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| Vuelta Ciclista a España por Melegís |
🚴♂️🇪🇸 El día en que La Vuelta atravesó Melegís: crónica de una jornada para la historia de El Valle
4 de septiembre de 2026. La 13.ª etapa de La Vuelta Ciclista a España, entre Almuñécar y Loja, llevó hasta las calles de Melegís el pelotón internacional y toda la enorme maquinaria humana, deportiva y logística que acompaña a una de las grandes vueltas del ciclismo mundial.
Hay acontecimientos que apenas duran unos minutos y, sin embargo, quedan incorporados para siempre a la pequeña historia de un pueblo. Este viernes 4 de septiembre de 2026 fue uno de esos días para Melegís y para el municipio de El Valle.
La Vuelta Ciclista a España atravesó nuestra comarca en su decimotercera etapa y yo quise estar allí para contemplarla desde muy cerca, en la carretera de Melegís, junto a la parada de autobús y en las inmediaciones del Polideportivo Antonio Ruiz «Kiki».
No se trataba solamente de esperar a que aparecieran unos ciclistas. La Vuelta se anuncia mucho antes de que llegue el pelotón. Primero cambia el tráfico; después aparecen los vehículos de seguridad; más tarde, coches aislados, motocicletas, organización, equipos… y poco a poco la carretera cotidiana deja de parecer la carretera de todos los días para convertirse durante unas horas en parte de uno de los mayores acontecimientos deportivos de España.
🗺️ Del Mediterráneo al Valle de Lecrín
La etapa de este viernes unía Almuñécar y Loja a lo largo de 192,8 kilómetros y estaba catalogada oficialmente como jornada de media montaña. Tras la salida neutralizada desde Almuñécar, la carrera tomó dirección a Salobreña y Los Guájares para afrontar muy pronto la Venta de la Cebada, puerto de primera categoría: 14,1 kilómetros de ascensión al 5,1 % de pendiente media.
Después de coronarlo, el recorrido entraba directamente en nuestro Valle de Lecrín: Pinos del Valle, Restábal y Melegís, continuando posteriormente hacia Lecrín, el cruce de Acequias y Nigüelas, Dúrcal, Marchena y Padul. Más adelante esperaban el Alto del Legionario, de tercera categoría según el itinerario oficial, y el Puerto de Granada, de segunda, antes de dirigirse hacia Montefrío, Huétor Tájar y la meta de Loja.
Pinos del Valle
Restábal
Point
Point
Melegís se encontraba exactamente en el kilómetro 44,5 de carrera, con 148,3 kilómetros todavía por delante hasta Loja. El horario oficial calculaba el paso de los corredores entre las 13:49 y las 13:56 horas, dependiendo de una velocidad media de 42, 40 o 38 km/h. La caravana estaba prevista mucho antes, hacia las 12:23.
Pero la carrera venía rápida.
🚔 12:38 horas: algo empieza a cambiar en Melegís
Desde nuestro lugar de espera fui anotando los tiempos.
A las 12:38 horas pasó por Melegís un llamativo Škoda amarillo del Uno-X Mobility, precedido por cuatro vehículos de la Guardia Civil. Fue uno de esos primeros avisos inequívocos de que la carrera se acercaba.
A partir de las 12:48, comenzaron a pasar vehículos de forma intermitente. Entre unos y otros aparecían nuevos coches y efectivos de la Guardia Civil. Todavía había esperas, momentos de calma y carretera casi vacía, pero el movimiento era cada vez mayor.
Hacia las 13:30 horas el cambio se hizo evidente. El tránsito de vehículos relacionados con la prueba aumentó considerablemente y, sobre las 13:44, comenzó ya a desfilar por Melegís el grueso de coches y motocicletas que precedían y acompañaban a la competición.
Motos, automóviles de organización, vehículos de equipos y seguridad se sucedían unos tras otros. El sonido de los motores, la presencia de los agentes y la expectación de los vecinos anunciaban que faltaban apenas minutos.
👏🇪🇸 Melegís esperaba a los corredores
En las aceras y márgenes seguros de la carretera se fueron reuniendo vecinos de distintas edades. Había mayores, adultos y niños. Muchos tenían los teléfonos preparados para grabar; otros esperaban simplemente mirando hacia Restábal, por donde aparecería la carrera.
Y hubo algo especialmente visible durante toda la espera: las banderas españolas.
Las vimos desplegarse una y otra vez al paso de los coches, de las motocicletas y, posteriormente, de los corredores. Hubo aplausos, saludos y gestos de ánimo. Algunos vehículos respondían al entusiasmo de quienes esperábamos junto a la carretera.
El escenario era además inconfundiblemente nuestro: la carretera atravesando Melegís, el relieve del Valle cerrando el horizonte, los olivares y cultivos escalonándose en las laderas y, junto a nosotros, el edificio del Polideportivo Antonio Ruiz «Kiki».
Durante unas horas, aquel espacio cotidiano se había convertido en carretera de La Vuelta.
🚴 13:47 horas: aparecen los primeros ciclistas
Y finalmente llegó el momento.
A las 13:47 horas comenzaron a pasar los primeros corredores por Melegís.
Fue incluso algo antes de la previsión más rápida del itinerario oficial, que situaba el paso en torno a las 13:49. La propia salida lanzada de la etapa se había producido a las 12:39, aproximadamente dos minutos antes de la previsión inicial de las 12:41.
De pronto apareció delante de nosotros aquella sucesión de bicicletas que llevábamos más de una hora esperando.
El ritmo era impresionante visto desde apenas unos metros. Los corredores llegaban ya muy estirados, formando filas y grupos, después de haber afrontado la primera gran dificultad de la jornada.
Y había una explicación deportiva.
En la Venta de la Cebada, poco antes de entrar en el Valle de Lecrín, Wout van Aert había coronado primero, seguido por Santiago Buitrago, Lorenzo Fortunato, David de la Cruz y Cristian Rodríguez. En aquellos kilómetros se estaba formando además una fuga de enorme calidad con numerosos ciclistas de distintos equipos. La carrera estaba muy viva precisamente cuando alcanzó Pinos del Valle, Restábal y Melegís.
Por eso lo que contemplamos no fue un pelotón perfectamente compacto.
🚴♂️🚴♂️ Una carrera completamente estirada
Después de los primeros corredores, hacia las 13:49 horas llegó un grupo considerable. Casi inmediatamente apareció otro importante bloque de ciclistas.
Durante unos instantes la carretera quedó convertida en una larga serpiente multicolor de maillots, cascos y bicicletas.
Los vecinos aplaudíamos mientras pasaban a escasos metros. Apenas daba tiempo a fijarse en un corredor concreto: aparecían, cruzaban delante de nosotros y en cuestión de segundos ya continuaban hacia Lecrín.
Pero aquello todavía no había terminado.
Poco después pasaron dos ciclistas rezagados. Tras ellos llegaron otros cinco. Y finalmente apareció otro grupo de seis corredores, con diferencias aproximadas de apenas diez o veinte segundos entre unos y otros.
Aquella fragmentación permitió disfrutar el paso durante más tiempo. En lugar de un único pelotón que apareciese y desapareciese en unos segundos, fuimos contemplando sucesivamente distintos grupos.
El esfuerzo de la Venta de la Cebada y la intensa batalla por formar la escapada habían dejado ya huella en la carrera.
🚙🚲 La otra Vuelta: los coches que siguen al pelotón
Y entonces comenzó otro espectáculo.
Porque La Vuelta no termina cuando pasa el último corredor de un grupo.
Detrás apareció una impresionante sucesión de vehículos de asistencia. Algunos llevaban tantas bicicletas en el techo que constituían por sí mismos una imagen espectacular.
Pude observar los coches de distintos equipos profesionales, entre ellos vehículos identificados con Movistar Team, Uno-X Mobility, Groupama-FDJ United, Burgos-Burpellet-BH, Lotto Intermarché, Cofidis y otras formaciones participantes.
Especialmente reconocible fue el vehículo azul de Shimano, cargado de bicicletas y material. No se trata de un equipo que compita por la clasificación, sino de asistencia técnica neutral: este tipo de servicio está disponible para prestar ayuda mecánica cuando las circunstancias de carrera hacen que el coche propio de un equipo no pueda llegar inmediatamente hasta un corredor.
Tras ellos continuaron pasando automóviles y furgonetas cargados de ruedas y bicicletas de repuesto.
Cada coche de equipo constituye prácticamente un pequeño taller en movimiento. Ahí viajan directores deportivos y personal técnico, además de material para responder rápidamente a un pinchazo, una avería, una caída o la necesidad de sustituir una bicicleta.
La regulación internacional es especialmente estricta con estos vehículos. La UCI establece normas específicas para la circulación dentro del convoy de carrera, precisamente porque coches y motocicletas tienen que desplazarse entre corredores, grupos y otros vehículos sin comprometer la seguridad deportiva. Los conductores reciben además instrucciones y reuniones técnicas previas.
🚑 Guardia Civil, organización y asistencia sanitaria
También pude comprobar la dimensión de la seguridad desplegada.
Antes de los ciclistas habían pasado numerosos vehículos y motocicletas de la Guardia Civil, encargados de mantener despejada la carretera, controlar accesos y garantizar que nadie invadiera la calzada en momentos de peligro.
Y posteriormente apareció también la asistencia sanitaria, incluida una ambulancia integrada en el servicio de carrera, además de furgonetas blancas claramente identificadas como Organización – La Vuelta.
Aquellos vehículos finales resultaban quizá menos espectaculares que el pelotón, pero explicaban perfectamente lo que realmente supone organizar una gran vuelta ciclista.
Para toda La Vuelta 2026, la Guardia Civil dispuso una Unidad de Movilidad y Seguridad Vial integrada por 132 guardias civiles, 59 motocicletas, 28 vehículos todoterreno y apoyo aéreo mediante helicóptero. Evidentemente, todos esos medios no circulaban simultáneamente por Melegís; constituyen el dispositivo itinerante desplegado a lo largo de las 21 etapas de la prueba.
También existe una planificación precisa de los cortes. En esta misma etapa, el Consorcio de Transporte Metropolitano de Granada informó de que las vías afectadas se cerrarían progresivamente antes de la llegada de la carrera y volverían a abrirse después del paso de los últimos corredores y vehículos de cierre.
🛣️ Una organización preparada mucho antes de que llegue el ciclista
Todo aquello que contemplamos durante unas horas en Melegís es el resultado de un trabajo que comienza mucho antes.
El itinerario se estudia previamente; se analizan cruces, carreteras, accesos, zonas conflictivas y puntos en los que pueden surgir problemas. La UCI explica que los responsables de regulación de carrera realizan reconocimientos anticipados y que su labor consiste precisamente en conocer el trazado y prever las dificultades antes de que llegue el pelotón.
Después llega la coordinación entre organización, Guardia Civil, autoridades de tráfico, administraciones locales y servicios de emergencia. Se establecen los horarios de paso, se planifican los cortes, se controlan intersecciones y se comunica a conductores y vecinos la necesidad de mantener despejado el recorrido.
De ahí que una Vuelta pueda atravesar un pequeño pueblo en unos minutos y, sin embargo, haya detrás horas, días e incluso meses de planificación.
La propia estructura móvil de la prueba es gigantesca. Škoda mantiene hasta 2028 su condición de patrocinador principal y vehículo oficial de La Vuelta; el acuerdo contempla una importante flota de automóviles destinados a funciones de dirección y organización.
Lo comprendimos perfectamente aquel mediodía viendo pasar por Melegís coches, motos, bicicletas de repuesto, furgonetas, equipos técnicos, servicios médicos y organización.
🌄 Melegís, durante unos minutos, en el mapa del gran ciclismo
Después, igual que había llegado, todo comenzó a alejarse.
Los ciclistas continuaron hacia Lecrín, Dúrcal y Padul. Los coches fueron desapareciendo carretera adelante. Las últimas furgonetas de organización abandonaron el pueblo y poco a poco volvió la normalidad.
Pero algo había ocurrido.
La Vuelta Ciclista a España había atravesado Melegís.
No la habíamos contemplado desde una pantalla. Habíamos escuchado llegar sus motocicletas, habíamos visto aparecer a los corredores desde la carretera de Restábal, habíamos sentido el movimiento de aire producido por el pelotón al pasar, habíamos aplaudido a ciclistas de numerosos países y habíamos contemplado desde apenas unos metros toda aquella maquinaria deportiva.
Y además lo habíamos hecho en nuestro propio paisaje.
🚴♂️ Por unos minutos, una carretera utilizada diariamente para desplazarnos entre los pueblos del Valle formó parte de un recorrido internacional de 192,8 kilómetros.
🇪🇸 Las banderas ondearon al paso de los corredores.
👏 Los vecinos aplaudieron.
🚔 La Guardia Civil abrió y protegió el camino.
🚲 Los coches cargados de bicicletas siguieron al pelotón.
🚑 La asistencia médica y la organización cerraron aquella larga sucesión de vehículos.
Y detrás quedó nuevamente Melegís, con sus montañas, sus calles y su vida cotidiana.
Pero el 4 de septiembre de 2026 ya forma parte de su memoria.
Algún día, cuando se recuerden acontecimientos ocurridos en nuestro pueblo durante estas primeras décadas del siglo XXI, podremos decir:
“Aquel día estuvimos allí. Vimos pasar La Vuelta por Melegís.”
Y eso, aunque durase apenas unos minutos, también es historia de Melegís y del municipio de El Valle. 🚴♂️❤️
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