortaleza.

Que conozca la antigua alquería.

Que se acerque a la Ermita de la Virgen de las Angustias.

Que comprenda por qué este lugar fue la gran puerta hacia la Alpujarra.


Y que, al contemplar sus casas vacías, entienda también que los pueblos pueden desaparecer si dejamos de cuidarlos cuando todavía están vivos.

🌉 Tablate fue camino.

🏯 Fue frontera y vigilancia.

🏘️ Fue pueblo.

🙏 Fue devoción.

🚶 Fue lugar de viajeros.

Hoy es memoria.

Pero todavía puede convertirse en patrimonio vivo.

Recuperar Tablate no significa únicamente conservar unas ruinas. Significa devolver al mapa y a la memoria colectiva un lugar fundamental para comprender la historia del Valle de Lecrín y de la Alpujarra.

Y quizá su enseñanza más importante sea precisamente esta:

que ningún otro pueblo tenga que convertirse en ruina para que aprendamos cuánto valía mientras todavía estaba habitado. ❤️🏘️🌿


✍ 𝗖𝗼𝗹𝗮𝗯𝗼𝗿𝗮𝗱𝗼𝗿:

Miguel Ángel Molina Palma

© 2026.

📸 Fotos: Isaías Padial, Tablate  histórico   y Miguel A. Molina


📚 𝗕𝗜𝗕𝗟𝗜𝗢𝗚𝗥𝗔𝗙Í𝗔


López Molina, Joaquín; Vega Alonso, Antonio; Ramos Peinado, Jonathan; Gámez Palomares, Aurora; López Molina, Miguel. Plan Director Ruta Boabdil. Granada, septiembre de 2025. 


Espinar Moreno, Manuel. «La mezquita de Tablate y otras estructuras arqueológicas. Datos para la reconstrucción de la alquería musulmana», Estudios sobre Patrimonio, Cultura y Ciencias Medievales, nº 13-14, 2012, pp. 69-87. Universidad de Granada. 


Molina Fajardo, María Aurora. «Castillos, fuertes y atalayas: fragmentos de una memoria islámico-cristiana en el Valle de Lecrín (Granada)». 


Ayuntamiento de El Pinar / Grafos Investigación Documental. Bosquejo histórico de El Pinar. Documentación histórica sobre Pinos del Valle, Ízbor, Acebuches y Tablate. 


Madoz, Pascual. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1845-1850. Noticias históricas sobre Tablate, sus viviendas, iglesia, molinos, caminos y ermita.

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Horno de pan 

Actuación musical en Tablate. 


La Fortaleza 



Puente histórico Nazarí 


Puente hacia Lanjarón 

Año 1862 se edificó la Érmita
 de la Virgen de las Angustias 


Interior de la Érnita de la Virgen
de las Angustias 


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