06 noviembre 2026

La familia Freire y sus raíces en el Valle de Lecrín

 

Virtudes Freire Ríos 

𝗟𝗔 𝗙𝗔𝗠𝗜𝗟𝗜𝗔 𝗙𝗥𝗘𝗜𝗥𝗘 𝗬 𝗦𝗨𝗦 𝗥𝗔Í𝗖𝗘𝗦 𝗘𝗡 𝗘𝗟 𝗩𝗔𝗟𝗟𝗘 𝗗𝗘 𝗟𝗘𝗖𝗥Í𝗡

De los antepasados del siglo XVII a los molinos de Melegís, las familias de Restábal y Dúrcal, la tragedia de Marruecos y los recuerdos de Virtudes Freire Ríos.

La historia de una familia no se encuentra solamente en los nombres escritos en un registro parroquial, en las fechas de nacimiento o en los documentos que certifican un matrimonio. También permanece en las casas que habitaron nuestros antepasados, en las tierras que cultivaron, en los molinos donde trabajaron y en las historias que los abuelos transmitieron a sus hijos y nietos.

La investigación genealógica de la 𝗳𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲, vinculada durante generaciones a 𝗥𝗲𝘀𝘁á𝗯𝗮𝗹, 𝗠𝗲𝗹𝗲𝗴í𝘀, 𝗠𝘂𝗿𝗰𝗵𝗮𝘀, 𝗗ú𝗿𝗰𝗮𝗹 𝘆 𝗣𝗮𝗱𝘂𝗹, permite reconstruir una parte importante de nuestra memoria familiar y del pasado del Valle de Lecrín.

Gracias a los árboles genealógicos recopilados en FamilySearch, los testimonios conservados por nuestros mayores y las investigaciones familiares anteriores, hoy podemos seguir una línea de ascendencia que se remonta, al menos de forma provisional, hasta el siglo XVII, con diversas ramas colaterales que alcanzan incluso el XVI.

En el centro de esta historia se encuentran 𝗝𝗼𝘀é 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗚𝗼𝗻𝘇á𝗹𝗲𝘇 (𝟭𝟴𝟱𝟵) y 𝗩𝗶𝗿𝘁𝘂𝗱𝗲𝘀 𝗥í𝗼𝘀 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗮 (𝟭𝟴𝟲𝟴), matrimonio del que descendemos a través de su hija Virtudes Freire Ríos, madre de José Molina Freire.

Sus vidas estuvieron estrechamente ligadas a la enseñanza, a la explotación de los molinos harineros, a la propiedad agrícola y a las relaciones familiares entre distintos pueblos de la comarca.

Conviene señalar que los árboles de FamilySearch son reconstrucciones genealógicas que pueden incorporar aportaciones de diferentes investigadores. Por ello, las filiaciones que se exponen proceden de esos árboles y de los testimonios familiares, pero no todas han podido contrastarse todavía con documentos originales.

𝗟𝗢𝗦 𝗔𝗡𝗧𝗘𝗣𝗔𝗦𝗔𝗗𝗢𝗦 𝗙𝗥𝗘𝗜𝗥𝗘: 𝗨𝗡𝗔 𝗛𝗜𝗦𝗧𝗢𝗥𝗜𝗔 𝗤𝗨𝗘 𝗡𝗢𝗦 𝗟𝗟𝗘𝗩𝗔 𝗔𝗟 𝗦𝗜𝗚𝗟𝗢 𝗫𝗩𝗜𝗜

Las nuevas fotografías genealógicas permiten reconstruir varias generaciones anteriores a José Freire González.

Una de las ramas más antiguas recogidas en los documentos familiares comienza con 𝗔𝗻𝘁𝗼𝗻𝗶𝗼 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗖𝗵𝗮𝗺𝗯𝗲𝗹 y su esposa 𝗖𝗮𝘁𝗮𝗹𝗶𝗻𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗛𝗶𝗲𝗿𝗿𝗼, cuyos nombres aparecen vinculados a las primeras generaciones identificadas de esta línea.

De ellos procedería Antonio Freire del Hierro, fallecido, según el árbol, en 1672. Este contrajo matrimonio con Catalina Molina, fallecida en 1676.

La generación siguiente estuvo representada por 𝗙𝗿𝗮𝗻𝗰𝗶𝘀𝗰𝗼 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗱𝗲𝗹 𝗛𝗶𝗲𝗿𝗿𝗼, nacido en 1647, quien aparece casado con 𝗠𝗮𝗿í𝗮 𝗔𝗹𝗰𝗮𝗶𝗱𝗲, nacida en 1658.

Sus descendientes enlazaron con otras familias cuyos apellidos aparecen reiteradamente en los árboles: 𝗛𝗲𝗿𝗿𝗲𝗿𝗮, 𝗥𝘂𝗶𝘇, 𝗠𝗼𝗿𝗮𝗹𝗲𝘀, 𝗠𝗮𝗿𝘁𝗼𝘀, 𝗩á𝘇𝗾𝘂𝗲𝘇, 𝗔𝗹𝗲𝗰𝗵𝗮𝗴𝗮 𝘆 𝗖𝗮𝘀𝘁𝗶𝗹𝗹𝗼.

De Francisco Freire del Hierro y María Alcaide descendía 𝗠𝗮𝗻𝘂𝗲𝗹 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗔𝗹𝗰𝗮𝗶𝗱𝗲, nacido alrededor de 1680, que contrajo matrimonio con 𝗝𝘂𝗹𝗶𝗮𝗻𝗮 𝗝𝗼𝘀𝗲𝗳𝗮 𝗱𝗲 𝗛𝗲𝗿𝗿𝗲𝗿𝗮, nacida en 1681, cuyo segundo apellido aparece abreviado en la fotografía.

Entre sus descendientes figura 𝗠𝗮𝗻𝘂𝗲𝗹 𝗔𝗴𝘂𝘀𝘁í𝗻 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗛𝗲𝗿𝗿𝗲𝗿𝗮 (𝟭𝟳𝟬𝟵-𝟭𝟳𝟳𝟵), casado con 𝗝𝗮𝗰𝗶𝗻𝘁𝗮 𝗝𝗼𝘀𝗲𝗳𝗮 𝗥𝘂𝗶𝘇 𝗱𝗲 𝗠𝗮𝗿𝘁𝗼𝘀, nacida en 1727.

Este matrimonio constituye uno de los enlaces fundamentales para seguir la genealogía hasta nuestros antepasados directos del siglo XIX.

𝗗𝗘 𝗠𝗔𝗡𝗨𝗘𝗟 𝗙𝗥𝗘𝗜𝗥𝗘 𝗥𝗨𝗜𝗭 𝗔 𝗝𝗢𝗦É 𝗙𝗥𝗘𝗜𝗥𝗘 𝗚𝗢𝗡𝗭Á𝗟𝗘𝗭

De Manuel Agustín Freire Herrera y Jacinta Josefa Ruiz de Martos descendía 𝗠𝗮𝗻𝘂𝗲𝗹 𝗝𝗼𝘀é 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥𝘂𝗶𝘇, nacido en 1768.

Su esposa fue 𝗥𝗼𝘀𝗮 𝗕𝗹𝗮𝘀𝗮 𝗩á𝘇𝗾𝘂𝗲𝘇 𝗔𝗹𝗲𝗰𝗵𝗮𝗴𝗮, nacida en 1771. En algunas anotaciones familiares figura también como Rosa Blanca, diferencia que convendría resolver mediante su partida de bautismo o matrimonio.

Este matrimonio aparece igualmente en una investigación genealógica que publiqué en septiembre de 2022 con el título El apellido Freire en El Valle, donde recogí los nombres de varios de sus hijos y de distintas ramas establecidas en Restábal y Melegís.

escritosmiguelpalma.blogspot.com

Entre ellos se encontraba 𝗝𝘂𝗮𝗻 𝗡𝗲𝗽𝗼𝗺𝘂𝗰𝗲𝗻𝗼 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗩á𝘇𝗾𝘂𝗲𝘇, nacido en 1796. En las fichas aparecen variantes gráficas del apellido Vázquez, una circunstancia habitual en la documentación histórica.

Juan Nepomuceno contrajo matrimonio con 𝗝𝗼𝘀𝗲𝗳𝗮 𝗝𝘂𝗹𝗶𝗮𝗻𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗖𝗮𝘀𝘁𝗶𝗹𝗹𝗼, nacida en 1805, identificada en las anotaciones familiares como Josefa del Castillo González.

De este matrimonio nació 𝗝𝘂𝗮𝗻 𝗙𝗿𝗮𝗻𝗰𝗶𝘀𝗰𝗼 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗱𝗲𝗹 𝗖𝗮𝘀𝘁𝗶𝗹𝗹𝗼 (𝟭𝟴𝟮𝟱), natural de Restábal, que contrajo matrimonio con 𝗙𝗿𝗮𝗻𝗰𝗶𝘀𝗰𝗮 𝗔𝗻𝘁𝗼𝗻𝗶𝗮 𝗚𝗼𝗻𝘇á𝗹𝗲𝘇 𝗦𝗼𝘁𝗲𝗹𝗼-𝗦𝗮𝗹𝗶𝗻𝗮𝘀, nacida también en 1825.

Este matrimonio resulta especialmente importante porque conecta nuestra rama familiar con las tierras de 𝗥𝗲𝘀𝘁á𝗯𝗮𝗹 𝘆 𝗠𝘂𝗿𝗰𝗵𝗮𝘀.

En mis investigaciones anteriores aparecen como padres de varios hijos, entre ellos Juan, José, Joaquín y Trinidad Freire González. Esta composición familiar deberá terminar de comprobarse mediante las partidas originales. (Blog ECOS DEL VALLE DE LECRÍN)

Uno de aquellos hijos fue nuestro antepasado directo, 𝗝𝗼𝘀é 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗚𝗼𝗻𝘇á𝗹𝗲𝘇, 𝗻𝗮𝗰𝗶𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝟭𝟴𝟱𝟵, quien acabaría formando una nueva familia con Virtudes Ríos Puerta.

Así, los árboles recibidos permiten seguir, de generación en generación, una línea familiar desde Antonio Freire Chambel y Catalina del Hierro hasta José Freire González, y desde este último hasta sus descendientes del siglo XX.

Esta reconstrucción constituye una base especialmente valiosa para continuar la investigación en los archivos parroquiales y notariales de Granada.

𝗟𝗔 𝗙𝗔𝗠𝗜𝗟𝗜𝗔 𝗥Í𝗢𝗦 𝗣𝗨𝗘𝗥𝗧𝗔: 𝗟𝗢𝗦 𝗔𝗡𝗧𝗘𝗣𝗔𝗦𝗔𝗗𝗢𝗦 𝗗𝗘 𝗩𝗜𝗥𝗧𝗨𝗗𝗘𝗦

La genealogía de 𝗩𝗶𝗿𝘁𝘂𝗱𝗲𝘀 𝗥í𝗼𝘀 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗮, nacida en 1868 y vinculada familiarmente a Dúrcal, constituye otra parte fundamental de esta investigación.

Las fotografías permiten identificar a sus padres como 𝗝𝘂𝗮𝗻 𝗔𝗻𝘁𝗼𝗻𝗶𝗼 𝗥í𝗼𝘀 𝗖𝗶𝗳𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀, nacido en 1824, y 𝗠𝗮𝗿í𝗮 𝗝𝗼𝘀𝗲𝗳𝗮 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗮 𝗩𝗮𝗹𝗱𝗲𝘇, nacida en 1823 y fallecida, según el árbol consultado, en 1905.

Esta línea de ascendencia nos lleva a otras generaciones familiares.

Por parte paterna aparecen 𝗔𝗻𝘁𝗼𝗻𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗥í𝗼𝘀 y 𝗠𝗮𝗿í𝗮 𝗖𝗼𝗻𝗰𝗲𝗽𝗰𝗶ó𝗻 𝗖𝗶𝗳𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀, mientras que por parte materna figuran 𝗗𝗶𝗲𝗴𝗼 𝗱𝗲 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗮 𝗠𝗼𝗿𝗲𝗻𝗼 y 𝗠𝗮𝗿í𝗮 𝗔𝗻𝘁𝗼𝗻𝗶𝗮 𝗩𝗮𝗹𝗱𝗲𝘇 𝗩í𝗹𝗰𝗵𝗲𝘇.

Las ramas más antiguas incorporan los apellidos 𝗖𝗶𝗳𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀, 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗮, 𝗠𝗼𝗿𝗲𝗻𝗼, 𝗖𝗮𝗿𝗿𝗮𝘀𝗰𝗼, 𝗠𝗼𝗹𝗶𝗻𝗮, 𝗠𝗮𝗰𝗵𝘂𝗰𝗮, 𝗩𝗮𝗹𝗱𝗲𝘇 𝘆 𝗩í𝗹𝗰𝗵𝗲𝘇, entre otros.

En algunas de estas ramas figuran personas nacidas entre los siglos XVI y XVII. Las fotografías identifican, por ejemplo, a miembros de las familias Machuca, Córdoba, Soria y Molina, que aparecen enlazados con generaciones posteriores.

No obstante, sería necesario comprobar cada filiación antes de afirmar que todos esos nombres representan una ascendencia directa plenamente acreditada.

Lo que sí permiten observar los árboles es que 𝗹𝗮 𝗳𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮 𝗥í𝗼𝘀 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗮 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗯𝗮 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗺𝗽𝗹𝗶𝗮 𝗿𝗲𝗱 𝗱𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀𝗰𝗼𝘀, cuyos enlaces matrimoniales permiten reconstruir la continuidad de diferentes familias a lo largo de varios siglos.

𝗝𝗢𝗦É 𝗙𝗥𝗘𝗜𝗥𝗘 𝗚𝗢𝗡𝗭Á𝗟𝗘𝗭: 𝗘𝗟 𝗠𝗔𝗘𝗦𝗧𝗥𝗢 𝗬 𝗟𝗢𝗦 𝗠𝗢𝗟𝗜𝗡𝗢𝗦 𝗗𝗘𝗟 𝗩𝗔𝗟𝗟𝗘

José Freire González, nacido en 1859, fue una persona estrechamente vinculada a la enseñanza y a la actividad molinera.

Según los recuerdos transmitidos por sus descendientes, 𝗲𝗷𝗲𝗿𝗰𝗶ó 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗺𝗮𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗲𝗻 𝗣𝗮𝗱𝘂𝗹 𝘆 𝗗ú𝗿𝗰𝗮𝗹, aunque compatibilizaba esta profesión con la propiedad de molinos y fincas agrícolas.

La tradición familiar cuenta que tuvo dos hermanos, Juan y Trinidad, relacionados también con propiedades molineras y agrícolas. Sin embargo, en las investigaciones genealógicas aparecen otros hermanos, por lo que aquella referencia posiblemente recogía solamente a los familiares más recordados.

Su hermana Trinidad, según el testimonio familiar, contrajo matrimonio con un farmacéutico de Talará y no tuvo descendencia.

José Freire González se casó en primeras nupcias con una joven de Restábal, cuyo nombre todavía no hemos podido identificar. La mujer falleció sin dejar hijos de aquel matrimonio.

Posteriormente contrajo matrimonio con 𝗩𝗶𝗿𝘁𝘂𝗱𝗲𝘀 𝗥í𝗼𝘀 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗮, natural o vinculada familiarmente a Dúrcal.

El matrimonio formó una familia numerosa y mantuvo propiedades en distintos puntos del Valle de Lecrín.

Uno de los recuerdos más interesantes sitúa a José Freire viviendo en el conocido 𝗠𝗼𝗹𝗶𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗥𝗶𝗰𝗮, asociado a la historia familiar de Melegís.

También se le atribuye la construcción o establecimiento de otro molino en el paraje conocido como 𝗘𝗹 𝗥𝗲𝗵𝘂𝗻𝗱í𝗼, en las proximidades de una finca que posteriormente perteneció al primo Joaquín.

El testimonio recuerda que José Freire no explotaba personalmente todos sus molinos, sino que los tenía arrendados.

Uno de ellos habría estado arrendado inicialmente a una familia conocida como 𝗹𝗼𝘀 𝗕𝗮𝗹𝗮𝘀, 𝗱𝗲 𝗖𝗵𝗶𝘁𝗲, y posteriormente a 𝗦𝗲𝗿𝗮𝗳í𝗻 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗥𝗶𝗰𝗮.

Estos nombres y lugares constituyen referencias de gran interés para la historia local, pues permiten relacionar la memoria familiar con la antigua actividad hidráulica del Valle.

𝗟𝗼𝘀 𝗺𝗼𝗹𝗶𝗻𝗼𝘀: 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗰𝘁𝗶𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗰𝗼𝗻 𝘀𝗶𝗴𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮

La importancia de los molinos en esta comarca está ampliamente documentada.

Los investigadores Manuel Espinar Moreno y Carlos González Martín, en su estudio sobre molinos e industrias medievales del Valle de Lecrín, explican que los libros de apeo del siglo XVI registraron molinos harineros y almazaras en Melegís, Restábal, Chite, Talará, Murchas y Dúrcal.

Concretamente, en Restábal se documentaron tres molinos harineros, aunque no todos funcionaban, y en Melegís existía uno en la Fuente del Cajón que necesitaba reparaciones. También se registraron otros aprovechamientos hidráulicos en los pueblos cercanos.

Estas referencias históricas no demuestran que aquellos establecimientos fueran los mismos molinos que poseyó José Freire tres siglos después, pero sí permiten comprender la importancia que esta actividad tuvo en la economía comarcal.

El molino no era solamente una instalación destinada a transformar el trigo en harina. Era también un lugar de encuentro, intercambio comercial y relación entre vecinos.

𝗟𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗺𝗼𝗹𝗶𝗻𝗼𝘀 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮, 𝗽𝗼𝗿 𝘁𝗮𝗻𝘁𝗼, 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗲𝗰𝗼𝗻ó𝗺𝗶𝗰𝗮 𝘆 𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗱𝗲𝗹 𝗩𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗱𝗲 𝗟𝗲𝗰𝗿í𝗻.

𝗟𝗢𝗦 𝗛𝗜𝗝𝗢𝗦 𝗗𝗘 𝗝𝗢𝗦É 𝗙𝗥𝗘𝗜𝗥𝗘 𝗚𝗢𝗡𝗭Á𝗟𝗘𝗭 𝗬 𝗩𝗜𝗥𝗧𝗨𝗗𝗘𝗦 𝗥Í𝗢𝗦 𝗣𝗨𝗘𝗥𝗧𝗔

La memoria familiar conserva los nombres de seis hijos del matrimonio: Josefa, Trinidad, Joaquín, Virtudes, Concepción y Adelina.

Sin embargo, las fotografías de FamilySearch aportan un dato adicional: aparece otro hijo llamado 𝗘𝗻𝗿𝗶𝗾𝘂𝗲 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀 (𝟭𝟴𝟵𝟯-𝟭𝟴𝟵𝟱), que habría fallecido siendo muy pequeño.

Este descubrimiento permite plantear la posibilidad de que fueran al menos siete los hijos nacidos del matrimonio, aunque la memoria familiar haya conservado principalmente el recuerdo de seis. La composición completa debe confirmarse con los registros de bautismo.

𝗝𝗼𝘀𝗲𝗳𝗮 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀 estuvo vinculada a Talará. Los árboles genealógicos la presentan casada con Francisco Robles Fernández. Entre los nombres que aparecen en su descendencia figuran Amalia, Enrique, Francisco y Joaquín Robles Freire. Los testimonios familiares recuerdan también a otros descendientes conocidos como el primo Joaquín, Paco el Viejo, el primo Miguel y Pepe, residente en Granada. Estas identificaciones deben cotejarse porque algunas tarjetas incluyen cónyuges y no solamente hijos.

𝗧𝗿𝗶𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀, conocida familiarmente como la tita Trini, ejerció como maestra. Según los recuerdos conservados, permaneció soltera y estuvo vinculada a la casa familiar situada en la Estación de Dúrcal, frente al parque. En las fotografías aparece una Trinidad Freire Ríos nacida en 1897.

𝗝𝗼𝗮𝗾𝘂í𝗻 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀 fue el hijo cuya vida quedó marcada por la guerra de Marruecos. Su historia merece un apartado especial por las circunstancias de su fallecimiento.

𝗩𝗶𝗿𝘁𝘂𝗱𝗲𝘀 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀, nuestra abuela, permaneció estrechamente relacionada con las propiedades familiares de Melegís. Fue madre de Diego, Ana y José, y a través de este último continúa nuestra rama de la familia Molina Freire.

𝗖𝗼𝗻𝗰𝗲𝗽𝗰𝗶ó𝗻 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀, conocida como la tita Concha de Dúrcal, aparece en los testimonios como heredera de una propiedad agrícola denominada, según la pronunciación recordada, La Pomba o nombre semejante, cuya denominación exacta habrá que investigar.

𝗔𝗱𝗲𝗹𝗶𝗻𝗮 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀, vinculada posteriormente a Granada, heredó, según la tradición familiar, una finca conocida como El Olivar. Se recuerdan tres hijos suyos, entre ellos Adelina y Pepito.

Esta distribución familiar explica cómo las propiedades de José Freire González fueron pasando a sus descendientes y cómo algunos miembros de la familia permanecieron vinculados al Valle mientras otros se establecieron en Granada.

𝗝𝗢𝗔𝗤𝗨Í𝗡 𝗙𝗥𝗘𝗜𝗥𝗘 𝗥Í𝗢𝗦: 𝗘𝗟 𝗝𝗢𝗩𝗘𝗡 𝗤𝗨𝗘 𝗡𝗢 𝗥𝗘𝗚𝗥𝗘𝗦Ó 𝗗𝗘 𝗠𝗔𝗥𝗥𝗨𝗘𝗖𝗢𝗦

Uno de los episodios más dolorosos de esta historia familiar corresponde a 𝗝𝗼𝗮𝗾𝘂í𝗻 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀, hijo de José Freire González y Virtudes Ríos Puerta.

Según la tradición transmitida por sus familiares, Joaquín era seminarista y tenía novia en Padul cuando fue llamado a prestar servicio militar durante la guerra de Marruecos.

La familia habría abonado una importante cantidad de dinero para evitar que tuviera que marchar a África, acogiéndose a un sistema que los mayores recordaban como las igualas.

Conviene aclarar que la legislación militar española de 1912 contemplaba la figura del 𝗦𝗼𝗹𝗱𝗮𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝗖𝘂𝗼𝘁𝗮, mediante la cual el pago de determinadas cantidades permitía reducir el tiempo de servicio y obtener ciertas ventajas, pero no garantizaba quedar definitivamente exento de toda movilización.

El recuerdo familiar sitúa la incorporación de Joaquín al ejército en el contexto de la crisis militar de Marruecos, particularmente de los sucesos de Annual.

El 𝗗𝗲𝘀𝗮𝘀𝘁𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝗔𝗻𝗻𝘂𝗮𝗹, ocurrido en julio y agosto de 1921, fue una de las mayores tragedias militares españolas contemporáneas. Miles de soldados perdieron la vida durante el derrumbe de las posiciones españolas en el Rif.

La familia conservó una descripción dramática de la muerte de Joaquín.

Según este testimonio, cuando viajaba montado en un carro de tiro durante una acción militar, recibió un disparo en la cabeza, cayó al suelo y fue alcanzado por las ruedas del propio vehículo.

Se trata de una narración oral que merece ser conservada por su valor testimonial, aunque todavía no se ha localizado un documento militar que permita confirmar las circunstancias exactas, el lugar o la fecha de su fallecimiento.

𝗘𝗹 𝗱𝗲𝘀𝗰𝘂𝗯𝗿𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝗲𝗻𝘁𝗲𝗿𝗿𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗲𝗻 𝗠𝗲𝗹𝗶𝗹𝗹𝗮

La investigación familiar ha aportado ahora un dato de gran importancia:

𝗝𝗼𝗮𝗾𝘂í𝗻 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀 𝗲𝘀𝘁á 𝗲𝗻𝘁𝗲𝗿𝗿𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗠𝗲𝗹𝗶𝗹𝗹𝗮, 𝘀𝗲𝗴ú𝗻 𝗹𝗮 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗮 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗹𝗼𝗰𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮𝗱𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝘀𝘂𝘀 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗲𝗻𝗱𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀.

En la documentación histórica consultada no he podido localizar todavía una inscripción individual a su nombre. Por tanto, queda pendiente confirmar la fecha de defunción, su unidad militar y la ubicación precisa de la sepultura.

El lugar más importante para investigar este dato es el Cementerio de la Purísima Concepción de Melilla, inaugurado en 1892, donde descansan numerosos militares fallecidos en las campañas de Marruecos. La propia Ciudad Autónoma destaca su importancia como lugar de memoria de estas guerras.

El hallazgo familiar abre una vía de investigación para localizar el asiento de enterramiento, comprobar si existe lápida individual y, si fuera posible, reconstruir sus últimos días mediante documentación castrense.

Su historia no debe quedar reducida a un episodio bélico. Joaquín fue también un muchacho del Valle de Lecrín, con unos estudios, una familia, una novia y una vida que quedó interrumpida.

Recuperar su memoria es devolverle su lugar dentro de la historia de los Freire.

𝗩𝗜𝗥𝗧𝗨𝗗𝗘𝗦 𝗙𝗥𝗘𝗜𝗥𝗘 𝗥Í𝗢𝗦: 𝗗𝗘 𝗟𝗢𝗦 𝗠𝗢𝗟𝗜𝗡𝗢𝗦 𝗔 𝗟𝗔 𝗙𝗔𝗠𝗜𝗟𝗜𝗔 𝗠𝗢𝗟𝗜𝗡𝗔

Entre los hijos de José Freire González y Virtudes Ríos Puerta se encontraba 𝗩𝗶𝗿𝘁𝘂𝗱𝗲𝘀 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀, una de las figuras centrales de nuestra historia familiar.

Su vida representa el enlace entre los antiguos propietarios de molinos y fincas del Valle de Lecrín y las generaciones posteriores de la familia Molina.

Los testimonios recuerdan que, al producirse el reparto de algunas propiedades, el cortijo situado en uno de los lados del río quedó dividido entre Virtudes y su hermana Josefa.

Por su parte, otras propiedades se encontraban en Dúrcal y pasaron a distintos miembros de la familia.

Estas noticias permiten apreciar cómo la herencia agrícola fue determinando el destino de los descendientes.

Virtudes Freire Ríos fue madre de 𝗗𝗶𝗲𝗴𝗼, 𝗔𝗻𝗮 𝘆 𝗝𝗼𝘀é 𝗠𝗼𝗹𝗶𝗻𝗮 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲.

Diego contrajo matrimonio con Nati y tuvo cuatro hijos.

Ana se casó con José Tomás y tuvo una hija.

José Molina Freire contrajo matrimonio con Ana Palma Ruiz y fueron padres de cinco hijos, continuando así nuestra línea familiar.

De esta manera, la historia iniciada siglos atrás con los antepasados Freire llega hasta la familia Molina Palma.

𝗟𝗼𝘀 𝗮𝗽𝗲𝗹𝗹𝗶𝗱𝗼𝘀 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮𝗻 𝗱𝗲 𝗽𝗼𝘀𝗶𝗰𝗶ó𝗻 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝗹 𝗽𝗮𝘀𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗴𝗲𝗻𝗲𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝗹𝗼𝘀 𝘃í𝗻𝗰𝘂𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝘀𝗮𝗻𝗴𝗿𝗲 𝘆 𝗺𝗲𝗺𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗽𝗲𝗿𝗺𝗮𝗻𝗲𝗰𝗲𝗻.

𝗟𝗔 𝗥𝗜𝗖𝗔 𝗬 𝗟𝗔𝗦 𝗢𝗧𝗥𝗔𝗦 𝗥𝗔𝗠𝗔𝗦 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗙𝗔𝗠𝗜𝗟𝗜𝗔

Una de las cuestiones que merece especial atención es la identificación de la mujer conocida como 𝗟𝗮 𝗥𝗶𝗰𝗮, cuyo nombre aparece estrechamente ligado a la memoria de los molinos.

En mi recopilación genealógica de 2022 consta 𝗠𝗮𝗿í𝗮 𝗘𝗻𝗰𝗮𝗿𝗻𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗚𝗼𝗻𝘇á𝗹𝗲𝘇, conocida como La Rica, nacida el 3 de enero de 1912.

En aquella investigación se la identificaba como hija de Juan Freire González y María de la Anunciación González Roldán. También se hacía referencia a sus hermanos, varios de ellos nacidos en el entorno del Molino de la Hojuela o Lojuela.

Sin embargo, existe una diferencia que conviene resolver: en el recuerdo familiar, Juan aparece como hijo de José Freire González, mientras que en la genealogía de 2022 figura un Juan Freire González como hermano de José.

Por tanto, 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗽𝗿𝘂𝗱𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗳𝗶𝗷𝗮𝗿 𝘁𝗼𝗱𝗮𝘃í𝗮 𝗲𝘀𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀𝗰𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗱𝗲𝗳𝗶𝗻𝗶𝘁𝗶𝘃𝗼.

La existencia de varios hombres llamados Juan Freire en generaciones próximas exige examinar las partidas de matrimonio, nacimiento y bautismo.

𝗘𝗟 𝗣𝗢𝗦𝗜𝗕𝗟𝗘 𝗢𝗥𝗜𝗚𝗘𝗡 𝗙𝗥𝗔𝗡𝗖É𝗦 𝗗𝗘 𝗟𝗢𝗦 𝗙𝗥𝗘𝗜𝗥𝗘: 𝗨𝗡𝗔 𝗧𝗥𝗔𝗗𝗜𝗖𝗜Ó𝗡 𝗙𝗔𝗠𝗜𝗟𝗜𝗔𝗥

Entre los recuerdos más singulares transmitidos por nuestra abuela Virtudes Freire Ríos figura una historia que ella misma había escuchado contar a su abuela.

Según aquella tradición, 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗻𝘁𝗲𝗽𝗮𝘀𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗽𝗿𝗼𝗰𝗲𝗱í𝗮𝗻 𝗱𝗲 𝗙𝗿𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮, 𝗽𝗮𝘀𝗮𝗿𝗼𝗻 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹 𝗣𝗮í𝘀 𝗩𝗮𝘀𝗰𝗼 𝘆 𝘁𝗲𝗿𝗺𝗶𝗻𝗮𝗿𝗼𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗹𝗲𝗰𝗶é𝗻𝗱𝗼𝘀𝗲 𝗲𝗻 𝗚𝗿𝗮𝗻𝗮𝗱𝗮.

La misma tradición cuenta que algunos miembros de aquella familia tuvieron una yeguada en el entorno de los 𝗝𝗮𝗿𝗱𝗶𝗻𝗲𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗧𝗿𝗶𝘂𝗻𝗳𝗼 𝗱𝗲 𝗚𝗿𝗮𝗻𝗮𝗱𝗮 y que poseían una vajilla traída de Francia.

Son recuerdos especialmente sugerentes porque podrían apuntar a una rama familiar de cierta posición económica o a relaciones comerciales con el extranjero.

Pero, desde el punto de vista histórico, deben tratarse como una tradición oral hasta encontrar pruebas que los confirmen.

𝗤𝘂é 𝘀𝗮𝗯𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗼𝗿𝗶𝗴𝗲𝗻 𝗱𝗲𝗹 𝗮𝗽𝗲𝗹𝗹𝗶𝗱𝗼 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲

Las fuentes lingüísticas y onomásticas relacionan el apellido Freire principalmente con el ámbito gallego-portugués.

La palabra procede de una tradición lingüística relacionada con el latín frater, cuyo significado es hermano, y llegó a designar a miembros de órdenes religiosas.

El apellido se encuentra documentado en Galicia desde la Edad Media y aparece vinculado a diferentes lugares y linajes.

Esto no significa que nuestra rama familiar procediera necesariamente de Galicia ni descarta que algún antepasado hubiera llegado desde Francia.

Tampoco permite demostrar una vinculación con un linaje noble por el simple hecho de compartir apellido.

Lo más interesante es que los nuevos árboles sitúan a individuos apellidados Freire en una sucesión familiar que alcanza el siglo XVII.

Para comprobar la tradición de su procedencia francesa sería necesario descubrir cuándo y dónde nacieron los primeros Freire documentados en esta línea, así como los lugares de origen consignados en sus matrimonios.

La yeguada y la vajilla constituyen igualmente pistas para investigar en documentos notariales, testamentos, inventarios de bienes y padrones históricos.

𝗟𝗮 𝘁𝗿𝗮𝗱𝗶𝗰𝗶ó𝗻 𝗳𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮𝗿 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗿𝘂𝗲𝗯𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝘀í 𝘀𝗼𝗹𝗮, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝘀í 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗽𝘂𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝘂𝗻 𝗱𝗲𝘀𝗰𝘂𝗯𝗿𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗵𝗶𝘀𝘁ó𝗿𝗶𝗰𝗼.

𝗟𝗔𝗦 𝗡𝗨𝗘𝗩𝗔𝗦 𝗜𝗡𝗩𝗘𝗦𝗧𝗜𝗚𝗔𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦: 𝗟𝗢 𝗤𝗨𝗘 𝗧𝗢𝗗𝗔𝗩Í𝗔 𝗣𝗢𝗗𝗘𝗠𝗢𝗦 𝗗𝗘𝗦𝗖𝗨𝗕𝗥𝗜𝗥

El examen de los diecisiete árboles genealógicos recibidos permite avanzar considerablemente en la reconstrucción familiar, pero también plantea nuevas cuestiones.

La investigación histórica realizada señala varios archivos especialmente útiles.

El 𝗔𝗿𝗰𝗵𝗶𝘃𝗼 𝗛𝗶𝘀𝘁ó𝗿𝗶𝗰𝗼 𝗗𝗶𝗼𝗰𝗲𝘀𝗮𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗚𝗿𝗮𝗻𝗮𝗱𝗮 conserva libros sacramentales de las parroquias de la diócesis, documentación de capellanías y expedientes relacionados con seminarios y órdenes religiosas. Estos fondos podrían servir tanto para confirmar generaciones antiguas como para investigar la condición de seminarista atribuida a Joaquín.

El 𝗔𝗿𝗰𝗵𝗶𝘃𝗼 𝗛𝗶𝘀𝘁ó𝗿𝗶𝗰𝗼 𝗱𝗲 𝗣𝗿𝗼𝘁𝗼𝗰𝗼𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗚𝗿𝗮𝗻𝗮𝗱𝗮 conserva abundante documentación notarial histórica. Sus fondos podrían contener compraventas, testamentos, repartos de herencia o arrendamientos que ayuden a identificar las propiedades familiares.

Respecto a Joaquín Freire Ríos, los fondos militares y la documentación de enterramientos de Melilla constituyen las principales vías de investigación. El Archivo General Militar de Guadalajara conserva expedientes de tropa y reclutamiento, aunque sería necesario determinar qué archivo custodia su expediente concreto.

Estos documentos permitirían pasar de una reconstrucción basada en árboles genealógicos y recuerdos familiares a otra sustentada en partidas originales, escrituras y expedientes históricos.

𝗟𝗔 𝗠𝗘𝗠𝗢𝗥𝗜𝗔 𝗤𝗨𝗘 𝗛𝗘𝗠𝗢𝗦 𝗛𝗘𝗥𝗘𝗗𝗔𝗗𝗢

Al recorrer esta genealogía, desde Antonio Freire Chambel y los antepasados del siglo XVII hasta José Freire González, Virtudes Ríos Puerta y su descendencia, comprendemos que la historia familiar va mucho más allá de una sucesión de nombres.

Está la figura del maestro que enseñaba en Padul y Dúrcal mientras administraba molinos y fincas.

Está la vida de los arrendatarios y molineros que trabajaban junto a los ríos y acequias del Valle.

Están las propiedades que pasaron de padres a hijos y los vínculos familiares que unieron Restábal, Melegís, Murchas, Talará y Dúrcal.

Está Joaquín Freire Ríos, el joven que marchó a Marruecos y no volvió, cuyo lugar de enterramiento en Melilla ha vuelto a salir a la luz gracias a la investigación familiar.

Y está, sobre todo, 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗮𝗯𝘂𝗲𝗹𝗮 𝗩𝗶𝗿𝘁𝘂𝗱𝗲𝘀 𝗙𝗿𝗲𝗶𝗿𝗲 𝗥í𝗼𝘀, que conservó historias escuchadas de sus mayores y las transmitió para que no desaparecieran.

Entre ellas, aquella antigua narración sobre unos Freire llegados de Francia, su paso por el País Vasco, una yeguada granadina y una vajilla que cruzó fronteras.

Quizá los documentos permitan algún día comprobar cuánto había de realidad en aquellos recuerdos.

Pero su valor familiar ya existe: nos hablan de quienes fuimos, de cómo nuestros antepasados explicaban sus propios orígenes y de la importancia que concedían a su historia.

𝗥𝗲𝗰𝘂𝗽𝗲𝗿𝗮𝗿 𝗹𝗮 𝗴𝗲𝗻𝗲𝗮𝗹𝗼𝗴í𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘀𝗼𝗹𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗯𝘂𝘀𝗰𝗮𝗿 𝗻𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲𝘀 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗽𝗮𝘀𝗮𝗱𝗼. 𝗘𝘀 𝗱𝗲𝘃𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿𝗹𝗲𝘀 𝘂𝗻𝗮 𝘃𝗼𝘇 𝗮 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗻𝗲𝘀 𝘃𝗶𝘃𝗶𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗼𝘀𝗼𝘁𝗿𝗼𝘀.

Porque detrás de cada apellido hay una familia, detrás de cada familia hay muchas vidas y detrás de cada una de esas vidas permanece una parte de nuestra propia historia.

𝗙𝗨𝗘𝗡𝗧𝗘𝗦 𝗬 𝗕𝗜𝗕𝗟𝗜𝗢𝗚𝗥𝗔𝗙Í𝗔

  1. FamilySearch. Árbol genealógico de José Freire González, Virtudes Ríos Puerta y sus antepasados. Diecisiete capturas facilitadas por la familia, consultadas en octubre de 2026.
  2. Molina Palma, Miguel Ángel. El apellido Freire en El Valle. Investigación genealógica publicada el 1 de septiembre de 2022. (Blog ECOS DEL VALLE DE LECRÍN)
  3. Espinar Moreno, Manuel, y González Martín, Carlos. «Molinos y otras industrias medievales en Granada, la Vega y Valle de Lecrín», en De la Vega de Granada al Valle de Lecrín en la Edad Media, Granada, 2023. Universidad de Granada, repositorio Digibug.
  4. Espinar Moreno, Manuel, y colaboradores. El Valle. Libros de Apeo y Repartimiento de Melegís y Restábal. Granada, 2006.
  5. Real Academia de la Historia. Annual 1921. Estudio histórico sobre los acontecimientos de la guerra de Marruecos.
  6. Ciudad Autónoma de Melilla. Cementerio de la Purísima Concepción. Información histórica y patrimonial.

𝗔𝘂𝘁𝗼𝗿: 𝗠𝗶𝗴𝘂𝗲𝗹 Á𝗻𝗴𝗲𝗹 𝗠𝗼𝗹𝗶𝗻𝗮 𝗣𝗮𝗹𝗺𝗮

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